La señora Martha Candelaria Rivas Hernández, de 44 años, brindó un amplió relato de las agresiones físicas y psicológicas que sufrió el pasado lunes 30 de mayo, de parte del sacerdote Manuel Salvador García, con quien aseguró tener amistad de tipo íntima.

Manuel Salvador García es el sacerdote que administra la Iglesia Jesús del Nazareno del barrio El Calvario del municipio de Nandaime de Granada.

Esta sórdida historia del cura Manuel Salvador causó revuelo desde la noche del pasado lunes en las diferentes redes sociales digitales, cuando circuló un vídeo en el que amenazó con arma blanca (machete) a pobladores de este municipio, que escucharon cuando dos mujeres eran agredidas dentro del interior de la casa cural por el citado sacerdote.

Una de estas mujeres agredidas es doña Martha Candelaria, quien aún con su rostro y ojos muy lesionados, relató que llegó a la casa cural entre las 4 y 5 de tarde del 30 de mayo. El sacerdote ya se encontraba ingiriendo licor. En su relató, doña Martha aseguró que el sacerdote la golpeó con un candado.

“El día 30 de mayo fui a visitar a este padre Manuel, ahí a la parroquia de Nandaime, llegue entre 4 y 5 de la tarde. Entramos, comimos algo ahí y tomamos algo de licor, era Flor de Caña, tal vez me tome unos cuatro tragos en ese trayecto, él estaba tomando más que yo. Después tuve el atrevimiento, le cogí el celular y mire un chat, lo malinterprete, le eché en cara eso a él y después me dijo: qué barbaridad el atrevimiento porque los celulares son privados”, relató doña Martha.

Agregó en su relato que el padre Manuel Salvador muy ofuscado le continuó gritando y diciéndole que él no hacía reclamos sobre la ex pareja de doña Martha.

“Siguió la discusión, mis hijos estaban adentro en el otro comedor y en eso sale para desenllavar el portón porque ya nos íbamos a venir, como yo voy detrás, él pensó que el candado lo había dejado en la argollita y me dijo que a eso viniste a visitarme, a reclamarme y en eso hizo así y fue me dio con la mano izquierda donde llevaba el candado y fue que me reventó (se señala su cara), empecé a sangrar y fue entonces que llame a mi hija, ella se desespera y salió a buscar ayuda que su mamá estaba sangrando, nos volvimos a meter y enllavamos”, dijo la afectada.

La señora comentó que se metió a la cocina de la casa cural a lavarse el rostro que estaba lleno de sangre con agua de manzanilla y escuchó golpes en el portón, el padre Manuel Salvador salió con el machete y comenzó a amenazar a las personas que estaban afuera, en la calle preguntando por la salud de las agredidas.

Luego, llegó una patrulla de la Policía a indagar la situación, salió doña Martha Candelaria que en ese momento se cubrió su rostro golpeado por la fuerza bruta del alcoholizado sacerdote.

Doña Martha para evitar que la situación no pasará a más y al ver la actitud agresiva del sacerdote que no dejaba de amenazar a los vecinos, optó por quedarse a dormir en la casa cural y al día siguiente el sacerdote consciente de su pésimo actuar intentó remediar su brutal agresión disculpándose con su víctima.

“Al día siguiente que él me vio así, me dice: me siento muy apenado, discúlpame, es la primera vez que pasa esto, pero viste cómo se provocó tu reclamo, discúlpame y la verdad que me duele verte así, me duele que tus hijos porque te van a ver así, vos no sabes lo que ando sintiendo porque no fue mi intención, porque si hubiese sido mi intención, yo te agarro y te doy de frente, te hubiera brotado el ojo, pero demosle gracias a Dios que fue un arrebato que yo tuve”, relató doña Martha al revelar lo que le dijo el golpeador de mujeres.

“Yo lo conocí a finales del 2019, 2020”, dijo doña Martha al ser preguntado en qué fecha lo conoció y agregó: “tenia una amistad, digamos amistad íntima, amistad íntima y así sucedieron las cosas, somos amigos íntimos desde el 2021”.

En las redes sociales digitales, se ha lamentado este proceder del sacerdote, quien además de violar los cánones eclesiales de la iglesia católica, también demostró ser un maltratador de mujeres y amenazó de muerte a personas que viven frente a la iglesia.