El pueblo de Diriamba rindió homenaje póstumo este sábado a Wilber Roberto Solís Vega, quien era imitador del cómico mexicano Mario Moreno "Cantinflas".

Roberto conocido como el "Cantinflas nicaragüense" pasó a otro plano de vida este sábado 9 de abril.

En nombre de la municipalidad externó el pésame a la familia del artista diriambino el alcalde del departamento de Carazo, ingeniero Fernándo Baltodano.

Recordó el edil la humildad de Wilber Roberto quien visitaba en Diriamba a las familias más pobres de la localidad.

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El homenaje póstumo al artista se llevó a cabo en la casa de Cultura de Diriamba (a partir de las 2 y 15 minutos de la tarde) "Ricardo Morales Avilés " sitio donde fueron llevados sus restos a partir de las 10 y media de la mañana.

El féretro cubierto con la bandera del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) conteniendo los restos mortales de Wilber Roberto estaba en el auditorio "custodiado" por ofrendas florales entre ellas la enviada por el presidente de la República comandante Daniel Ortega y la vicepresidenta compañera Rosario Murillo.

La población que disfrutó de las ocurrencias del imitador le rindieron guardia de honor varias horas previo al acto oficial póstumo.

El homenaje fue abierto con un audio que contiene las ocurrencias adaptadas a la idiosincrasia de los nicaragüenses.

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Durante el homenaje póstumo el Secretario Político del FSLN departamental de Carazo Jorge Acosta entregó a la familia la orden Ricardo Morales Avilés.

El alcalde de Diriamba ingeniero Fernández Baltodano entregó a la viuda e hijos del artista una placa de reconocimiento al fallecido artista.

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El edil en su asociación en el acto póstumo hizo referencia al talento de Wilber Roberto quien hizo reír a los nicaragüenses.

Confirmó el alcalde de Diriamba que "Cantinflas nicaragüense fue víctima de una cirrosis hepática  tipo 2.

Wilber Roberto nació el 17 septiembre de 1976 en la ciudad de Corinto, hijo de  Odily Vega y  Carlos Vega.

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Su deceso se produjo cuando el artista tenía 44 años de edad dejando a una viuda doña Karla Patricia Reyes y sus hijos Vivian, Wilber, Carlos, Mario y Jhonson Solís.

 Inicio su carrera artística a los 17 años a través de un concurso de imitadores de Cantinflas en el instituto Nocturno San Sebastián de la ciudad de Diriamba, impulsado por el profesor José María Bermúdez como un homenaje al cómico azteca.

Fue así que despuntó su carrera artística llegando a ser el ganador de un concurso con varios imitadores del cómico mexicano.

Ese reconocimiento lo llevó a participar en programas nacionales como el Clan de la Picardía que lo catapultó a la fama.

El último programa televisivo en que laboró fue la Cámara Matizona que dirigía Everth Carcamo.

La popularidad que adquirió ante los nicaragüenses lo llevó a participar  como invitado al programa internacional  de televisión Sábados Gigante s que dirigía don Francisco  (Mario Luis Kreutzberger Blumenfeld).

Fue fundador y creador del festival de las risas, que agrupaba grandes talentos de imitadores nacionales, con este evento viajo por casi toda Nicaragua llevando risas y alegría a todas las familias nicaragüenses.

Su preparación académica estuvo orientada al derecho y las relaciones internacionales lo que les permitió abrirse puertas en diversos espacios donde desarrollo su crecimiento personal y profesional, estando en estrecha relación y comunicación con la población a través de su empatía con los más desposeídos.

A partir del año 2016 se retiró del medio artístico para cuidar de su salud.

Durante 5 años lucho incansablemente contra una enfermedad y lamentablemente falleció el sábado 9 de abril en el hospital de la policía Roberto Huembés  a los 44 años de edad.

Fue fundador y creador del festival de las risas, que agrupaba grandes talentos de imitadores nacionales.

Con ese evento viajó por toda Nicaragua llevando risas y alegría a las familias nicaragüenses.

Después de oficiarse una misa de cuerpo presente   en la Basílica  Mayor de San Sebastián de Diriamba, sus restos mortales fueron sepultados en el cementerio municipal ubicado en la periferia occidental de la ciudad de Diriamba.

 El sepelio fue encabezado por un grupo de jóvenes vestidos con los trajes del baile ancestral de El Güegüense (Macho Ratón).

Un mariachi se unió a sepelio después del oficio religioso y acompañó el féretro hasta su última morada en el campo santo.