Este otoño la Embajadora de Nicaragua Alba Azucena Torres visitó la tierra de los chuvasios para orar junto a ellos y sus niños por la Paz en Nicaragua, en el idioma de ellos, “yavaş”, significa “gentil, amable, dócil”.

Pueblo de origen turco, herederos de los hunos, que profesaban cultos paganos hasta que en el año 1555 pasaron a formar parte de Rusia y se convirtieron al cristianismo. Sin embargo, hasta el día de hoy mantienen y comparten los fundamentos tradicionales de 2 la cosmovisión de sus antecesores, que se han formado a lo largo de la Historia, respetan la naturaleza.

Cada paso, cada contacto del hombre con la naturaleza es un acto sagrado. Los chuvasios espiritualizan cualquier proceso, que les guía la voluntad de no violar la armonía de la naturaleza. Si una persona toma algo, debe devolverlo. Antes de sembrar trigo, los chuvasios rezan. Antes de sacrificar al animal, los chuvasios, pronuncian otra oración, pidiéndoles perdón. Así, a través de la rendición de homenajes, ritos, y cantos ancestrales los chuvasios tratan de conservar el equilibrio natural.

El mismo principio funciona en las relaciones entre los seres humanos: "El pan y la sal son recíprocos". Cuando a una persona se le prestó ayuda, ésta ha de ser devuelta. Si 3 alguien ayuda a su vecino a construir una casa, éste también te brinda ayuda a construir una casa para otra persona y así sucesivamente. Si alguien viene de visita con un regalo, el dueño siempre le da un obsequio al despedirse. De lo contrario, el equilibrio natural sería perturbado.

Creen también que el mundo lo habitan las deidades y espíritus tanto pacíficos como iracundos. El material empírico muestra que no debe haber lucha entre el bien y el mal.

Los proverbios enseñan lo siguiente: "Es mejor entrar en contacto con un oso que con una persona malvada"; “Huye del mal, acércate al 4 bien”; “No pises la línea del mal”, etc. O sea estas personas comprenden la naturaleza del mal, y, de igual manera, la futilidad de la lucha contra el mal. El que coge lucha, toma el camino del mal. Por eso los chuvasios proponen actuar de otra manera: evitar el mal en vez de luchar contra él. Tales valores hacen que la violencia y la agresión queden completamente inadmisibles para este Pueblo.

Durante su visita a la aldea chuvasia, la Embajadora de Nicaragua Alba Azucena Torres, al conocer las bases de la visión del mundo que predominan en las familias chuvasias, comentó a los habitantes de la aldea y a los alumnos rusos que vinieron a esta zona, las semejanzas que descubrió en la percepción de Vida por los chuvasios y los nicaragüenses.

A la vez, habló del folclor de Nicaragua, de 5 los motivos mitológicos presentes en la creación del Mundo, según la mitología centroamericana, y juntos oraron por la Paz en Nicaragua en el Bosque Sagrado de Yasna ante el Roble de 400 años bautizado con el nombre Kiremet.

Los habitantes de este mágico y precioso lugar enviaron a todo el pueblo nicaragüense un saludo cordial y solidario, conscientes de que la Nicaragua Bendita es también amante de la paz, de la naturaleza y de las eternas y ancestrales tradiciones.