La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, reflexionó que en esta semana de unión familiar, todos los nicaragüenses debemos continuar viviendo y caminando en compromiso cristiano, solidario y de amor al prójimo.

La compañera Rosario también dio "Gracias a Dios porque hemos aprendido a crecer en sentido de responsabilidad ciudadana, que es crecer en protagonismo porque somos el pueblo presidente, somos protagonistas de todo lo que hacemos".

"No somos objetos, somos personas pensantes, creativas, activas inteligentes, brillantes, decididas, protagonistas somos todos el pueblo presidente, con esa creciente consciencia que ¿de dónde viene? de la profunda espiritualidad, de la fe que tenemos las y los nicaragüenses. Cualidad indiscutible, virtud indiscutible, condición espiritual excelsa de todos los nicaragüenses es la fe, y desde la fe y la confianza en Dios nuestra consciencia crece y nos alzamos, nos elevamos en responsabilidad", dijo.

Semana de gran significado en nuestra cultura de fe

Valoró que "esta es una semana de gran importancia, de gran significado en nuestra cultura de fe, familia y comunidad, una semana especial. La semana de la pasión y la resurrección de Cristo Jesús, la semana de la esperanza, una semana para continuar viviendo, caminando, dándole gracias al Señor a nuestra madre María, dándole gracias por nuestro compromiso de todos, compromiso cristiano y solidario, compromiso de cariño, de amor al prójimo".

"Abrimos la semana que nos lleva a la resurrección con más entrega, más devoción a Cristo Jesús, a nuestra madre María y viendo el rostro bueno, el rostro maravilloso, milagroso de Cristo Jesús, en los humildes, en los hogares, en las familias nicaragüenses. Una gran semana, una gran semana para elevar no solo nuestras oraciones, que lo hacemos a cada instante de nuestras vidas, sino la conciencia de privilegio que nos da ser nicaragüenses por gracia de Dios, ser militantes del amor, devoción la que crece también junto a nuestra responsabilidad ciudadana para cuidarnos, querernos, tomarnos muy en serio toda la protección de la vida de la salud en nuestro país. Desde la fe crece la devoción y crece la esperanza de la resurrección".

Señaló que "como militantes del amor, como cristianos, recibimos con infinito agradecimiento a Dios, todos como gran pueblo de Dios, las más altas condecoraciones. ¿Cuáles son esas condecoraciones? El reconocimiento es por ese sentido heroico que tenemos los nicaragüenses derivado de nuestras luchas históricas, sentido heroico del deber, de la responsabilidad que cumplimos con absoluta fidelidad a nuestra cultura valiosísima, insustituible de familia, de fe, de comunidad, de vida buena digna y en estos tiempos de vida con salud y protección de la salud, que es lo que los nicaragüenses, las nicaragüenses merecemos desde nuestra conciencia crecida, invocando siempre a Dios y trabajando siempre por el bien común en fraternidad cristiana y solidaria".

"¿Cuáles son las más altas condecoraciones? Las sonrisas, las sonrisas, la calma que hay en Nicaragua. Las sonrisas de las familias que nos estamos cuidando responsablemente y que nos sentimos esperanzados en Dios, que nos protege, que nos ampara y que nos guía todos los días. Sonrisas, calma, tranquilidad que no es exceso de confianza sino confianza en Dios, cumpliendo nuestros deberes hoy, cuidarnos, querernos, unión familiar para el cariño, para el cuidado de la salud. Sonrisas en los hogares y comunidades que visitamos. Confianza, eso sí, confianza en el sentido de saber que estamos haciendo lo que debemos hacer. Condecoración a nuestros pechos de todos los nicaragüenses, esa confianza primero en Dios y después en nuestra responsabilidad cumpliéndose, responsabilidad compartida. Confianza de todos en nuestras instituciones, en nuestra devoción y dedicación al pueblo, porque sirviéndole al pueblo le servimos a Dios".

También resaltó la "confianza en este Gobierno cristiano y solidario que es de todos. Confianza porque sabemos que estamos empeñados todos en el bien de todos, en una institucionalidad que es del pueblo, pueblo presidente y pueblo presidente que asume el desafío de vivir con conciencia alzada con responsabilidad permanente. Somos un pueblo privilegiado porque tenemos esas virtudes conciencia, responsabilidad desde el sentido de protagonismo, el protagonismo de las familias, el poder del pueblo presidente que se manifiesta hoy en el cuido responsable que tenemos de nuestras vidas y de la salud de nuestras familias y comunidades en todas partes".

Vamos adelante, seguimos trabajando con fe y esperanza.

La vicepresidenta compañera Rosario manifestó que "esta es una semana de gran poder espiritual, es una semana de unión de familia, unión de comunidad, unión de Nicaragua por la salud, unión de todos por el bien de todos para salir adelante. Cada paso en estos días y todo el tiempo, cada paso nos lleva a renacer, a reverdecer, a florecer, a resurgir, a resucitar y sobre todo a que esa resurrección sea de todo lo bueno que hay en cada ser humano y para lo mejor para la humanidad".

Insistió en que debemos "caminar viendo el futuro de porvenir, de paz y bien que juntos estamos creando porque creemos y porque sabemos salud, paz, bien, vida, salud y fuerza".

"Esta semana de unión familiar, esta semana de agradecimiento a Dios, de invocación permanente al altísimo, esta semana de imploración, de doblar rodillas, agradecidos a Dios cada mañana cuando amanece, cuando ese sol que es el que nos ilumina y que no declina, nos da la energía que anima y alienta nuestros esfuerzos, nuestros corazones. Nos convocamos como cada día a seguir caminando llenos de luz", indicó la vicepresidenta compañera Rosario Murillo.