La compañera vicepresidenta Rosario Murillo dijo que Nicaragua se unirá a la jornada de oración convocada para mañana jueves por el Santo Padre para pedir el fin de la pandemia del coronavirus.

El Santo Padre también ha convocado al mundo a unirse en oración mañana 14 de mayo, para implorar a Dios que nos ayude como humanidad a superar la pandemia del coronavirus, explicó.

El 14 de mayo dice el Santo Padre, lo dijo desde el domingo 3 de mayo, 14 de mayo todos los creyentes juntos, creyentes de diferentes tradiciones, nos unimos en rezos y en ayunos y en obras de solidaridad implorando el fin de la pandemia, añadió.

Aquí vamos a estar en nuestra Nicaragua, en nuestras casas, con nuestras familias implorando a Dios que cese la pandemia. Implorando a Dios que nos bendiga con vida, salud y fuerza. Que bendiga a todos los hermanos y hermanas trabajadores de la salud, doctoras, médicos, enfermeras y enfermeros, auxiliares, brigadistas de salud, redes comunitarias de salud que ahí andamos caminando, casa a casa, hogar por hogar, reuniéndonos, pidiéndole a Dios que concluya esta pandemia y que se abran los nuevos tiempos, los tiempos de florecimiento y los buenos corazones en el mundo, dijo.

Hay quienes apuestan a instalar temor como pandemia

El fin de la pandemia del Covid-19 y el fin de todas las otras pandemias, las pandemias de la irracionalidad, del odio, del veneno, hay veneno que entra en los corazones y desgraciadamente los corroe, los corrompe, que nos limpiemos todos, indicó.

Abogó porque todos tengamos hermoso el corazón, limpio para recibir a Dios y al prójimo con amor y darnos a Dios y al prójimo con amor. Todas las pandemias que cesen. Las guerras, los conflictos, los desacuerdos, la discordia, que cesen, porque la mayor pandemia es el odio. La mayor pandemia es el miedo que provoca el odio. Y el miedo con el que nos quieren dominar en el mundo entero.

Uno enciende el televisor y solo ve imágenes que parecen estar diseñadas para promover miedo, desencanto, parálisis, desconsuelo, pero bueno, la fe a nosotros nos vale. La fe y el trabajo nos distingue y nos defienden. La fe, pedimos a Dios, rezamos a nuestra Madre María, para que cada día tengamos más fe, más confianza en Dios, cada día creamos, somos capaces de creer más porque creyendo creamos y además porque creyendo, confiando en Dios, alejamos todos esos sentimientos terribles, impropios de la familia humana, de la comunidad humana que atenazan a la humanidad, que paralizan a la humanidad. Que nos aleje esas pandemias también, comentó.

“El odio, los malos corazones, las envidias, los acosos, la avaricia, la negatividad. Hay quienes apuestan a instalar temor como pandemia. A instalar temor para a través del temor, dominar, en todas partes, añadió.

Desde los que llaman los centros globales de poder, bueno, un término que no utilizaríamos nosotros pero también desde mucha gente que todavía no entiende que hay que abrir el corazón y elevarlo hacia el Señor, para que, precisamente, como familia humana, seamos capaces de convivir compartiendo y de asumir juntos, juntos, todo los retos, todos los desafíos. Trabajar juntos para avanzar en estos tiempos de oscuridad, donde los creyentes podemos encontrar la luz y nos guiamos por la luz de Dios, comentó.

Que nos abra el corazón a todos para entender, ver, oír y entender. Y sobre todo escuchar, escuchar palabras sanas, palabras limpias, palabras de buena intención y alejar, como alejamos los malos pensamientos a otro tipo de mensajes, desde palabras que no apunta al bien ni a fortalecer el bien.

Esos mensajes, señaló no apuntan a fortalecer la fe y la esperanza, apuntan a destruir, esos mensajes, esas palabras, no entran a nuestros corazones. Y se lo pedimos también a Dios Nuestro Señor, al poder que tiene Jesús, con el poder que tiene Jesucristo, nuestro rey, sabemos que podemos hacer oídos sordos a aquellos mensajes destructivos y a ponernos a construir todos los días.

Y a nuestra Madre María como familias, como hijos y ella como madre, le pedimos lo mismo, construir amor, fortalecernos para construir amor todos los días y trascender la necedad. Ser capaces de transcender la necedad, dijo.

Señaló que a palabras necias oídos sordos. Sencillamente, continuar caminando con la agenda común que es la dignidad, que es el trabajo, que es la seguridad, que es el bienestar, que es la dicha, la alegría que merecemos los seres humanos y las familias nicaragüenses hablando de nuestra Nicaragua bendita, digna, fuerte, siempre libre porque siempre es digna, aconsejó

Hoy Día de la Virgen de Fátima

La compañera Rosario Murillo destacó que hoy 13 de mayo, es Día de la Virgen de Fátima. Muchísimas familias, muchísimos hogares en nuestra Nicaragua somos devotos de nuestra Madre en la advocación de Fátima, resaltó.

Todos le pedimos, le estamos pidiendo como siempre le pide uno a una madre que nos proteja, que nos bendiga, que nos fortalezca y que nos de la fortaleza que precisamente que necesitamos para caminar todos los días, que pida a Dios por nosotros, que interceda por nosotros, por nuestra salud como pueblo, por nuestro trabajo, como pueblo, como familias, por nuestro caminar. Caminamos en fe y esperanza y nos encomendamos a Dios y a nuestra Madre María, añadió.

