La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de Nicaragua, informó que los nicaragüenses nos hemos dedicado esta semana a preparar con alegría el mes de las victorias.

Es otro momento, otras circunstancias en este nuevo tiempo, que nos convocan las campanas de la historia, aquellas campanas que todavía resuenan en nuestros corazones, en nuestras mentes, en nuestros oídos, aquellas campanas en las ciudades que liberadas del odio expresaban la alegría de la libertad, del triunfo del porvenir hace 42/19. Y esas ciudades liberadas del odio, hoy siguen libres, como seguimos libres los nicaragüenses, firmes, consecuentes, valientes, como seguimos llenos de fuerza, la fuerza de un pueblo que vence, soberanos, dignos y jamás volveremos a ser esclavos”, proclamó.

La Compañera Vicepresidenta recordó que estamos en palabras de Darío llenos de antiguo orgullo triunfal. Las campanas del triunfo nos han marcado para siempre.

En este sentido, dijo que ese triunfo del 19 de julio hace 42 años es continuidad histórica de los triunfos estratégicos de San Jacinto, de Andrés, de Zeledón, de Sandino.

Los triunfos estratégicos y de la valentía mostrada frente a los colonizadores en todo tiempo. Tanta vitalidad heroica nos reúne en esta Patria bendita, fortalecida en fe, fortalecida en familia y como familia, fortalecida en esperanzas que son victoriosas de esta Patria, Siempre, Siempre Libre, decidida a caminar en victorias, en triunfos hacia el porvenir”, subrayó.

Destacó además que Sandino nos dejó ese imborrable mensaje de una cultura espiritual de vencimiento, siempre más allá.

Y todos los días nos fortalece el alma ese mensaje imborrable, ese mensaje que nos hace avanzar hacia horizontes de paz, de trabajo, de estabilidad, de seguridad, de alegría, de progreso, de prosperidad, porque estamos luchando y vamos a seguir luchando para salir de la pobreza. Y buscamos y tendremos esa prosperidad, porque la merecemos”, subrayó.

Aquí estamos, dentro de esta inmensa realidad espiritual y cultural, que con todos nuestros héroes y todos nuestros mártires reflejan la inmensidad de una Nicaragua que es pequeña, puede ser pequeña geográficamente y algunos cometen el error de creer que somos frágiles, pero nosotros sabemos cuánto valor, honor y fuego sagrado y llamas cósmicas nos movilizan, porque somos fuego, somos montañas habitadas por el fuego de Dios, nos recorre esa fortaleza, esa fuerza nos llena todos los días”, dijo.

La Compañera Rosario destacó que Sandino nos convocó a vernos como hermanos y a llamarnos hermano y hermana, “y es una Gracia profunda, la que nos describen los textos, las historias, las vivencias y la experiencia iluminada de una fuerza que aquí está en todos nosotros. Y es misteriosa y es celeste y es universal. Esa fuerza nos hace saber. Estamos llenos de certeza, y sabemos y sentimos que defendemos nuestra dignidad con coraje trascendente, porque no son afanes materiales, o materialistas, o caprichos lo que nos mueven, no en términos materiales el afán, la responsabilidad de luchar para ser libres de la ignominiosa pobreza”.

Pero nosotros en nuestra Nicaragua bendita, solidaria, fraternal estamos hablando de una cultura espiritual de infinito, por eso decimos, siempre más allá porque todos los días podemos enfrentar los desafíos, y avanzar siempre más allá. Las campanas de liberación y redención, eso decían, siempre más allá, hacia la luz, hacia la vida, hacia la verdad en paz y bien”, afirmó.

Estamos ante un sol maravilloso, un sol que nos ilumina y no declina, somos parte de todos los tiempos y de este tiempo que asumimos desde el alma. Y asumimos todos los retos, todas las circunstancias, todos los momentos con una conciencia que crece y una vida que se alza para avanzar de presente en presente y siempre fluyendo hacia el futuro”, dijo.

Construimos nuevos patrimonios y legados, y se agregan a los que ya tenemos, que son honrosos y gloriosos. Y bueno siempre más allá, desde nuestras realidades físicas y desde el espíritu”, agregó.

La experiencia y el aprendizaje son sabidurías que la fe construye como símbolos, representaciones y realidades, muchas realidades, muchas victorias realizándose, por eso cuando decimos siempre más allá, decimos, vencemos, vencimiento, es el que contiene esa frase. Vencimos y venceremos, y son mensajes espirituales profundos, almas grandes las nuestras, de pueblo victorioso, pueblo nicaragüense, pueblo de Dios, almas grandes que nos hablan también con su vida y con su entrega, todos nuestros héroes, todos nuestros mártires y nos dan más y más energía, más y más vigor para recorrer y seguir recorriendo todos los tiempos. Todos los tiempos en triunfos de esa cultura espiritual inmensa que nos abre todos los caminos en esta nueva historia, creando los nuevos tiempos y siempre, siempre consciente de lo posible y lo cierto que es ir más allá”, finalizó.