La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, destacó este viernes todas las iniciativas nacionales y de voluntarios de países hermanos para llevar salud al pueblo nicaragüense.

Añadió que en esa labor destacan las ferias de la salud que se realizan en los más alejados municipios y comarcas de todo el país.

Dijo que las clínicas móviles se desplazan y atienden a 58 mil personas —por lo menos— cada semana.

“Se hacen centenares de ferias de salud llevando esa salud, llevando y cumpliendo con el mandato cristiano, de garantizar el servicio con amor, servicio a nuestro prójimo, servicio entre nosotros con amor; en solidaridad permanente y con respeto, garantizar todos los esfuerzos que hemos hecho en caminos, carreteras, puentes y todos los esfuerzos que tenemos que seguir haciendo para que esos programas que llegan a todos sin exclusión, que llegan a todos sin distinción”, resaltó.

Informó que siete brigadas médicas estarán en nuestro país, provenientes de distintos países, pueblos e iglesias, fundamentalmente, que vienen a hacer presencia y contribución solidaria, promoviendo la salud y la vida en nuestro país.

Esas brigadas estarán en los municipios de los departamentos de Managua, Masaya, Jinotega, Matagalpa, y a nivel central en Boaco, para asegurar el apoyo a distintos centros de salud.

“Porque en un hospital, un centro de salud, una escuela, un colegio, un centro tecnológico, nos atendemos todos, aprendemos todos; promovemos salud y vida para todos, eso que decía el comandante Daniel hemos hecho”, refirió.

“Primero, un reconocimiento al pueblo y a las familias emprendedoras, laboriosas y victoriosas, le dan ánimo, gran aliento, desde la fe, desde la inspiración y quiere decir estar en el espíritu, en conexión espiritual profunda, de todos los esfuerzos que cada día ha hecho nuestro pueblo, noble, valiente, decidido, determinado; para avanzar, después de esos meses trágicos”, destacó.

“Y todos los esfuerzos que seguimos haciendo desde todos los espacios de trabajo, seguridad y paz para continuar en el avance de un proyecto que es cristiano, es generoso, es solidario, porque sabemos que nos debemos en primer lugar a los más vulnerables, a los que siguen siendo vulnerables y que debemos con el esfuerzo multiplicado y creciente de todos, seguir luchando contra la pobreza”, manifestó.

Señaló que “ese es un mandato cristiano que debemos cumplir invocando a Dios en nuestra Nicaragua, donde somos devotos también de nuestra Madre María, en todas sus advocaciones, invocándole a que en fuerza bendita, en protección, bendición, prosperados y en victorias, vayamos adelante”.

“La fuerza de la fe, la fuerza de la esperanza, la fuerza de la confianza en Dios es la que alienta y anima a nuestro pueblo y a todos nosotros, que sabemos que con Dios todo podemos. ¿Si Dios con nosotros, quién contra nosotros?”, preguntó. “En Dios todo podemos”, se respondió.