Quizás el nombre del doctor Néstor Pavón Gómez hoy no es muy conocido, pero podemos asegurar que pasará a la historia como el primer cirujano fetal en Nicaragua.
El doctor Pavón Gómez estuvo en la Revista En Vivo con Alberto Mora de Canal 4 y agradeció su formación al esfuerzo del Buen Gobierno de Nicaragua y al Ministerio de Salud.
Explicó que ha sido un proceso de entrenamiento de 17 años, comenzando su crecimiento desde la medina general, la especialidad de obstetricia en el hospital Bertha Calderón en el año 2007, posteriormente hizo un posgrado, una subespecialidad en México, en el Instituto Nacional de Prenatología, sobre medicina maternofetal cuyo objetivo es hacer diagnóstico prenatal, prevención promoción y atención temprana.
Posteriormente tuvo un entrenamiento en Colombia en lo que se conoce como neurosonografía y neurología fetal.
“Esto desde el punto de vista diagnóstico, poder evaluar integralmente el cerebro, columna vertebral y el desarrollo neurológico del feto intraútero para poder determinar algún impacto al momento del nacimiento”, explicó.
Añadió que luego, siempre con el apoyo del Ministerio de Salud estuvo en la hermana República de Cuba haciendo cardiología fetal, en el centro William Soler, que es de referencia en Latinoamérica para el desarrollo diagnóstico prenatal de cardiopatías.
Ya en el año 2020, siempre con el apoyo del Gobierno Sandinista aplicó a una selección de becas en México donde se abrió por primera vez un curso de cirugía fetal a cargo del doctor Rogelio Cruz, en Querétaro.
“Hubo una convocatoria donde los requisitos era estar en un sistema público, tener trayectoria profesional y médica, tener elementos diagnósticos prenatales y entre los 70 que aplicaron seleccionaron a 12, 2 de Centroamérica, Costa Rica y Nicaragua, y el resto fueron de Colombia, Perú, Chile y México”, relató.
Para doctor Pavón, ser el primer cirujano fetal representa un gran compromiso con el pueblo, “una responsabilidad porque estamos dando el salto a una tecnología de primer mundo”.
“Cirugías que hasta hace dos años parecían un sueño y que las mirábamos disponibles solo en otros lugares. Una operación con la de espina bífida que se hizo ya la primera en Nicaragua, de forma gratuita, tiene un costo de aproximadamente 25 mil dólares en otros países, adicional al costo hospitalario y medicamentos”, enfatizó.
En este sentido dijo que el poder tener una especialidad que va a contribuir a reducir el impacto de complicaciones al momento del nacimiento es un gran compromiso y una responsabilidad social que lo obliga a estar en este entrenamiento permanente.