Dice el Evangelio de hoy comentado por el Santo Padre: ‘Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre dice el Evangelio, Cristo Nuestro Señor, la gloria de mi Padre, consiste en que den muchos frutos y se manifiesten así como mis discípulos’, reseñó.

El Santo Padre que hoy ha encomendado en sus oraciones a los alumnos, a los educadores, a todos los que estudian y a todos los maestros, indicó.

Bueno, aquí estamos celebrando a nuestra Madre María en la advocación de Fátima y pidiendo que ella interceda ante el Padre para que se sigan derramando los prodigios, los milagros de la paz, de la esperanza, del buen corazón, las familias nicaragüenses de buen corazón, las mayorías nicaragüenses que tenemos esperanza y buen corazón pedimos a nuestra Madre María que interceda ante Dios Nuestro Señor, para que todos los corazones se abran, florezcan, florezcan en mayo, las flores de mayos, las sartas de Sacuanjoche, que florezcamos todos para ser parte de la familia nicaragüense, todos, con fe, esperanza y buen corazón. Que florezcamos todos para ser parte de la familia humana, recalcó.

Unidos en oración

Así estamos contentos, unidos en oración y agradecimiento a Dios, con las familias 2 mil 815, somos 2 mil 815 hogares, adonde fueron devueltos hoy con el beneficio legal de Convivencia Familiar, 2 mil 727 varones y 88 mujeres que estaban en el Sistema Penitenciario Nacional en Nueva Segovia, Madriz, Chinandega, Managua, Juigalpa, en los distintos espacios del SPN”, resaltó.

Una contribución más a la unión familiar y sobre todo, a asegurar nuevas oportunidades, porque todos merecemos nuevas oportunidades, los corazones que todavía hoy no se abren merecen la oportunidad, tienen el derecho, esperamos que el milagro se de, abrirse, a florecer, a ser parte de las flores de mayo.

De las sartas de Sacuanjoche, del olor de mayo, el aroma de mayo, la fragancia de mayo. Somos parte de la naturaleza que cambia, que cambia continuamente y en ese cambio ahí tiene que ir moviéndose la conciencia y el corazón de los que no creen o de los que creen que pueden seguir engañando a todos, todo el tiempo, añadió.

Eso no es cierto, nadie se engaña. El mal es mal, el bien es bien. Unas áreas grises, porque ni todo es malo ni todo es bueno. Pero eso sí hay que hacer el bien. Y hay que caminar con el bien que es caminar con Dios, dijo.

Caminar con un sentido de paz y bien como decía San Francisco de Asís. Que el único sentido posible para la vida, para aprender, para interiorizar la espiritualidad profunda, que todos tenemos, solo hay que muchas veces, avivarla, avivamiento le dicen. Avivamiento de las buenas energías y del espíritu sublime de Jesucristo en cada uno de nosotros, comentó.

Aquí estamos y así estamos. Hagamos el bien. Propongámonos en el nombre de Jesús, de María Santísima nosotros los Católicos, hacer el bien, servir al prójimo como queremos servirle a Dios. No hay mejor o más hermosa manera que hacer el bien, hacer el bien, instó.

Ese es el mandato que tenemos como cristianos , eso es lo que vemos todos los días si queremos realmente ir, eso es lo que vemos todos los días si queremos realmente ver,  abramos los ojos, abramos el corazón, Nicaragua está hecha de vigor y de gloria, está hecha de amor, sintamos el amor de este país hermoso.

País de todos, patria de todos y vibremos en sintonía con esa energía universal que confiere dignidad a nuestras vidas, dignidad a cada ser humano, esa esa la energía universal, prosiguió.

Abogó por dignidad, sentido de bien, sentido y misión de aprendizaje, que Dios, que tanto ha derramado sus bendiciones y sus prodigios sobre Nicaragua, nos siga dando paz y bien y permita que las reflexiones se hagan para ser mejores todos”.

Empeñarnos cada uno y todos en ser mejores. Mejores seres humanos, mejores madres, mejores padres, mejores abuelos, mejores hijos, mejores, mejores, mejores. Ser cada uno mejor, como sería y vital esta Nicaragua si no tuviera ese poquito de obstrucción que todavía tenemos, de atraso, de rezago, de promoción de rezago, a través de corazones que desconocen el amor y se suman a la agrura, acidez, amargura, eso no cabe, no tiene sentido. Lo que sí, vamos adelante, aquí vencemos y Dios Mediante y de su mano, seguimos venciendo, indicó.

A palabras necias oídos sordos. A seres que pretenden ser lo que no son oídos sordos, e ir adelante siempre, como decimos procurando avanzar con el mensaje y la práctica cristiana de amarnos los unos a los otros, reiteró la compañera Rosario Murillo.

Muchas veces es lo más difícil pero es lo único que cuenta en la vida.

Gracias compañeros, compañeras, nuestro comandante Daniel, saluda, abraza a todas las familias nicaragüenses y nos preparamos para cada día trabajar mejor, tratar de servirle mejor a nuestro pueblo. Cumplirle a Dios, cumpliéndole a nuestro pueblo en serena, sabia, prudente misión espiritual, cultural y de vínculos fraternales entre todos y todos. Vamos adelante compañeros, siempre más allá, es nuestro el porvenir. Gracias compañeros, concluyó la compañera Rosario Murillo su reflexión.