La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, reflexionó que las fábricas de mentiras de los agoreros del mal están agotadas, y que en Nicaragua “todos los días estamos creando futuro de paz y bien con trabajo, seguridad, estabilidad y prosperidad”.

Qué privilegiados somos en esta Nicaragua bendita porque creemos, porque sabemos que tenemos valores para fortalecer la vida buena, vida con amor, vida en fraternidad, vida como hermanos, vida que trasciende todos los sentimientos tóxicos que pudiera haber en un número reducido y gracias a Dios cada vez más reducido de personas. Sentimientos tóxicos, pronósticos terribles, porque hay agoreros de la desgracia, disfrutan manipulando para pronosticar desgracia que ya nadie les cree. Que ni se agoten queriendo dibujar y diseñar desgracias sobre la patria libre, la patria unida, la patria de cristianismo, de fraternidad, de solidaridad. Que ni sigan agotando sus mentes ya agotadas porque no producen más que mentiras y las mentiras, la difamación, la calumnia tiene patitas cortas, se va cayendo en el mundo entero y por mucho que levanten nuevas mentiras, quien les cree si ya sabemos, ya lo hemos vivido, se agotaron las fábricas de mentiras en el mundo entero y Dios, que es el sol que nos ilumina que nunca declina, nos da la gracia para ver, para ver siempre la verdad, la luz, la vida, la verdad, así es como caminamos. Allá los que quieran hundirse en pantanos forjados por ellos mismos de mentiras, castillos de naipes, mentiras. Ni con la mentira pueden ellos mismos, no pueden. No pueden con la verdad que van a poder con la mentira. Una mentira que no le llega a nadie. Una mentira que más bien hace que cada persona cierre cada vez más los ojos, el corazón, la mente a ese mundo falso, de falsificaciones, de abominables Ideas y de perversidades que todavía se atreven unos cuantos a escribir y describir”, dijo.

Todos los días estamos creando futuro y de paz y de bien y de avance, es de unión y de trabajo, seguridad, estabilidad y prosperidad, porque es lo que merecemos las familias nicaragüenses y esa es la verdad verdadera. La verdad es grande porque la vivimos, no son falacias, falsedades que nadie puede comprobar. La verdad es la que vivimos todos los días desde nuestro buen corazón, desde ese optimismo que la confianza en Dios nos da, nos asegura y desde esa alegría con la que desarrollamos todas nuestras tareas”, agregó.

Expuso que “Dios nos da alegría para construir, porque lo que todos queremos y sobre todo después de esa horrorosa y dolorosa y sangrienta interrupción de la paz, lo que queremos es forjar porvenir y lo hacemos con alegría, como hijos de Dios”.

Interrumpieron por un tiempo corto la paz, nos dejaron muertos, nos mataron gente, humillaron al pueblo nicaragüense, y gozaron humillando, quién olvida eso, quien olvida esos rostros desgraciadamente infames que promovían más crímenes, más secuestro, más violaciones, mas tortura, más aniquilación de la economía que no lograron aniquilar por la fuerza que nos da Dios para trabajar, pero la destruyeron y nos atrasaron y todavía hoy, qué valor, que falta de vergüenza, cuándo han tenido vergüenza, qué desvergüenza, todavía hoy se ufanan pidiendo que los malos de siempre vengan o sigan estando aquí abochornando, humillando, ofendiendo y amenazando al pueblo noble, valiente de Nicaragua. El pasado quedó atrás ni pudieron ni podrán y esas heridas profundas que dejaron en las almas buenas del pueblo nicaragüense, esas heridas profundas gritan no volverán, con odio nunca más, no volverá el crimen, el terrorismo no volverá. Eso es lo que grita cada nicaragüense desde esas heridas profundas que dejaron los terroristas, nunca más, eso no va a repetirse”, indicó.

Los responsables de tanta maldad, de tanto odio, de tanta destrucción, de tanto crimen, algún día pagarán. La vida da vueltas por eso nos empeñamos en decir que ese tiempo no volverá, aquí no se repite la historia. Ninguno de esos capítulos de la historia se puede repetir porque aquí hay alegría que es don de Dios y es con alegría que celebramos la vida, con agradecimiento a Dios celebramos todos los días la vida buena y las capacidades y fortalezas que tenemos, que nos da cada día para caminar viendo la luz, para caminar llenos de verdades, para caminar llenos de vida y creando vida buena y vida cada vez más digna”, concluyó.