El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, partió hoy hacia Estados Unidos, acompañado por una delegación de ministros, para reunirse en la casa Blanca con su homólogo Donald Trump.

Erdogan partió desde Beijing, donde participó durante el fin de semana en una cumbre sobre la ruta de la seda, y está previsto que mañana celebre su primer encuentro con el presidente estadounidense, cuyo principal punto en la agenda será acercar posiciones sobre el espinoso asunto de la intervención militar en Siria.

El dirigente turco tratará de persuadir a Trump para que no entregue armas a las Unidades de Protección Popular (YPG), milicias kurdas establecidas en el norte de Siria, y proponer al ejército turco como mejor opción para la ofensiva contra Raqqa, la denominada capital del califato del Estado Islámico (EI) en el país árabe.

Ankara considera a las YPG una organización terrorista, con estrechos vínculos con el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), mientras que Washington ve en estas unidades a su mejor aliado para la lucha contra el EI en Siria.

Además, Turquía espera avances en su solicitud de extradición del clérigo musulmán Fetullah Gülen, exiliado desde 1999 en Estados Unidos, y al que se le acusa de ser el organizador del fallido golpe de Estado en julio de 2016.

En el marco de su visita, Erdogan también se reunirá con empresarios, académicos y representantes de instituciones no gubernamentales, y contará con la presencia de los ministros turcos de Justicia, Bekir Bozdag; Asuntos Exteriores, Mevlüt Cavusoglu; Defensa, Fikri Isik; Economía, Nihat Zeybekci; y Energía, Berat Albayrak.