Durante la visita que realizan los miembros de la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, al departamento de León, las autoridades municipales y policías brindaron un amplio informe de los hechos ocurridos durante los actos de violencia vinculados al fallido golpe de Estado que fue perpetrado por sectores de oposición al Gobierno sandinista.

Los miembros de la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, Cairo Amador y Adolfo Jarquín Ortel se reunieron con el alcalde Roger Guardián y el jefe de la Policía comisionado mayor Fidel Domínguez, para conocer las acciones y resultados dejados por la violencia golpista que causó graves daños a las familias y a la economía de ese departamento y a nivel nacional.

Durante los meses de abril a julio, solo en León, se instalaron en las calles de 250 barrios y en las salidas de la ciudad, un total de 656 tranques y barricadas, lugares donde se cometieron toda clase de actos violentos, robos, violaciones, asaltos, secuestros y asesinatos.

Sumando los tranques y barricadas instalados en los municipios leoneses de Telica, Malpaisillo y Nagarote, fueron más de mil. En estos tranques los delincuentes estaban fuertemente armados con todo tipo de armas de gran calibre industriales, artesanales, morteros, bombas molotov y otro tipo de armamento de bajo calibre.

Como consecuencia de esta violencia que tuvo su punto álgido el 20 de abril en León, fueron asesinados por estos grupos un total de 8 personas, entre ellas el único estudiante universitario Cristian Cadena, que murió defendiendo el Centro Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de León (CUUN) y la agente policial Zayra Yulisa López que fue herida de muerte por delincuentes golpistas en Nagarote.

La visita que realizan los miembros de la Comisión de la Verdad, Justicia y Paz, se hizo en el edificio de la alcaldía y en el CUUN.

Otras infraestructuras dañadas fueron las seis delegaciones policiales quemadas y donde funciona la delegación del Magfor y otras oficinas municipales de las instituciones del Gobierno sandinista, que fueron saqueadas, vandalizadas y quemadas.

El alcalde Gurdián detalló que alrededor de 15 mil metros lineales de calles fueron dañadas por estos grupos, por lo que se tuvo que pagar 9 millones de córdobas en reparaciones. Asimismo, se reparó con medio millón de córdobas los daños causados al edificio de la alcaldía, y otra suma cuantiosa en las reparaciones a la infraestructura universitaria.

Cada una de estas acciones de violencia que tuvieron lugar en León, fueron lideradas por una estructura de personas que estaban bien organizadas y con roles específicos, todas comandadas desde la capital por el director ejecutivo del entonces IEEPP Félix Maradiaga, Edwin Carcache y otros.

Entre los integrantes de esta estructura estaban la golpista Amaya Evans Coopens, Walkiria Gabriela Soto, Máximo Alexander Morales, Byron José Corea Estrada, Francisco Martínez, José Pallais, Carlos Lagrand, Roger Armando Marín, Nicolás Palacios Ortiz, el propietario de Radio Darío Aníbal Toruño, el periodista Álvaro Montalvan, estos dos últimos usaban sus medios para emitir mensajes de odio y de incitación contra las familias sandinistas, contra la Policía Nacional así como de sublevación contra el orden constitucional.
La mayor parte de este grupo huyeron del país.

El comisionado Domínguez indicó que Toruño y Montalván, con sus vehículos llegaban con parlantes a exigir a la policía que se rindiera y entregaran las armas y que desconocieran a las autoridades representadas por el presidente Daniel Ortega Saavedra y la vicepresidenta compañera Rosario Murillo. Ese llamado a la rendición era acompañado con disparos en ráfaga a las delegaciones policiales.

"Era evidente que tenían buena dotación de municiones de todo tipo de calibre. Había armas de guerra, sobre todo en los tranques y los dirigentes principales andaban bien armados como AK, M16 y hasta carabinas, además del avituallamiento y chalecos antibalas. Los dirigentes principales de los tranques se podían mover de un lado a otro", dijo Domínguez.

La Policía Nacional logró la captura de 83 golpistas, cuyos casos están judicializados. Una gran parte ya tienen condenas por delitos de terrorismo, robo, violaciones, entre otros.

En el municipio de Nagarote la situación no fue nada diferente de lo acontecido en León, así lo verificó la comisión de la verdad, que también visitó algunos sitios vandalizados por los delincuentes que eran de otras zonas apoyados por pequeños grupos de golpistas locales. En este municipio, reconocido por sus altos niveles de seguridad, limpieza y orden, se instalaron más 360 tranques y barricadas, incluyendo los ubicados sobre la carretera panamericana y accesos rurales.

En este lugar se habló con el alcalde Juan Gabriel Hernández y con el comisionado Benito García, jefe de la delegación policial, que en una amplia exposición pudieron detallar parte del horror que vivieron los agentes del orden, que por más casi dos meses estuvieron recluidos en el cuartel y sufrieron el ataque permanente y asedio de los delincuentes.

“Aquí se dividieron los daños, una parte fueron los daños que hicieron a la alcaldía, la casa materna, el módulo del complejo de atención a la familia. Fueron quemados alrededor de siete edificios de la alcaldía. Las bodegas fueron saqueadas, los carretones de la alcaldía para mantener limpias las calles, tres camionetas fueron dañadas, una fue desmantelada y las motos también fueron dañadas. Aparte de esto, también las delegaciones públicas del gobierno, con una suma total cuantificada de 150 millones de córdobas, sin incluir otros daños, como las calles, los parques y la delegación policial”, dijo Hernández. A esto hay que sumar los daños y saqueos a negocios privados y a la casa municipal del FSLN.

El comisionado García dio un relato estremecedor, sobre todo porque durante 14 días sufrieron el ataque con fusiles de guerra que portaban los delincuentes. Diariamente, en horas de la mañana, tarde y noche, sufrían los ataques a balazos. Producto de esto la oficial Zayra Yulisa López fue asesinada y otros tres oficiales sufrieron serias lesiones.

“Nos venían a matar, fueron 14 días de ataque insistente, continuo, constante. Había un tipo que se subía al techo del estadio municipal y desde ahí comenzaban a atacarnos, mientras nosotros solamente resistíamos. Sobrevivimos gracias a ese vínculo y relación que hemos logrado con la comunidad. Ese vínculo que nos ha orientado el comandante Daniel, que nos involucremos más con las familias para apoyarle. Esas familias nos pasaban alimentos y de esa manera logramos sobrevivir”, relató García.

Un día que recuerda con claridad el jefe policial, es cuando el ciudadano Marcos Carmona, dirigente de un organismo de derechos humanos, llegó junto al cura párroco de Nagarote, a exigirles que se rindieran, que entregaran las armas y de no hacerlo serian atacados por más de 300 personas. Los principales dirigentes en la parte operativa de estos hechos violentos fueron Jeser Olivas Lopez y su hermana Mayte Olivas López.

"Fueron los organizadores ideológicos de toda la violencia orientada por Félix Maradiaga, ellos dos iban a Managua a reunirse con este señor. Además, ellos manejaban el dinero con que se pagaba en los tranques. Son los principales dirigentes de los tranques desde mayo hasta el 12 de junio", declaró el jefe policial.

comision-verdad

comision-verdad

comision-verdad

comision-verdad

comision-verdad

comision-verdad

comision-verdad

comision-verdad