La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua expresó que la principal pandemia, que vive el mundo hoy es el egoísmo, la insolidaridad y la indiferencia.

No obstante destacó la fortaleza de espíritu de los nicaragüenses “y que más podemos desear que esa fortaleza de espíritu que nos da la fe, la vivencia de un cristianismo generoso como debe ser, de amor al prójimo como debe ser, de Buen Pastor, el Buen Pastor, nuestro Cristo Jesús que siempre, siempre nos proclama vencedores del mal a partir del bien, de hacer el bien todos los días”.

“Y ese es el proyecto de vida, avanzar en paz y bien todos los días, cuidándonos en estos tiempos de pandemia, porque son tiempos difíciles los que vive la humanidad, todo tipo de conflicto y encima una pandemia”, comentó la vicepresidenta.

La principal pandemia, creemos nosotros es el egoísmo, la insolidaridad, la indiferencia, la ocupación en temas que no son ni constructivos, ni positivos, ni útiles para la humanidad, y la indiferencia frente a todo lo que vemos”, enfatizó.

En este sentido se refirió al hambre en tantas partes del mundo, la desnutrición en tantas partes del mundo, habiendo tierras y manos que quieren dedicarse a cultivar.

“Veía el otro día yo, el domingo por la noche, un reportaje donde campesinos, pequeños campesinos en un país de esta América nuestra estaban sembrando maíz, café, yuca, para comer, para tomar el café y contentos porque iban a producir e iban a tener alimentación para sus familias. Gente muy pobre, se veía claramente que eran gente paupérrima, pero con mucha dignidad y ganas de trabajar y de luchar, llegaron cuando ellos estaban ya en un momento distinto, porque el documental está hecho en varios momentos, unos tractores, decenas de tractores a destruir lo sembrado, a nombre de compañías que decían ser las dueñas de esos pedacitos de tierra. Le echaron encima los tractores, destruyeron los siembros como dice aquí el campesino, y dejaron a esa familia sin alimentación por un tiempo hasta que lo más probable se fueran a otro lugar a buscar cómo seguir sembrando”.

“Tantas manos que quieren trabajar, cultivar, cosechar y alimentarse, y tanto egoísmo, tanta indiferencia, tanta insolidaridad, tanto amor a otras cosas que no son esenciales, todas esas son pandemias que se viven en este mundo”, recalcó.

Otra pandemia, las agresiones

La Compañera Rosario refirió que “también hay una pandemia de agresiones contra los pueblos, en tantas partes, les llaman sanciones, pero son agresiones, porque quien ha facultado a alguien para establecer, castigos, porque sanciones quiere decir castigo, y sobre todo cuando agreden precisamente porque el pueblo somos valientes, somos luchadores, somos dignos y defendemos lo nuestro”.

Entonces es la pandemia de este tiempos del mundo, por eso nosotros decimos: Soberanía, soberanía en mi tierra, soberanía y heroísmo siempre. Soberanía, soberanía, por eso esa canción escrita en los 80 por muchachitos y muchachos allá de occidente, describiendo el deber que tenemos, la responsabilidad amorosa que tenemos sobre nuestra soberanía, dice tanto y es historia permanente, historia viva, no es la historia de ayer, es historia Patria porque es historia de hoy también, la historia Patria no debe entenderse como los acontecimientos de hace siglos, no, todos lo que nuestros pueblos hemos hecho para defender nuestra soberanía es historia Patria, como hoy hacemos historia Patria”.

“Eso es lo que está grabado en nuestros corazones, y ahora viene en mi memoria lo que dijo el más grande héroe de Las Segovias. Soberanía que no discutimos, que defendemos porque ya no queremos injerencia de extranjeros, porque es el nica el que tiene derecho a hablar, a vivir tranquilo en su tierra, es soberanía la escribimos todos los días con letras grandes y la que hemos defendido a lo largo de la historia, historia Patria ayer, hoy, todos los días escribiendo con letras grandes la historia Patria”.

Respeten, respeten, esa es la clave, por eso decimos que también es pandemia la falta de respeto a la voluntad de los pueblos. También es pandemia fruto del egoísmo, la avaricia, la codicia, la soberanía, la supremacía quieren mostrarse como dueños del mundo, pero bueno, aquí hay un pueblo sencillo, tranquilo, trabajador, que avanza, un pueblo que vence y la fuerza de nuestro pueblo es la que nos da Dios nuestro Señor todos los días”, finalizó la Compañera Rosario Murillo.