El Instituto Nacional Forestal (Inafor) y el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) informaron sobre la participación de la mujer en el sector forestal.

Sumaya Castillo, del Inafor, aseguró que en el año 2007 la participación de las mujeres en este sector era mínima. Sin embargo, desde ese entonces hasta la fecha se ha incrementado hasta en un 27%.

Al respecto, señaló que esta semana también se desarrolló un encuentro con viveristas para reconocer su protagonismo “pero, sobre todo, promoviendo, intercambiando esas experiencias que ellas utilizan para la producción de plantas”.

Además, se reconoció el trabajo a las regentas forestales, que han demostrado su amor por la madre tierra y su conservación.

Por eso también en la semana que transcurrió se realizó una gran cantidad de exportaciones aunadas a este esfuerzo que realiza esta mujer luchadora, afirmó.

Entre las exportaciones, que ascendieron a un monto de más de 9 millones de córdobas, está la resina, producida por mujeres en Waspam, que se encuentran en el proceso de aprovechamiento sostenible del bosque.

Castillo afirmó que se inaugurará el viernes un nuevo arboretum forestal en la ampliación del mirador de Catarina, Masaya, junto a las autoridades locales y la Juventud Sandinista.

María José Corea, del Marena, afirmó que, según el Foro Económico Mundial, Nicaragua ocupa la posición 5 de una lista de 159 países.

Al respecto dijo que, en 2007, el país estaba en el número 90 de ese mismo ranking. “Y de continuar con esto nosotros estamos hablando de que cerraríamos la brecha para el año 2034”, afirmó.

Actualmente Nicaragua tiene 18 cargos directivos asumidos por mujeres en el Ministerio del Ambiente de un total de 31.

Del mismo modo, señaló que se han fortalecido capacidades de unas 15 cooperativas de mujeres en el manejo y comercialización de conchas negras.

Entre 2017 y 2018 se fortaleció a más de 400 mujeres con la entrega de ecofogones para mejorar sus ingresos y calidad de vida.

De un total de 40 reservas privadas, 11 son manejadas por cooperativas de mujeres.

En la batalla contra el avance de la deforestación se logró integrar más de 1 mil 200 mujeres indígenas, principalmente en Bosawás y Río San Juan.