Nicaragua destaca por su respuesta de manera efectiva ante fenómenos naturales, esto quedó demostrado durante el paso de la Depresión Tropical 21 que ingresó al país por la Región Autónoma del Caribe Sur la noche del lunes 23 de octubre, en donde según información brindada por la Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo "no se reportan incidencias de importancia".

Para abordar este tema, el doctor Guillermo González, Ministro Director del Sinapred, durante una entrevista en la Revista En Vivo, compartió que ese nivel de preparación se logra a través de los Ejercicios Nacionales para Proteger la Vida ante Situaciones Multiamenazas, recordó que el pasado 29 se desarrolló el tercero del año 2023.

Explicó que en ese tercer ejercicio se trabajó bajo la hipótesis de la presencia de un evento meteorológico en las Costas del Caribe, motivando a la población a que de manera organizada en las comunidades pusiera en práctica sus planes de respuestas.

"Quiero hacer ese antecedente porque es muy importante. Segundo, recordarle a la población que estamos en el período que nosotros llamamos el período de presencia probabilística de fenómenos meteorológicos conocidos como ciclones o huracanes, esto empieza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre. Hemos insistido que este período de octubre a noviembre, estadísticamente es cuando más hemos tenido estos fenómenos, inclusive los primeros días de noviembre hace exactamente tres años tuvimos la experiencia de ETA e IOTA", comentó.

Frente a estas situaciones y a las experiencias que se han adquirido, la política del Gobierno de Nicaragua se centra en darle garantía y seguridad a los ciudadanos, comenzando desde el proceso de preparación.

Preparación ante ingreso de la Depresión Tropical 21

A su vez, el doctor González reiteró que la preparación ante el ingreso de la Depresión Tropical 21, comenzó desde días antes dándole seguimiento al fenómeno desde todas las instituciones integradas al Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred).

"Analizando las informaciones a través de distintas tecnologías, de distintas fuentes de información que permita saber la presencia de estos fenómenos. Hay algunas variables que en general se mantienen en el tablero, por ejemplo, el tema de cómo está la temperatura en el Caribe, cómo está la temperatura en el ambiente, cuál está siendo la ocurrencia de una serie de eventos meteorológico que al final son los que influyen en el comportamiento de estos fenómenos", explicó.

Retomó que ante el ingreso de la Depresión Tropical 21, para el día 20 de octubre el fenómeno estaba claramente identificado en la zona sur del Caribe, para el día 21 ya se tenía más clara la situación ya que la perturbación se incrementó y de acuerdo a eso, tomar las decisiones correspondientes.

Para el día 21 con todos los análisis probabilístico "ya se tenían las posibles trayectorias que podía tener este fenómeno que es lo que nos motivó a nivel de gobierno, ya nuestro Presidente nos orientó comenzar el proceso ya más de fondo que significa comenzar a activar el sistema a un nivel de preparación importante para estar listo por cualquier evento que se pudiera producir. Esto motiva a la toma de decisiones de realizar los primeros encuentros que se hicieron a nivel nacional con todo el tendido municipal, departamental, regional, teniendo claro los posibles escenarios en que se podía desarrollar este evento".

Durante el domingo 22 se trasladaron las primeras orientaciones sobre cómo activar desde el nivel comunitario hasta el institucional todos los mecanismos para estar listos y preparados en la medida de que el evento se fuese acercando.

"Eso motivó que ya el día lunes al mediodía nuestro Presidente nos orientó hacer la declaratoria, tomando en consideración los escenarios probables que se iban a presentar, el comportamiento del fenómeno, pero sobre todo tomando en consideración las poblaciones que podían verse afectadas en ese momento. Esto generó que se estableciera la alerta amarilla para el Caribe, tomando en consideración de que era lo zona de impacto, donde posiblemente los principales aspectos del fenómeno iban a poder afectar a la población, sin embargo, quiero señalar que al haber puesto a todo el país en alerta verde, no solamente la llegada del fenómeno al Caribe, sino el tránsito", detalló.

Asimismo, se tomó en consideración los días anteriores de lluvia, ya que la región del Pacífico presentaba cierta saturación de suelos, especialmente en el departamento de Rivas con la crecida del río Ochomogo.

"Todos estos elemento se conjugan para la decisión de hacer la alerta a nivel nacional y con esa característica amarilla en el Caribe y la alerta verde a nivel de todo el país para poner en alta disposición todos los aspectos que tienen que ver con la atención a la población en caso de que se presentara una variante de mayor intensidad del fenómeno", mencionó.

Ante esto, González destacó que Nicaragua no solamente ha venido desarrollando el conocimiento del comportamiento y las características de los fenómenos, sino que también cuál es su vinculación con los asentamientos humanos.