La comunidad indígena de Monimbó en la ciudad de Masaya, realizó la tradicional “Vela del Candil” como una antesala a la gran celebración de los Ahuizotes en honor a su patrono San Jerónimo. La Vela del Candil es un encuentro cultural, en el que se pone de manifiesto el rescate de las tradiciones, el folclore y sobre todo el orgullo de ser nicaragüenses.

Sonia Gutiérrez, vice alcaldesa de vara del Consejo de Ancianos de Monimbó, relata que cada año, los monimboseños salen a las calles vestidos con atuendos en los que se hace alusión a las leyendas populares, acompañados de una réplica de San Jerónimo, el santo patrono de la ciudad de las flores.

“Esta es una tradición que hemos rescatado los monimboseños, evitando así perder la tradición de nuestro pueblo indígena, nosotros colocamos un altar con máscaras, insienciarios y el tradicional candil. Aquí nos acompañan adultos, jóvenes y niños, quienes son los herederos de esta tradición que ha trascendido a muchas generaciones”, refirió.

La reina de los Ahuizotes, es la pequeña Claudia Duarte quien junto a sus bailarines acompaña la Vela del Candil, una tradición que para ella es un orgullo.

“Desde muy pequeños estamos siendo parte del rescate de nuestras costumbres y tradiciones, nuestros abuelos promovían estas fiestas y hoy nosotros las seguimos, con alegría, cultura y sobre todo con el compromiso de seguir celebrando a San Jerónimo con nuestras muestras de arte y tradición”, añadió.

La tradicionalista Martha Toribio, se sumó a la celebración y compartió junto a sus vecinos el orgullo de ser originarios de un pueblo aguerrido, lleno de tradiciones.

“Siempre me he sumado a esta celebración de la Vela del Candil, haciendo uso de nuestras máscaras y que mejor tiempo que este en el que celebramos la victoria popular del pueblo nicaragüense. Seguimos conservando nuestras tradiciones, mitos y leyendas a través de esta fiesta popular en la que todos los nicaragüenses deseamos la paz”, refirió.

Las familias salieron a las calles a bailar al ritmo de filarmónicos y a ser parte de esta festividad en la que predomina el ingenio, la hermandad y sobre todo el orgullo de ser nicaragüenses.

“Esta es una fiesta de los monimboseños, nos sentimos orgullosos de ser indios monimboseños y poder reflejar nuestras leyendas en cada una de las máscaras que se utilizan en los bailes, nosotros los adultos vamos transmitiendo esta cultura a nuestros hijos y es algo que lo traemos en la sangre y eso nos enorgullece”, expresó Karen Obregón.

En la Vela del Candil, se llevó a cabo la repartición de comidas populares, como tamales, refresco de chicha, indio viejo, entre otros platillos elaborados a base de maíz.