Como parte de la tradición, el compromiso moral y emocional, las familias se desbordaron este 2 de noviembre, día de los Difuntos, a enflorar a sus deudos en el cementerio General, en Managua.

Las familias acudieron con mucha seguridad, tranquilidad y paz, pues en el camposanto había presencia policial, los Bomberos Unificados y un puesto médico, para garantizar que todo marchara en tranquilidad.

Doña Erlinda González acudió desde muy temprano, junto a su hija mayor y nietos, a enflorar la tumba de su esposo, quien falleció el 4 de abril de 2018.

CEMENTERIO

"Venimos a ver a mi esposo, estuvimos 45 años casados, y él va a tener el 4 de abril, tres años de fallecido", recordó.

Manifestó que su esposo fue bien dedicado a ella, durante el largo matrimonio.

"Él fue finísimo conmigo; me salvó la vida varias veces, una vez que iba a Juigalpa, iba casi muerta; pero él se fue en un vehículo que teníamos y se fue en carrera, me agarró, me subió a una camilla y me llevó para adentro (del hospital)”, explicó.

Por su parte, Marlene Guevara llegó a visitar y enflorar a su madre, que tiene siete años de fallecida, y su esposo que lleva 23 años de muerto.

CEMENTERIO

Manifestó que debido a su enfermedad, visita una vez al año, las tumbas de su mamá y su esposo.

Yo no me olvido de ellos y pago mis impuestos, cada año, vengo a enflorarlos cada año,  a pesar que soy diabética, operada del pie, y no puedo andar mucho tiempo en la calle. Mi esposo y mi mamá son los seres más amados; después de su mamá, es el esposo”, comentó.

En el cementerio general, desde las primeras horas de la mañana de este 2 de noviembre, había afluencia de visitantes, así como comerciantes que ofertan productos variados: desde flores (de todo tipo de variedad y precios) cruces, arreglos florales, entre otros.

Comerciantes contentos por las ventas

Don Walter Tercero, de Floristería Maritza, vende flores, las 24 horas del día en las afuera del cementerio General, y se mostró contento porque las ventas de flores y otros producto estuvieron buenas, este 2 de noviembre, día de los Difuntos.

Día y noche, no se cierra aquí, y tenemos la variedad de todo: tenemos margaritas, tenemos mil flores, tenemos disciplina”, describió.

Indicó que tienen moños de flores de 5, 10, 20, 30, 40 y hasta 50 córdobas. Hay rosas de 40 córdobas, de 80 córdobas; ofrecen rosa nacional y de exportación.

También ofertan ramos naturales y artificiales, con precios que van desde los 300, 600 córdobas; una corona cuesta de 1 mil 200 a 1 mil 500 córdobas, en dependencia del bolsillo del cliente.

En tanto, Eufemia del Carmen Elizabeth, originaria de Masaya, dijo que tiene alrededor de 15 años de vender flores en las afuera del cementerio General, y aseguró que las ventas, este 2 de noviembre, estuvieron muy buenas, porque vendió desde muy temprano.

Venimos de Masaya, y gracias a Dios, ya estamos aquí; tenemos precios accesibles al cliente, a las necesidades de uno, verdad; las flores están a: 20, 25 a 30 córdobas, los ramos de flores: disciplina, margarita y el famoso pavito”, expresó.

Excelente seguridad en el cementerio General

Por su parte, el comandante de regimiento Cristian Jiménez Lacayo, jefe de la estación central de la Dirección General de Bomberos (DGB), dijo que están haciendo un trabajo en conjunto con el Benemérito Cuerpo de Bomberos, como parte de los Bomberos Unificados de Nicaragua.

Dio a conocer que en el cementerio General contaron, este 2 de noviembre, con la presencia de un camión del Benemérito Cuerpo de Bomberos, uno de la Dirección General de Bomberos y una ambulancia, brindándoles protección a las familias que llegaron al cementerio a visitar y depositar flores a sus deudos.

Una orientación de nuestro presidente comandante Daniel Ortega y de la Compañera Rosario, de hacerle visita a los cementerios, es el Plan Cementerio: requiere de inspecciones a todos los árboles, poda, donde miremos salir alguna abeja, o algo, o panales de avispa; y también en la periferia; así como también estuvimos inspeccionando las comidas rápidas, para el manejo de la manipulación del gas licuado y los fogones”, describió.

La comisionada mayor Mayra Pizarro, jefa de la Policía del Distrito II de Managua, informó que tienen un plan de cobertura en el cementerio General, con 45 efectivos policiales.

Donde tenemos regulación operativa, patrullaje a pie y motorizado, a lo interno y externo del cementerio. Estamos a los alrededores de los 400 metros del cementerio para garantizar la tranquilidad, seguridad, la asistencia de los feligreses que vienen a ver a sus difuntos”, dio a conocer.

Dijo que están presentes en el cementerio General, desde las 5:00 de la madrugada, en los puntos que permitan el acceso, la tranquilidad y la libre circulación de las personas, así como los que se movilizan en los vehículos.

Alcaldía de Managua en acción

En tanto, la compañera Jennifer Porras, secretaria del Concejo Municipal de la Alcaldía de Managua, informó que realizaron labores de pintura, de limpieza y acompañado por la Policía Nacional, en todo el cementerio, en todos los rincones, en todas las cuadras.

El 2 de noviembre, para nosotros significa, recordar, acompañar y estar siempre la familia con todos nuestros deudos. Estamos en el cementerio General, uno de los cementerios más antiguos que tenemos en Managua, fundado desde 1920; tenemos más de 38 manzanas, nosotros aquí, las cuales hemos venido trabajando, durante todo el año, siempre en el mantenimiento, en el ordenamiento, en la seguridad, en la limpieza para que el día de hoy las familias nicaragüenses puedan sentirse segura, poder venir a visitar”, destacó.

El doctor Freddy Suárez, responsable de Epidemiología del centro de Salud Sócrates Flores, dijo que desarrollaron en el cementerio General, la parte preventiva en la entrega de material de prevención.

También andamos, aprovechando la entrada de las personas que andan visitando a sus difuntos para darles su información escrita y también charlas”, indicó.

También dio a conocer que tienen la parte de atención médica, que son: las atenciones de crisis hipertensivas, problemas de insolación, algún tipo de trauma leve, por la gente que anda haciendo limpieza en el cementerio y anuentes a cualquier otra emergencia que se les presente.