Garantizar que los nicaragüenses puedan acceder de forma gratuita al sistema público de salud con una atención de calidez y calidad, también es promover una cultura de diálogo, reconciliación, trabajo y paz, aseguró el diputado Carlos Emilio López, tras un encuentro con trabajadores del Ministerio de Salud que cada día se comprometen en apoyar la restitución de los derechos de las familias.

“La ley Suprema de la nación establece que el Estado tiene la obligación de crear programas de prevención, atención, recuperación y rehabilitación en salud, y el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional ha hecho realidad ese precepto constitucional”, declaró Carlos Emilio.

Ahora que Nicaragua busca como promover caminos de entendimiento para fortalecer la paz, se hace necesario que los derechos fundamentales de un ser humano se promuevan, en este caso el derecho a la salud, que desde el 2007 es una prioridad en el Gobierno sandinista del Presidente Daniel Ortega Saavedra y de la vicepresidenta compañera Rosario Murillo.

“Hoy en Nicaragua la salud ya no es una mercancía como lo era en los gobiernos anteriores, hoy en Nicaragua la salud es un derecho humano, la salud gratuita, la salud de calidad, la salud universal, la salud pertinente, la salud incluyente, la salud multicultural, la salud diversa. Esto se refleja en los hospitales nuevos que se han construido, 19 hospitales nuevo ha construido el Gobierno Sandinista y se han construido casas maternas en los 153 municipios del país y se han rehabilitado y acondicionado los centros de salud”, destacó el legislador al considerar que acceder a los servicios de salud es una manera tangible de promover una cultura de paz, porque una persona con salud puede trabajar de manera más eficiente.

MINSA

“Todo eso es cultura de paz, la salud como un bien social, como un derecho social accesible. La inversión pública que ha hecho el estado de infraestructura social todo eso es cultura de paz, pero cultura de paz también es el buen trato, el trato afable, el trato amable, el trato cariñoso, el trato amoroso que se pueda dar desde todas las unidades de salud. Y es por eso que hoy los servidores y las servidoras públicas se comprometen con esta cultura de paz”, dijo.

El doctor Enrique Beteta, viceministro de salud, afirmó ante los trabajadores del Minsa, que la ley de cultura de paz, compromete a cada servidor del sistema público de salud, a brindar un trato cariñoso, con amor y mucho respeto a los ciudadanos hombres y mujeres.

“Esta ley nos compromete a los trabajadores de la salud a servir a la población y a todo hermano que llegue a nuestro servicio con cariño, con respeto, con amor, con armonía, con paciencia”, indicó Beteta.

Sostuvo que en el país, sobre todo en las comunidades rurales, hay pacientes que no conocen los objetivos de un examen o una radiografía, por tanto hay que explicarles con mucho cariño y respeto, para que pueda saber sobre su condición de salud.

MINSA

“En el caso nuestro acá en el Minsa central, la atención al personal y a las personas que vienen hacer alguna gestión, hay que atenderlo con mucho respeto, con paciencia y asegurar que esas personas puedan tener, digamos, la tranquilidad de que su gestión la vamos a desarrollar en el máximo de tiempo posible para su tranquilidad. Todo esos aspectos también es cultura de paz, tiene que ver con el barrio, con la familia y el amor a los hijos, el amor en la comunidad, el trabajo con los vecinos todo eso tenemos que desarrollarlo”, puntualizó el viceministro.

Diferentes sectores sociales, económicos y culturales en todo el país, se han involucrado en las reflexiones sobre la ley 985, lo que refleja el interés de la población por vivir en paz y tranquilidad.