Edda Contreras Escobar, hermana del comandante Eduardo Contreras, señala en una entrevista que su hermano, quien este 8 de noviembre cumplió 44 años de haber sido asesinado por la guardia somocista, fue un revolucionario que tenía conciencia completa de lo que estaba haciendo y que su objetivo era liberar a Nicaragua “ese era su pensamiento día y noche”.

Vía telefónica desde Suiza, donde reside, Edda Contreras relata a la revista En Vivo algunos momentos que marcaron desde niño el destino del comandante Eduardo Contreras Escobar, primer comandante Cero, miembro de la Dirección Nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

A los 14 años Eduardo “comenzó a sentir una aprehensión muy grande hacia el subsistema. Me cuenta mi madre que pasando Luis Somoza en un desfile, Eduardo gritó¡orejón, orejón, orejón!’, y lo detuvieron. A él se lo llevaron a la cárcel y en la cárcel él se dio cuenta de que mataron a un muchacho (Ajax) Delgado, lo dejaron huir a propósito para matarlo y él vio todo eso, entonces él quedó impactado para toda la vida. Y decía: yo regreso a Nicaragua con las armas. Y así fue”, relató.

En 1961 Eduardo, partió hacia Alemania, a la edad de 18 años. “Él se sentía prácticamente ahogado con el somocismo”, dice Eda, quien recuerda otra anécdota.

Un día él jugando con la pelota en la calle, en la Estatua de Montoya, sin querer la pelota rebotó y le pegó a un guardia en la pierna, entonces el guardia se puso extremadamente enojado y le dijo: ‘chavalo bandido te pongo en la cárcel’. Y lo metió en la cárcel a un niño. Y ¿qué sucede?: mi madre, cuando salió a tratar de disuadir al guardia: ‘A esta también me la llevo, a vos también te llevo’, y la llevó a mi madre y al niño. Ese es el somocismo, sin ningún tipo de respeto ni de moral de nada”, cuenta.

Entonces, de ahí es cuando él pasa a la cárcel y como él es menor de edad lo sacan de la cárcel, pero él ya estaba pensando qué hacer... Él comienza a buscar, buscar, buscar cómo salir del país. Él sentía que saliendo iba a encontrar algo”, dice su hermana.

El comandante Contreras fue un buen estudiante y gracias a ello y sus conocimientos del idioma alemán, partió hacia aquel país sin olvidar su objetivo.

Aquí tenemos un ejemplo de una persona, de un hombre de gran calidad, de una gran voluntad, respetuoso de la familia y gran estudiante. Esa es la fórmula para cualquier muchacho hombre o mujer para que tenga un destino mejor y contribuya a la sociedad”, asegura Edda Contreras.

La hermana de Eduardo comenta que la próxima vez que su madre vio a Eduardo fue cuando estaba muerto.

La familia no sabía nada del joven, ni de su participación en la toma de la casa de Chema Castillo, una de las gestas históricas que propulsó al Frente Sandinista de Liberación Nacional.

De ese acontecimiento, Edda cuenta que Eduardo fue reconocido por el error de haberse quitado su capucha en un momento durante la operación que el comandaba.

Mucho mas tarde supe yo que dos personas muy allegadas a mi familia, llegaron robaron una foto del álbum de mi madre, de la única foto que le envió a mi madre. Esa foto se la robaron para ver quién era ese muchacho para identificarlo, lo identificaron y es así como lo emboscan y lo mataron, traicionado vilmente, suciamente sin ninguna moral por un somocista... que nunca tuvo ningún fruto de su traición”, expresó.

Luego, recuerda un día después de la emboscada en la que murió el comandante Eduardo Contreras, el diario La Prensa publicó una foto con la cara del comandante muerto.

Él tenía una sonrisa en sus labios, entonces el guardia, el carcelero que estaba ahí, le quisieron borrar la sonrisa a balas, entonces mi hermano René llegó a buscar un médico para que más o menos pudieran tapar los hoyos en la boca, para que mi madre pudiera verlo porque había que enterrarlo”, relató.

A juicio de Edda, su hermano Eduardo Contreras estaba listo para morir.

Él sabía que iba a morir algún día y pronto, porque cuando uno está en ese tipo de luchas ... él sabía y no le importaba. Él lo que quería sobre todas las cosas era liberar a Nicaragua”, expuso.

También comparte que después de muerto, Eduardo se le apareció en un sueño. “Lo veo con una cara triste, y en mi medio sueño, en mi sueño le digo ¿por qué estás triste?, me dice ‘no puedo estar tranquilo hasta que Somoza este muerto’”.

En ese sentido, Eda manifiesta que “los compromisos morales patrióticos ... se los lleva uno hasta el más allá. No hay barrera ni descanso para esos héroes hasta que está cumplido el deber que ellos se han impuesto desde el principio”.

La hermana del comandante Contreras destaca la capacidad que tienen el presidente Daniel y la compañera Rosario, al mando del país en esta nueva etapa de la revolución.

"Yo tengo una cierta idea, porque yo se, sin darme cuenta de los datos precisos, que el presidente Daniel Ortega como la compañera vicepresidenta Rosario Murillo, tienen todo el corazón, la voluntad y las capacidades de todo tipo para retener, digamos, la magnimidad y la generosidad de que el pueblo de Nicaragua levante sus espaldas, levante su cabeza hacia el horizonte y el futuro", dijo.

Y a su hermano, el comandante Eduardo Contreras lo ve como un prócer latinoamericano “que dio todo lo suyo desde el comienzo de su vida hasta el último momento de su vida y lo dio con conciencia completa de lo que estaba haciendo”.

Él quería liberar a Nicaragua, ese era su pensamiento día y noche, para mí es un prócer de las Américas”, aseguró.

La compañera Edda Contreras Escobar, ha trabajado como diplomática, además es especialista en medicina natural y escritora.

Actualmente impulsa en Europa el uso de la medicina y las vitaminas naturales, particularmente en Francia donde cuenta con un permiso para la comercialización de la vitamina U, extraída de plantas naturales. Desde su faceta de escritora publicó el libro Un Bardo Rey que "es una original recreación biográfica y fantástica de la inmortalidad de un genio universal, Rubén Darío".