Muy feliz se mostró Julio César Pérez junto a los seis miembros de su familia, que son protagonistas del Programa de Viviendas Solidarias promovido por el gobierno a través de la Alcaldía de Managua y con el apoyo del gobierno y pueblo de China Taiwán, que han brindado una solución inmediata a las familias más necesitadas.

La nueva vivienda de Pérez se ubica en el Reparto España, en el distrito dos de Managua, sitio donde ha habitado por más de treinta años, tiempo en el que su anterior vivienda sufrió los embates de los sismos y las lluvias, a tal punto que la misma se volvió un peligro inminente él y su familia.

Llena de gozo el ver que tenemos un gobierno que nos da respuesta cuando más lo necesitamos, en mi familia soy el único que trabaja y aunque tenía deseos de mejorar mi anterior vivienda se me hacía imposible y eso ocasionó que cada vez se deteriorara más”, dijo.

“Las paredes estaban reventadas, el agua se filtraba y era una situación difícil que nos causaba zozobra, pero gracias a Dios y al comandante Daniel hoy tenemos una casa nueva, bonita y sobre todo muy segura, refirió. A la fecha se han entregado 49 viviendas a igual número de familias que se encontraban en riesgo debido a las afectaciones de los fenómenos naturales, acción que disminuye los niveles de vulnerabilidad entre la población capitalina.

Este es un trabajo que se hace en conjunto con mucho cariño y amor, aquí están los resultados de las políticas de nuestro gobierno dirigido por el comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo. Todos somos una gran familia y juntos podemos hacer realidad los sueños de nuestros hermanos. Gracias al apoyo de nuestros hermanos de China Taiwán, a partir de hoy la familia de Julio César tendrá una vida tranquila y sin temor, expresó Reyna Rueda, alcaldesa de Managua.

El embajador de China Taiwán en Nicaragua, señor Jaime Chin Mu Wu, reconoció el esfuerzo del gobierno de Nicaragua por brindar al pueblo seguridad y bienestar.

La construcción de viviendas es un gran proyecto para las familias que han perdido sus casas, vemos cómo el pueblo se llena de alegría al recibir un lugar digno donde habitar. Ver la felicidad del pueblo nos toca el corazón porque no solamente se trata de una vivienda entregada sino de una familia a la que se le brinda una nueva esperanza de vida, seguridad y sobre todo dónde vivir tranquilamente, subrayó.