“Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor".

A un año de la partida del premio nobel de literatura Latinoamericana, Gabriel García Márquez, vale la pena recordarlo no solo como uno de los grandes fundadores del ya conocido realismo mágico, sino como el revolucionario que nunca cesó de luchar por una América Latina libre y comprometida, su literatura se ha convertido en un retrato de la realidad hispanoamericana que atravesó distintas etapas, desde La Hojarasca, obra experimental que se caracterizó como una novela del lenguaje en la que se privilegia la forma de narración, aspecto muy importante dentro de la literatura, en la que se hace necesario destacar una de las máximas teorías del formalismo ruso en que se brinda un interés único a la forma, al respecto Terry Eagleton explica “la literatura es una clase "especial" de lenguaje que contrasta con el lenguaje “ordinario" que generalmente empleamos”.

Con “El Coronel no tiene quien le escriba”, se hace evidente su salto a la madurez, se trata de una obra en la que adquiere una neutralización del estilo literario, es decir no usó tantos artificios, por tanto al momento de narrar utilizó un mínimo de recursos lo que permitió que no hubiera un abuso de la técnica, cabe destacar que esta obra representó gran parte de su realidad, este coronel no tenía ni para comer pero se alimentaba de una inútil esperanza, en este sentido el mismo Gabo la considera su obra maestra por estar muy ligada a su vida en ese período de tiempo.

Su máximo logro llega con el Realismo Mágico y su novela “Cien años de Soledad”, obra que termina de universalizar el famoso Boom de la novela Latinoamericana.

A partir de “Cien años de soledad”, Gabriel García Márquez empieza a ser un escritor reconocido en el mundo, esta obra fue grandemente aceptada por millones de lectores y traducida a más de 40 idiomas, la importancia de la obra radica en la capacidad del autor de darle verosimilitud a distintos asuntos que en el mundo cotidiano se vuelven absurdos, se trata de alterar la realidad con elementos comunes, es decir combinar la verdad, lo imaginario y lo inexistente.Para los seres humanos es irracional que como resultado del incesto pueda nacer un niño con una colita de cerdo o bien que el insomnio se vuelva una peste que reorganice el conocimiento del mundo, esto para dar ejemplo de situaciones creadas en la obra, sin embargo los lectores terminan convencidos de eso, no trato de decir que realmente creamos posible ver a un niño con una cola, sino, que en la búsqueda de cada lector por desprenderse de este mundo agobiante y encontrar en las letras un escape a la realidad, este nuevo mundo y estos personajes adquieren toda la verosimilitud que necesitan los lectores y que por supuesto le da valor a la obra, es decir nadie busca en una obra de arte asuntos comunes con los que se encuentra día a día sino momentos de éxtasis que muchas veces causan vértigos existenciales.

La revolución como centro de su vida y obra

Es bien conocido por todos que Gabo mantuvo una estrecha amistad con el Comandante Fidel Castro, no solo por el hecho de que nuestro escritor luchó por la libertad de América Latina, sino porque Fidel siendo un hombre culto le permitía grandes momentos de intelectualidad en la que ambos discutían obras literarias. Por supuesto García Márquez mostró apoyo incondicional a Castro, tanto así que por cierto período de tiempo se le negó la entrada a Estados Unidos, sin embargo él siempre ayudó a las conversaciones de acuerdos entre ambos países. Gabo era admirador de la Revolución Cubana y soñaba con un mundo socialista, libre de opresiones y desigualdades, su trabajo como escritor y periodista siempre estuvo ligado a la realidad, “Soy un hombre indivisible, y mi posición política obedece a la misma ideología con que escribo mis libros", dijo en una columna publicada por el diario El País de España el 8 de abril de 1981.

En este sentido no puede quedar de fuera el apoyo y compromiso de Fidel Castro hacia la literatura que se empezaba a producir en Latinoamérica, la revolución cubana fue un factor determinante para el boom de la nueva novela y abrió puertas a muchos escritores a través de Casa de las Américas, que por algunos años se convirtió en el Centro Revolucionario de la cultura latinoamericana.

A propósito del compromiso de Gabo es importante mencionar la situación de Colombia y sus esfuerzos por lograr acuerdos de paz, estas situaciones no podían ni pueden verse de lejos, por tanto estuvo involucrado en el periodismo político de manera muy objetiva y por supuesto a través de la literatura, su libro “Noticia de un secuestro” relata la situación de su país en cuanto a los secuestros y el poder del narcotráfico, a través de esta historia contada con su estilo único, el lector es capaz de despertar una mirada hacia los acontecimientos de ese país.

Del amor y las mujeres

El amor es un tema que no suele quedar fuera de la literatura, en este punto García Márquez marcó una línea importante al publicar su novela El amor en tiempos del cólera, obra con la que culmina el boom e inicia el post boom, esta nueva etapa se debió a que las masas demandaban una literatura más accesible.En el boom se solía hablar de temas muy exclusivos en los que se evidenciaban las influencias de elementos sociales y culturales, por tal razón era necesario tocar temas más ligados al sentimiento, es decir, hubo una reformulación y es precisamente su obra la que permite este salto.

Cuando de amor se trata, Gabo deslumbra con sus maravillosas historias, cabe esta obra ya mencionadaEl amor en tiempos del cólera, pero también vale la pena mencionar Del amor y otros demonios y Memoria de mis putas tristes, claro está que la lista de obras de este autor es muy larga como para detenerse en cada una de ellas, lo importante aquí es que sus novelas nos permiten aproximarnos al Gabode las narraciones mágicas transcurridas generalmente en el peculiar pueblo llamado Macondo.

La visión de Gabo hacia las mujeres se apartó de la superficialidad y logró encontrar su esencia, su verdadera belleza y su pasión, a propósito de esto cito parte del poema El dulce sabor de una mujer exquisita:

“Una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes…Los que estamos fuera de foco somos los hombres) sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.”

Gabo en el cine

Este año muchos se quedaron sorprendidos y por supuesto agradecidos al ver la figura de García Márquez durante el homenaje que en los premios Óscar se rinde a personajes ilustres que partieron el último año, su figura destacó entre grandes de las letras y las artes escénicas tales como Robin Williams, Lauren Bacall, Richard Attenborough, entre otros.

Muchas de sus obras fueron llevadas a la pantalla grande, entre ellas, El coronel no tiene quien le escriba, El amor en tiempos del cólera, Del amor y otros demonios, Crónica de una muerte anunciada, Memorias de mis putas tristes, al respecto de esta última se generó cierta controversia por aparentes demandas de una ONG que consideraba que esta obra promovía la prostitución infantil, así que tuvieron que filmarla con mucha discreción.Pero el premio nobel de literatura también destacó por su trabajo como guionista lo que le permitió un contacto más cercanocon el séptimo arte y apoyar a los jóvenes interesados en la cinematografía.

Hay mucho que decir al respecto de Gabriel García Márquez, en tanto a pesar de su partida nos deja un buen sabor y una enorme satisfacción a través de sus producciones que nos permiten perdernos o encontrarnos en algún sitio de Macondo y sentarnos a tomar un café con sabor a ventana.