“Compañer@s, el próximo 8 de Noviembre, como parte de nuestra Vocación y confirmación de Pueblo Cristiano y Solidario, de nuestra Hermandad, a las 10 de la mañana vamos a estar asegurando el tránsito de 2,000 Personas (Varones y Mujeres) albergadas hasta ahora en distintos Centros Penitenciarios del País, que ingresan al Régimen de Convivencia Familiar por buena conducta, para una nueva oportunidad de trabajar en sus Hogares y Familias, por el Bien Común.” La decisión anunciada por la Copresidenta, Compañera Rosario Murillo, parte de una valoración individual de las personas que cumplen condenas en los centros penitenciarios de nuestro país, donde se toma en cuenta su comportamiento y los avances que han logrado en su proceso de rehabilitación, tomando en consideración que la convivencia familiar es una oportunidad que se concede a quienes han demostrado buena conducta y tienen la disposición de asumir nuevas responsabilidades junto a sus seres queridos y ante la sociedad.
Al regresar a sus hogares, estas personas siguen teniendo obligaciones ante el Sistema Penitenciario Nacional y deben cumplir las condiciones establecidas por la ley, con un seguimiento que permite conocer cómo se desenvuelven en su vida diaria y comprobar que mantienen el buen comportamiento que les permitió recibir este beneficio, sin dejar de lado el apoyo de sus familias, las posibilidades de trabajar y el esfuerzo personal para recuperar la confianza de la sociedad.
La misma normativa también les prohíbe frecuentar lugares donde se venden bebidas alcohólicas, acudir a casinos o casas de apuestas, alterar el orden público o provocar violencia dentro de sus hogares, y si incumplen estas obligaciones pueden regresar a un régimen penitenciario más estricto.
El artículo 118 del reglamento igualmente establece que quienes han sido condenados y encarcelados en repetidas ocasiones por cometer delitos no pueden recibir este beneficio, por eso, la convivencia familiar está reservada a quienes no presentan esos antecedentes, algo que el Sistema Penitenciario Nacional siempre comprueba antes de concederles el beneficio.
Los propagandistas de la derecha atacan el beneficio de convivencia familiar que se concede en Nicaragua, pero no toman en cuenta que también en Estados Unidos y otros países del mundo se aplican medidas semejantes, como ocurre con la Ley del Primer Paso, aprobada en diciembre de 2018, que permite a determinadas personas condenadas obtener beneficios por participar en programas de rehabilitación y capacitación laboral, con los cuales pueden regresar a sus hogares o pasar a centros donde reciben ayuda para adaptarse a la vida fuera de la cárcel. Esta práctica recibió un nuevo impulso el 28 de mayo de 2025, cuando la Oficina Federal de Prisiones, anunció que ampliaría las oportunidades de cumplir parte de las penas en casa para quienes reunieran los requisitos legales, y para fortalecer esa decisión, las autoridades estadounidenses emitieron nuevas instrucciones en junio del mismo año, relacionadas también con la Ley de la Segunda Oportunidad, aprobada en 2008, facilitando que más personas puedan reunirse con sus familias sin dejar de cumplir las obligaciones que todavía tienen ante la justicia.
En Europa, Alemania también hace posible que las personas que han cumplido, por lo general, dos tercios de sus condenas puedan obtener la libertad condicional, siempre que los tribunales hayan revisado sus antecedentes, su comportamiento y los riesgos que pudiera representar su regreso a casa, al igual que España, donde existe el tercer grado penitenciario, conocido como régimen abierto, que ofrece la oportunidad de trabajar, estudiar y compartir con la familia bajo determinadas condiciones, e Inglaterra y Gales, donde quienes reciben estos beneficios permanecen bajo vigilancia y pueden regresar a prisión si incumplen las reglas. En América Latina, México concede libertad condicionada después de valorar la buena conducta y los antecedentes de cada persona, incluso con vigilancia electrónica, y Colombia otorga esta concesión después de cumplir las tres quintas partes de la condena, tomando en cuenta el comportamiento y los vínculos familiares, porque considera importante que los que salen de prisión tengan personas cercanas que puedan apoyarlos. Chile también contempla la posibilidad de cumplir parte de las penas bajo libertad condicional, después de examinar los avances de cada persona, al igual que Argentina, donde existen oportunidades de estudiar, aprender un oficio y obtener permisos de salida antes de recuperar completamente la libertad.
La ayuda que puede brindar una familia a una persona que intenta rehacer su vida también ha sido estudiada en investigaciones recientes, como la publicada en julio de 2025 en la revista Scientific Reports, que entrevistó a 517 personas en Texas, Estados Unidos, antes de salir de prisión y nuevamente un mes después de recuperar su libertad, y comprobó que quienes contaban con mayor respaldo familiar presentaban mejores condiciones de salud física y emocional. Esta diferencia ayuda a comprender cómo los lazos familiares pueden favorecer la recuperación personal y contribuir a que menos personas vuelvan a delinquir.
Las Naciones Unidas también reconocen este valor en las Reglas Nelson Mandela, que recomiendan fortalecer las relaciones con los seres queridos y facilitar oportunidades de trabajo y ayuda para que las personas puedan reconstruir sus vidas después de cumplir sus condenas.
Las experiencias internacionales y las investigaciones realizadas demuestran que el apoyo de la familia, las oportunidades de trabajo y el cumplimiento de las responsabilidades personales pueden ayudar a prevenir nuevos delitos, precisamente lo que busca el Buen Gobierno Sandinista al conceder la convivencia familiar a quienes han demostrado buena conducta y merecen otra oportunidad para cambiar sus vidas. Cuando una persona logra superar sus errores, trabajar honradamente y recuperar la confianza de sus parientes, también gana la comunidad que la recibe, porque la verdadera recuperación del que estuvo en prisión contribuye a construir una sociedad con mayor seguridad, tranquilidad y bienestar para todas las familias nicaragüenses.













