En conmemoración de los 45 años del Inicio de la Ofensiva Final Insurreccional, la Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua evocó el heroísmo del pueblo nicaragüense que, en 1979, derrocó la tiranía somocista. Destacó la dignidad y el espíritu luchador del pueblo, reivindicando la memoria de Camilo Ortega, un combatiente ejemplar cuyo honor fue restaurado.

En un día descrito como histórico y memorable, la Compañera Rosario reafirmó el compromiso de Nicaragua con la justicia y la verdad, invocando la guía divina y la firmeza inquebrantable del espíritu sandinista.

"Orgullosos, contentos, reivindicados, de verdad nos sentimos, no solo orgullosos, no solo luchadores, no solo vencedores, sino también lleno el corazón porque el abuso que se cometió con Camilio, Camilo, un muchacho que todo el mundo quería, además un combatiente heroico, ejemplar, y de un carácter dulce, una condición extraordinaria como ser humano", declaró la Compañera Rosario al final el acto central.

"Y cómo se le mancilló, mancillando a él, se mancilló a todo le heroico pueblo nicaragüense, y hoy ha sido reivindicado para el honor y la gloria, que es lo que merecen nuestros hermanos luchadores y vencedores y todo el pueblo de Nicaragua que es heroico, que es digno y que sabe de luchas y de honor", recalcó.

En ese sentido, dijo que en medio de esta lluvia que cayó sobre Managua este 28 de mayo, "en medio de estos días que son de vencimiento, porque nosotros sentimos seguros de la bendición de Dios que vamos adelante, enfrentando con arrojo, con valor, con amor todo los desafíos. Por eso es que sabemos que contamos con esa guía, la guía luminosa del Padre Celestial que sabe que este es un pueblo que merece lo mejor, que merece derrotar la pobreza así como hemos derrotado a todos los que han querido insultarnos, agraviarnos, y los que han venido a matarnos".

"Un pueblo como el nuestro merece un lugar especial, ya lo tenemos, pero cada vez más subrayado en la historia y en la memoria de la luchas victoriosas de los pueblos del mundo",  dijo.

"Nos sentimos decíamos, contentos, orgullosos, sabemos que hay patria, sabemos que hay amor patrio, sabemos que hay también dignidad y decoro nacional a como nos enseñó Sandino, y sabemos que en esta Nicaragua nuestra cada paso que damos vamos adelante y vamos construyendo el futuro, el porvenir desde un presente que ya es mejor, ¿Gracias a qué? A la fortaleza del pueblo nicaragüense, al trabajo dedicado, abnegado del pueblo nicaragüense, gracias a que bendecimos todos los días, oramos todos los días, alabamos todos los días, al Dios de todas las victorias, resguardados, fortalecidos, bendecidos, acompañados por el Padre Celestial en cada momento de nuestras vidas", proclamó la Vicepresidenta.

"Nos convocamos e invocamos cada mañana, cada noche, en cada instante a ese Padre Celestial que nos da la fuerza para seguir invictos, porque somos un pueblo invicto, luchador y victorioso, triunfal, y eso se lo debemos a esa fuerza de espíritu que Dios nos da cada día".

"Así es que este día es histórico, es memorable, grandioso y es lo que nuestro pueblo merece. Todos estos compañeros que hoy hay sido reconocidos con la máxima condecoración de este Estado del Pueblo Presidente, nos representan a todos, en el alma, el alma, el orgullo, el corazón nicaragüense, se siente hoy restituidos porque no solo se reparó una afrenta histórica, sino que también se reconoció a una representación de los mejores y valientes hijos e hijas de Sandino, que al día de hoy mantienen esa firmeza que caracteriza al sandinismo, al pueblo sandinista: constancia, firmeza, condición inclaudicable".

"¡Patria Libre! Decimos, ¡Patria Libre!, ¡Vencer o Morir!. Pero para nosotros dar la vida por el pueblo es vivir.

¡Patria Libre!, y ¡Vamos Adelante! En vida verdadera, en luz, en verdad, vida verdadera, luz, vida y verdad.

¡Sandino Vive!, Aquí lo sentimos.

¡Sandino Vive y Las Luchas Siguen! Para alcanzar nuevas victorias.

¡Vamos por más victorias para el pueblo nicaragüense, para las familias nicaragüenses, para la juventud que es la esperanza de todos!.

¡Abrazos grandes compañeros!".