La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, animó a los nicaragüenses a celebrar  cantando en vida y esperanza el 154 aniversario del natalicio del poeta leonés Rubén Darío.

Y hoy celebramos cantando vida y esperanza, los 154 años de Rubén. Cuánta bendición del Padre sobre Nicaragua. Aquí, habernos dado un genio que admira el mundo y al mundo de las letras castellanas en particular, Rubén Darío, cuánta bendición. Por eso decimos somos un país y un pueblo de milagros, de portentos, de bendición espiritual intensa, además de bendición espiritual de valores humanos que cada día nos animan, nos alientan y fortalecen nuestros talentos, nuestra capacidad de estudiar, emprender, trabajar, prosperar y sobre todo nuestra capacidad de vivir el amor”, indicó.

Aquí con odio nunca más. Aquí esos discursos, esos minúsculos discursos que proclaman odio, conflicto, discordia, nunca más. Aquí queremos ser ejemplo de concordia, de amor. Y el amor es reconocer el derecho del prójimo a vivir con dignidad, con bienestar. El amor es reconocernos todos en gran fraternidad como hermanos. El amor es expresar todos los días nuestro compromiso de encontrarnos, reunirnos, reconciliarnos, pensar en voz alta, exponer nuestros distintos pensamientos para aprender de todos con el bien de todos en el centro de nuestras vidas”, agregó.

Así es que “el amor, cantamos vida y esperanza porque tenemos amor y reverenciamos a nuestro príncipe de las letras castellanas agradecidos a Dios, por esa infinita bendición de contar en este país pequeño, pero hermoso, de fe y de solidaridad, con un genio universal orgullo de todos nosotros”, expresó la Vicepresidenta compañera Rosario.

Comentó que “este fin de semana y hoy también se ha celebrado en grande los 154 de vida y esperanza porque Rubén no solo nos dejó un infinito legado literario sino que sobre todo subrayó el optimismo, la vida buena, la esperanza, por supuesto que se quejaba también de los dolores, de las aflicciones de los seres humanos y creadas por nosotros mismos, por supuesto que se quejó  como alma buena y como gran escritor. Y por supuesto, también que supo anticipar desde entonces lo que vendría, lo que ha llegado y lo que nunca más queremos, esa encarnizada lucha entre hermanos y sobre todo ese espíritu filibustero y expansionista de quienes pudiendo contribuir, como dice Rubén también, contribuir solidariamente al desarrollo humano, han contribuido con interferencias, han contribuido a dispersar y destruir y sobre todo a llenar al alma de lo peor. Han contribuido como comerciantes comprando a quienes venden Patria. Así han contribuido, esa ha sido la contribución de los imperios. Comerciantes que alientan esa venta de la patria. Compran a quienes venden la patria y fomentan más venta de la patria. Qué horror, qué vergüenza, qué deshonor, qué deshonra. Pero bueno nosotros cantamos vida y esperanza con Rubén en su 154 primaveras”.

La compañera Rosario Murillo, recordó que nosotros somos “un pueblo que exige respeto a nuestra hermandad, respeto a nuestra decisión de caminar con dignidad y honor nacionales. Respeto a nuestras decisiones y a nuestros caminos y a nuestro modelo y respeto, respeto más que todo a la voluntad y a la determinación de los nicaragüenses de verdad, aquellos nicaragüenses que somos patria bendita, y patria cristiana, y patria solidaria, y patria fraternal y patria libre”.

Informó que la Asamblea Nacional inició su periodo de sesiones de este 2021 de tantas, tantas forja de victorias de la paz, del bien de las familias, de la fe, de los derechos de todos al bien de todos.

Allá en Ciudad Darío a partir de las 3, 3:30, estará sesionando la Asamblea Nacional y como decíamos hemos cantado a la celeste esperanza con Rubén y con el orgullo de sentir ese genio nicaragüense en nuestra sangre porque todos somos hijos de Rubén. Todos los que amamos Nicaragua, todos los que sentimos como nicaragüenses, todos los que sabemos que Nicaragua es respeto entre nosotros y respeto de aquellos otros omnipresentes destructores de almas en todo el mundo, respeto, respeto, respeto”.

Dijo que estamos “honrándole y comprometiéndonos en nombre de tantos nicaragüenses heroicos, tantos nicaragüenses ilustres, tantos nicaragüenses buenos en este plano de vida y en el otro”.

En nombre de todos ellos, vamos caminando por paz y bien, y nos sentimos iluminados, esclarecidos, acompañados porque somos millones los que creemos en la paz, los que fortalecemos la paz como construcción cotidiana, porque es difícil, la paz no es un decreto, la reconciliación no es un decreto, es un compromiso de vida todos los días hacerla realidad”, concluyó.