La compañera vicepresidenta Rosario Murillo, reiteró este mediodía la disposición del Gobierno de cumplir permanentemente todos los acuerdos firmados en la mesa de negociación.

“Esta mañana escuchamos las declaraciones de nuestro canciller el compañero Denis Moncada, quien afianzó precisamente ese compromiso permanente de este Gobierno”, dijo la compañera Rosario Murillo en su mensaje de este lunes.

Señaló que hay disposición a trabajar más allá de lo que calificó como “esas pequeñas expresiones de odio”, e instó a trascenderlas “con buen ánimo, poniendo nuestra confianza en Dios para que cada día avancemos en todos los temas que están agendados para procurar un acuerdo para el entendimiento y la paz en nuestra Nicaragua”.

“Un acuerdo nacional y el pueblo nicaragüense tiene esperanza en esos acuerdos y estamos para cumplirlos, así lo dijo Denis, así lo reiteramos: Todo lo firmado es compromiso y la voluntad y la disposición expresada permanentemente por nuestro presidente, por nuestro Gobierno, es cumplir con seriedad, con responsabilidad sobre todo con las familias y con el pueblo nicaragüense”, sentenció.

Y reiteró una vez más la disposición de cumplir “cada uno de nuestros compromisos y en este caso estos compromisos que se han venido asumiendo en la mesa de negociación.

“Cumplirlos cabalmente donde está la firma de los representantes de este Gobierno de Reconciliación y Unidad. Donde está la firma, está la certeza de cumplir y así lo dijo nuestro canciller, cumpliendo todos los compromisos que ya han sido firmados, disponiéndonos a cumplir cabalmente y disponiéndonos a trabajar esta semana para que, tal y como lo anunciaron los miembros de la mesa, se concluyan a mediados de la semana con todos los compromisos firmados por el bien de Nicaragua, reafirmó.

Esa decisión, explicó, es “por el entendimiento, que se construya paz en Nicaragua. Y saber trascender las expresiones de una cultura de odio que desgraciadamente en algunos corazones, todavía existen, pero poco, muy poco, que además tienen el rechazo de la población”.

“La población, el pueblo, la familia, queremos vivir tranquilos, vivir en paz, construir nuestros espacios, seguir construyendo nuestros espacios democráticos, fortaleciendo la democracia en armonía”, añadió.

Forjar consenso e ir adelante

“Sabemos que hay que forjar consenso, sabemos que pensamos distinto, pero sabemos que Nicaragua es primero, que hay forjar esos consensos y avanzar en cumplimiento de todos los acuerdos que ya están tomados y luego forjar los que hacen falta de la agenda acordada para ir adelante, y siempre adelante”, señaló.

“Nuestro corazón cristiano lleno de fe, de esperanza y de confianza en Dios sabe que vamos adelante; sabemos que vamos adelante y esperamos en Dios, en Dios es que está nuestra esperanza, en Dios es que están nuestros sueños, nuestras aspiraciones, porque procura todos los días avivar esos sentimientos generosos, potentes, de los nicaragüenses buenos porque somos un pueblo bueno”, prosiguió.

Llamó al pueblo a avivar esos sentimientos para avanzar, abrir ojos, abrir conciencias, abrir corazones y saber que vivimos nuevos tiempos. “Ningún sentimiento negativo puede tener cabida en nuestras mentes, en nuestras almas, en nuestra conciencias, todo lo contrario”, enfatizó.

Insistió en rescatar lo mejor de nuestra historia humanista, “vamos adelante y reconociendo estos nuevos tiempos de la historia, de tantos desafíos, tantos retos y hay que construir consensos todos los días y saber, creativamente, extraer de nuestras diferencias lo mejor para Nicaragua y para el pueblo nicaragüense”, expresó.

Avanzar con Nicaragua y por Nicaragua

Recordó que los nicaragüenses somos un pueblo de fe, de ideales, de valores, donde todas nuestras tradiciones tienen que ver con nuestra fe, nuestras creencias sagradas, alientan y animan, encuentro, perdón, reconciliación, justicia, verdad, reparación, todo lo que tenemos que trabajar creativamente, con mucho corazón, para avanzar como hermanos, como familia y para avanzar con Nicaragua y por Nicaragua, dijo.

