La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua reflexionó este viernes 27 de agosto sobre la comunidad humana, la familia humana, que no tiene dueño, solo Dios.

“La comunidad humana construye y quiere construir todos los días, para poder avanzar en complementariedad paz y bien”, enfatizó la Vicepresidenta.

“En la comunidad humana no nos deseamos males, al contrario, pedimos a Dios que todo vaya bien porque cuando a unos nos va bien, nos va bien o creemos que nos puede ir mejor a todos, lo creemos sinceramente”, subrayó.

“La comunidad humana debe tener buen corazón, buenos sentimientos, y nosotros de verdad cuando vemos la desgracia que cunde en tantas partes del mundo, esta pandemia que ha llenado de dolor y sufrimiento, de temor a tantos lugares y tantas partes”.

“Ayer leíamos los números que se dan en tantos países donde todavía no llegan las vacunas o donde a pesar de las vacunas se mantienen y crecen los contagios, como es el caso de Estados Unidos, donde los hospitales, según las informaciones en los periódicos el día de ayer han estado llenos, saturados, incluso decían algunos periódicos que las enfermedades que se atienden ordinariamente no han podido ser atendidas por cantidad de pacientes que han llegado en la Florida, a cuidarse o a pedir sanación del covid”, refirió.

“Realmente es un mal que nos azota a todos y un mal que vamos combatiendo en primer lugar tomando las medidas y en primer lugar también no deseándole mal a nadie, al contrario, fomentando cooperación, solidaria”, comentó.

En este sentido dijo que el problema es que el egoísmo ciega y la gente inteligente deja de ser inteligente y se vuelve absurda y se va volviendo insolente.

“En estos tiempos del mundo siempre hay que tomar en cuenta que el otro es el prójimo y que no hay otros porque somos prójimo y que estos tiempos son para fomentar y promover solidaridad, fraternidad, no para alentar negativamente pretendiendo que esos alientos negativos van a intimidar”.

“Es que es una forma de terrorismo también, han usado la pandemia para aterrorizar y han usado la pandemia para vanagloriarse aquellos que siempre pueden porque, si, ¿qué ha hecho el primer mundo, cómo se generaron tantas diferencias?, no es porque hallamos nacido diferentes, es porque hemos sido sometidos esclavizados, estos días que el mundo entero, celebra, conmemora mejor dicho, la liberación de cierta forma de esclavitud, porque siempre hay esclavitud desgraciadamente, entonces  ese primer mundo no puede vanagloriarse, no puede alentar negatividades cuando son los principales responsables de los males de la humanidad”.

La Compañera Rosario reiteró que siempre hay que tener conciencia de humanidad, “aunque sabemos que quienes no la tienen, probablemente no aprenderán”.

“Insistió que alentar negatividades es un pecado, es un sacrilegio y es atraerse males uno mismo, la persona que aliente negatividades y que se jacta del poderío, alentando negatividades cuando no ve en su propio terreno cómo está de negativo el ambiente en toda expresión y todas formas, no quiere verlo, entonces piensa tapar diciendo que en otros lados las cosas van muy mal, aunque ellos vayan peor, porque es la verdad”.

"Siempre hay tener conciencia de como el mal se devuelve, tener inteligencia para saber que cuando se les desea mal a otros, cuando se aplica el terrorismo en temas humanitarios, también se está atrayendo ese mal hacia las mismas personas o entidades que promueven y desean el mal a otro”.

Dijo que nuestra educación en cristianismo, en fe, en familia, en comunidad, nuestra educación en valores siempre nos enseñó a no desearle el mal a nadie.

“Así crecimos y así somos y nos sentimos espiritualmente satisfechos de no desearle mal a nadie. Y sabemos que el mal que le deseas al prójimo se retorna, retorna al que lo desea”.

“Así que en un mundo que es ingrato porque todavía se da esa jactancia, esa prepotencia, esa arrogancia de quienes no quieren ver su propia desgracia, su propio desastre, en ese mundo, en este mundo estamos batallando y vamos adelante todos juntos construimos triunfos de la paz y del bien, y vamos alcanzando con los cuidados sencillos, con los cuidados responsables, con humildad, las victorias nuestras de cada día, cuidándonos vamos adelante, queriéndonos en primer lugar, respetándonos, por eso pedimos respeto, exigimos, no pedimos, es un derecho, el respeto a nuestra Nicaragua bendita y siempre libre”.

“Y como dice la canción: Ahora viene a mi memoria lo que dijo el más grande héroe de Las Segovias. No discutimos nuestra soberanía, nada más la defendemos”.

“Y es que aquí ya no queremos injerencia de extranjeros, que nunca va a ser lo mismo que hable un nica que uno de afuera”.

“Afuera que digan lo que quieran y si están en tierra nica que respeten nuestra tierra, nuestra bandera, por la que un día Andrés Castro con dignidad alzó su piedra y le dio duro, Y la vida les ha dado duro y no lo quieren ver”.

“Aquí todos los países tienen sus embajadores y todos estos señores deben respetar la diplomacia. Y ese, que con su arrogancia se abre como chompipe allá en los corredores de la casa blanca, si quiera hablar que se quite la investidura, y verá que poco dura su estancia en esta tierra”.

“Y no estamos hablando de guerra, nadie quiere guerra, somos un pueblo de paz, ¡No! Estamos hablando de exigir el respeto, el respeto que merecemos, que el que quiera hablar se vaya afuera, a hablar miércoles, dice la canción”.

“Afuera que digan lo que quieren, pero si están en tierra nica respeten nuestra bandera, y respeten a nuestro pueblo, y que vayan a hacer el mal a otro lado, ahí en su propio lugar tiene mucho que cuidar y mucho que cambiar, y mucho que observar y mucho sobre lo cual alertar”.

La Compañera Vicepresidenta recordó cuántas alertas en esos países de primer mundo, “y en ese país de donde se atreven a lanzar alerta, cuiden su propia tierra, que aquí nosotros nos cuidamos, y aquí no queremos esos tíos, así les llaman, esos tíos que pretenden enseñarnos quiénes son nuestros amigos, quienes son los que no son buenos, alguno de ellos, no al gusto nuestro, y no es cuestión de gusto, es cuestión de inteligencia y conciencia. Así que nosotros con Cristo Jesús, gloriando y alabando a Dios todos los días, vamos adelante”, finalizó.