La Compañera Rosario Murillo, Vicepresidenta de la República, destacó este miércoles 5 de mayo que nuestra Nicaragua tiene tanta dignidad nacional, energías y esperanzas victoriosas.

"Son las que vemos porque sabemos ver en el firmamento y en el horizonte del pueblo nicaragüense, comentó.

Citando a Darío la Compañera Rosario Murillo enfatizó: “Llenen la Tierra de vida mil inflamados albores, dice Darío”.

Y no tiembles, no temas, bajo el sacro cielo azul para el que ama no hay abismos, porque tiene alas de luz”, continuó.

En este sentido, dijo que siempre con Darío, entrando ya este 5 a este mayo, nuevo mayo de tanta, tantísima dignidad nacional “somos la fuerza de un pueblo que vence, somos alma de pueblo que avanza con amor, energía esperanza, en caminos victoriosos de trabajo, seguridad, paz, prosperidad, en derechos para todos”.

Somos caminos que forjan logros de todos, logros de todos contra la pobreza que nos oprime, contra el egoísmo, contra la indiferencia, contra el egocentrismo en concierto de energía heroicas, conscientes con el deber honroso de enarbolar la bandera azul y blanca del decoro nacional, la bandera que es honor, que nos honra, bandera azul y blanco de la dignidad y el decoro nacional”.

Somos la creciente certeza en el poder irreductible, invencible del bien, poder del amor, somos el fuego milagroso del espíritu que nos ilumina, que nos guía, que nos orienta, que nos enseña, que nos dice que los siete dones del Espíritu Santo son para aplicarse todos los días, todas las horas, en todo tiempo, invocando las glorias y las victorias del pueblo de Dios”.

Somos el corazón bueno de las familias nicaragüenses, todos juntos, unidad por el bien común, ese corazón bondadoso, generoso, fraternal, solidario que vence y vencemos con amor, y vencemos con fraternidad y solidaridad, y vencemos pensando en todos, pensando en cada uno y vencemos apartando cualquier forma de indiferencia que es indolencia, que es ignorancia, y reuniendo todas nuestras energías en haz victoriosos”.

Como también nos dice Darío: Dios con su poderío, lleno de infinito anhelo, riega auroras en el cielo y hecho mundo al vacío”.

Somos el amanecer vibrante donde mil inflamados albores dan sus brillos fecundos y reventaron los mundos como botones de flores. El Señor Nuestro Dios tendió su mano, porque llena esta tierra de vida”.

Somos pueblo cristiano y vencemos animados, alentados, iluminados, con divina fe y humanos esfuerzos”.

¿Qué iluminamos? Los tiempos, que alentamos, que animamos, los nuevos tiempos, los buenos tiempos que juntos estamos creando, unidos hermanablemente como decimos en buen nicaragüense por el bien común”.

Cuánto mayo, cuánto aroma del paraíso, cuántas primaveras, cuanto invierno, cuántas sagradas y benditas aguas para acrecentar el verdor, la siembra, la germinación, cuántos enjambres de pájaros, alas y vuelos de colibrí, cuánto canto y cuántos himnos, cuántos despertares flotando en luces de espíritus, del espíritu”.

Cuánto bajo el sol, cuánta lucha, cuánta inteligencia espiritual fecunda creando en unión las nuevas victorias”.

¿Qué ves? dice Darío: Una aurora fugitiva y pálida. ¿Qué sientes? Anhelo, eso es la esperanza, qué alientos de vida, que fuegos de sol, qué luz tan radiante, ese es el amor”.

La Compañera Vicepresidenta subrayó que “las esperanzas victoriosas siempre con Darío, son el corazón del mundo, son el vigor de nuestros corazones, son la vitalidad de nuestra historia, y son la fuerza maravillosa, portentosa de digno presente y digno porvenir”.

Cuánta grandeza en Darío, cuánta grandeza en nuestras almas. Eso somos, esperanza, amor, pueblo de Dios, somos Nicaragua de Darío, de Sandino, somos Nicaragua de Cristo Jesús”.

Magnífico y singular legado el que tenemos y cuánta responsabilidad, y cuánto compromiso y cuánta misión, cuánto misterio precediendo, anticipando las grandes auroras. Cuánto gozo cuando reconocemos el privilegio de vivir nuestra honra, nuestra dignidad, nuestro decoro como nicaragüenses por Gracia de Dios”.

En el nombre de Cristo Jesús, príncipe de la paz y el amor, vivimos, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo vivimos caminando y avanzando”, proclamó.

En el nombre de tanto héroe, tanto magisterio, tanto mártir en ese espíritu de entrega, de amor a Nicaragua, nunca de traición, nunca de venta de la Patria en nombre de tanto héroe, de tanto nicaragüense de grandeza, de singular espiritualidad, ellos que nos han dado tanto, nos siguen dando, nos inspiran en su nombre y en el nombre poderoso de Jesús”.

Vamos adelante en la esperanza, en el amor, y todos los días tenemos Gracias a Dios, razones para vivir celebrando la paz, celebrando la vida y celebrando los caminos de bien que recorremos y que nos llevan hacia el futuro que todos anhelamos, y cuando decimos anhelamos es que llenos de esperanza estamos creando ese futuro”, enfatizó.