La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua informó este miércoles, por la tarde, desde el Centro Padre Miguel d´Escoto, en el Recinto Universitario Rubén Darío, se estará honrando a Monseñor Pedro Casaldáliga.

A don Pedro en su amor visionario por una Nicaragua de Paz y Bien. ¡Qué duerma el sueño de los justos, que aquí, en este plano, seguimos luchando, con indestructible esperanza cristiana, como pueblo de Dios!”, dijo la compañera Rosario, quien destacó que este 8 de agosto se recibió la noticia de la partida a la casa del Padre del obispo de los pobres, de la Amazonía a la que dedicó con amor intenso, coherente y lúcido toda su vida.

Recordó la compañera Rosario una carta del 2 de octubre de 1985, que escribiera al comandante Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, luego de su visita a Nicaragua, donde se destaca un párrafo importante: “Espero que la causa de la paz y sus gestiones sigan adelante, a pesar de tanta mentira y manipulación. Dios y los pobres y la voluntad dignísima de su pueblo (Nicaragua) podrán más, Daniel”.

Nos sentimos ante una afirmación profética, porque la voluntad divinísima del pueblo de Nicaragua, y por supuesto la verdad, es la que siempre brilla y sabe brillar, podrá más en la lucha por la paz. A eso hemos dedicado nuestras vidas, a la paz y al poder cristiano, de la justicia, justicia social, solidaridad”, comentó.

También se refirió la compañera Rosario al hecho que ayer, vio en medios y redes sociales un anuncio que de verdad nos resultó conmovedor, hicimos una nota el día de hoy: El obispo de la Amazonía, había decidido, que cuando le tocara partir a la casa del Padre, su cuerpo fuese envuelto en una manta y una estola de retazos que le fue entregada a él por madres nicaragüenses.

¡Qué honor, cuánto honor! Para esta Nicaragua bendita, para la fuerza espiritual que se enaltece cuando ve esos símbolos de amor y de compromiso con los sufrientes, con los pobres, con los que luchan, con los que saben, porque sabemos luchar todos los días”, dijo.

La descripción de cómo está vestido, fue compartida en Redes Sociales, por el Padre Julio Lancellotti, quien es conocido como un “importante militante de las calles, un revolucionario de São Paulo”.

Esa estola y manta, la recibió en Nicaragua, cuando la cruzó a pie, y la utilizó en un rito religioso en memoria de madres mártires, en Matagalpa, en 1985.

El padre Miguel d´Escoto recoge en su Artículo La Causa de la Patria Grande, el siguiente Testimonio de don Pedro sobre esa Misa:

"Los féretros están allí, al otro lado del altar. Y yo siento que el altar y los féretros son una sola Pascua. Beso al altar y los féretros, uno a uno, acompañado por los demás concelebrantes. Consuelo a las familias de las víctimas, hablo al pueblo:

Os bendigo en la sangre de Jesús y en la sangre de estas madres que yo declaro resucitadas... ¡Que os bendiga a todos el Dios de la Vida, el Dios de la Libertad, el Dios de la Paz! La esperanza de Nicaragua no se frustrará, porque el Dios de los pobres no ha de permitir que la destruyan.

Los versos de Edwin Castro, grabados en una  pared de las calles de León, ganaban dentro de mí una versión materna aquel día:

Mañana, madres nuestras,

todo será distinto...’

Aquellas madres que parieron un día hijos estaban pariendo ahora, sencilla y heroicamente, la Nicaragua nueva.

Por la tarde concelebre también en el poblado La Trinidad, otro funeral por treinta soldados caídos en la flor de la juventud.

Para quien acababa de llegar era un fuerte bautismo de sangre y duelo!”

La compañera Rosario Murillo dijo que este es un testimonio del sufrimiento y heroísmo de nuestro pueblo. “Amó a Nicaragua y fue testigo don Pedro, donde se contagió de ese amor que vive y reina en nuestra Nicaragua bendita, como Cristo Jesús”, añadió.

“Al compartir esta conmovedora nota, compartimos también nuestro respeto, profundo eterno, nuestra reverencia a seres humanos tan coherentes, tan especiales como Don Pedro Casaldáliga que está en la casa del Señor y que seguramente acompaña nuestras luchas esperanzadas, luchas solidarias y cristianas”.