La patria es grande

“La patria es grande, aunque sea pequeña, porque uno la sueña grande y uno la hace grande, cada día, con esa inmensa, infinita fuerza de recuperación, fuerza de avivamiento, fuerza de cariño, fuerza, fuerza, fuerza es nuestra mayor bendición, esa fuerza extraordinaria que tenemos”, refirió.

“Estamos renovando nuestros votos, estamos renovando cada día nuestra capacidad para trabajar como artífices, constructores, de paz”, resaltó.

Señaló que cada amanecer incorpora todos los colores de la diversidad creativa y enriquece las prácticas que auguran porvenir en patria para todos, avivamiento, unidad, restauración de lo mejor de nosotros.

“Es lo que nos corresponde, es lo que queremos. Además cuánto orgullo, de ser nicaragüenses porque tenemos el privilegio de construir y seguir construyendo una patria para todos, llena de valores, llena de cariño y sobre todo, porque esa patria que estamos construyendo es el legado para las nuevas generaciones”, recalcó.

Trabajar por la restauración

“Con sinceridad, con esperanza, con confianza, estamos trabajando y estamos trabajando para esa restauración, para ese avivamiento y sobre todo, esa recuperación del espíritu fraternal ha prevalecido, ha conocido tiempos difíciles, pero estamos seguros que dios dictó que se recupere plenamente en nuestro país”, prosiguió.

La compañera Rosario Murillo reiteró la disposición de dar pleno cumplimiento a los acuerdos firmados.

Expresó que se trata de una disposición de cumplir todos los acuerdos que se han firmado en la mesa de negociación, disposición de continuar trabajando para asegurar la continuidad, valga la redundancia, de la discusión de todos los puntos de agenda que deben acordarse en tiempo y forma en la mesa de negociación”.

“Tenemos confianza, decíamos estamos con la mano de Dios, nosotros cumpliendo con lo acordado, nosotros cumpliendo, trabajando por la paz y la unidad, todos los días y nosotros en disposición de avanzar hacia esos acuerdos de entendimiento nacional que deben procurarnos a todos alegría humilde, alegría sencilla y agradecimiento a Dios nuestro Señor”, dijo.

Hacia nuevas victorias

Reafirmó que “siempre como revolucionarios hemos estado dispuestos a avanzar, nos hemos puesto en las manos de Dios y en el manto de la Virgen nos hemos envuelto, sabiendo que la justicia, la razón y el corazón del cielo laten por nuevas victorias, triunfos de la concordia, de la reconciliación, del bien común, del amor que todo lo puede y que todo lo vence”.

“En Nicaragua no tiene cabida ningún discurso o ninguna práctica disonante de odio, aquí solo tiene cabida el cariño, el respeto, respeto a la dignidad de todos los seres y la construcción cotidiana de paz, de unidad, de porvenir”, advirtió.

“Sabemos que vivimos en un mundo complejo, y por eso renovar nuestra fortaleza todos los días es también un mandato superior. La fortaleza que nos da la fe, la fortaleza que nos da nuestra formación y nuestros valores cristianos, fortaleza de ver y querer al prójimo como nos queremos y queremos querer cada uno de nosotros”, dijo.

“La fortaleza de sentirnos trabajando por el bien, que nuestra capacidad de visión de apostolado, de buena esperanza crezca, esté en crecimiento permanente, promoviendo lo mejor de nosotros mismos, cada día”, añadió.

Abogó por agendas de paz, de cultura de paz, de encuentro en las comunidades con las familias, precisamente promoviendo vida buena, trabajo, unidad, fraternidad cristiana, valores, reconciliación.

“Nuestra valentía radica en movernos desde la fuerza espiritual profunda e invencible que nos conocemos, que hemos sabido disponer y aplicar a lo largo de nuestra historia para potenciar todo lo bueno que hay en cada uno de nosotros”, expresó.

“Y ese Dios omnipotente, magnífico, anima y alienta los mejores sentimientos y todas las posibilidades que contribuyan a la restauración y el avivamiento de los caminos victoriosos por cristianos, por generosos, por bondadosos y solidarios”, manifestó.

Instó a ver hacia delante cada día, saber que la responsabilidad inmensa de unos y de todos, es forjar trabajo, paz y bienestar para todos.

“Sabemos que tenemos esa energía espiritual, que Dios nos da la fuerza para forjar unión de todos, por el bien de todos y trabajar con confianza, con sinceridad, con humildad, con sencillez, con alegría y con agradecimiento, paso a paso”, concluyó.