El diputado Carlos Emilio López, estuvo en el Canal 4, en la Revista en Vivo con Alberto Mora donde dio su valoración sobre la apropiación que ha tenido el pueblo nicaragüense de la Ley para una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Trabajo y Paz, o Ley 985, que ya ha sido aprobada y forma parte las políticas públicas del Estado nicaragüense.

Explicó el compañero Carlos Emilio que esta es una ley que nace del corazón del pueblo, de las aspiraciones y de los anhelos colectivos de la sociedad nicaragüenses que quiere paz.

Dijo que se construyó la política de estado para una cultura de paz y reconciliación que es el antecedente de esta ley, con la participación de amplios sectores de la sociedad nicaragüense.

“Sindicatos, cooperativas, artistas deportistas, religiosos, servidores y servidoras públicas, de todas las instituciones del Estado, de las alcaldías, participaron en la construcción de la política”, subrayó.

EMILIO2

De igual manera, participaron representantes de todos los territorios y departamentos del país, así como líderes de los pueblos originarios y afrodescendientes de la costa Caribe nicaragüense.

El diputado destacó que la política surge del clamor espiritual del pueblo de Nicaragua que quiere paz. Luego, la política se convirtió en una iniciativa de ley que nace de una propuesta del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. La iniciativa se aprobó en la Asamblea Nacional y luego se remitió al Presidente de la República, comandante Daniel Ortega, quien la refrendó, al enviarla para su publicación en la Gaceta y el 28 de enero de este año.

“A partir de ese día, ya es Ley de la República, ya está vigente la Ley para una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Seguridad, Trabajo y Paz. No es una ley que nace de un gabinete, de una oficina, de un escritorio, sino una ley que nace en el corazón del pueblo que quiere paz, del trabajador, del campesino, el artesano, el consumidor, el negociante, la juventud, las mujeres, las emprendedoras quieren paz. Esta ley se conecta con esta aspiración colectiva del Pueblo de Nicaragua”, reiteró Carlos Emilio.

El diputado hizo énfasis que esta ley se fundamenta en la constitución política de la República de Nicaragua, en los instrumentos internacionales derechos humanos, en la legislación secundaria nicaragüense. Todo este marco jurídico reconoce a la paz como un derecho humano, un derecho universal, un derecho inalienable, intransferible e inviolable.

Esta es una ley que conecta también con la cultura ancestral del nicaragüense con la cultura popular, con el legado de paz del nicaragüense en los mitos, en las tradiciones, en las canciones, en las leyendas, en los dichos y frases populares nicaragüense que hay altos contenidos de paz.

Dijo que el objetivo de esta ley es contribuir al fortalecimiento del Estado democrático y social de derecho en principios constitucionales como la libertad la justicia, la igualdad, la equidad, en la búsqueda del bien común, con miras aportar a una restitución plena de todos los derechos humanos para todos los nicaragüenses.

“En esta ley la paz no es algo intangible, sino algo que se puede tocar, que se puede medir, que se puede verificar”, subrayó.

Explicó que la paz está relacionada a educación gratuita y de calidad, a una salud diversa e incluyente, pertinente, una salud que se brinda con calidez y calidad humana, a una paz ligada a un modelo de producción que genera riquezas y que se socializa y que se distribuye entre el pueblo. La paz, explicó el legislador, está ligada a espacios recreativos, culturales y lúdicos donde el pueblo de Nicaragua puede disfrutar su tiempo libre sanamente.

“Es decir, el fortalecimiento del modelo que en Nicaragua irrumpe y que empieza a construirse a partir del año 2007”, añadió.

También explicó que es una ley socioeducativa, que apunta a que podamos desaprender, enterrar, desterrar la antigua cultura, que es la cultura del odio, de la confrontación, la cultura de la negación del otro, la cultura del antagonismo, la cultura de la atomización, la cultura de la dispersión, la cultura del ‘gano todo’, esa cultura de arrasar, esa cultura de exterminar, esa cultura del autoritarismo, del verticalismo, de la imposición y asumir una nueva cultura, que es la cultura de la participación colectiva, de los protagonismos sociales, del protagonismo de la familia y la comunidad, del protagonismo de los actores sociales.

“Es la cultura de la armonía social, de la inclusión, de la no discriminación, de la igualdad, de la justicia social, es la cultura de un conjunto de valores que son valores cristianos, que son valores que están inspirados en las sagradas escrituras”, expresó.

Finalmente informó que ya están en el cuarto recorrido dando a conocer la ley, “hemos dado varias veces vuelta al país, hemos visitado todas las cabeceras departamentales y ahora estamos en una visita municipal. Y la reacción del pueblo ha sido positiva, y ha conectado los contenidos de la ley a la vida cotidiana. Se han tenido encuentro territoriales y sectoriales, y en estos encuentros los representantes de los sectores con los que hemos dialogado han hecho una conexión de los contenidos de la ley con el diario vivir”, concluyó.