Con el objetivo de mejorar la calidad de esperanza de vida de los pacientes, el Hospital Fernando Vélez Paiz lleva a cabo una jornada de cardiología del 6 al 9 de octubre, en la que se realizan 34 cirugías cardíacas con técnicas especializadas mínimamente invasivas.
La jornada está destinada a pacientes provenientes de distintos departamentos del país que requieren atención cardiovascular avanzada.
La programación médica se centrará en dos procedimientos críticos: el cateterismo de corazón y sustitución de válvula aórtica transcatéter. Ambas intervenciones permitirán tratar enfermedades graves y prolongar la vida de los protagonistas.
El doctor Bayardo Ordóñez, cardiólogo intervencionista, expresó que son procedimientos altamente complejos y de alto costo y cada válvula está costando más de 25.000 dólares.

"Hoy en día la medicina nicaragüense y la cardiología han evolucionado de forma abismal, al punto que estamos muy por encima de algunos países centroamericanos desde el punto de vista de cirugía cardiovascular de procedimientos intervencionistas, porque son de altísimo costo", dijo Ordóñez.
"Pero afortunadamente, la buena gestión del gobierno, autoridades de salud y del Hospital Fernando Vélez Paiz con su logística adecuada y muy exitosa ha logrado comprar todos los materiales de alto costo", añadió.
Cirugías de primer mundo
"La inversión que se está haciendo en cardiología y medicina en el país es muy admirable, y la verdad, muy pocos gobiernos tienen la capacidad de poder hacerla", destacó.
El doctor mencionó que la logística ha permitido que en tiempo récord se hagan los diagnósticos y en menos de una semana se les ha llamado para hacer el procedimiento.
“Lo que estamos haciendo nosotros en este hospital es mejorar la salud del nicaragüense y haciendo procedimientos de primer mundo”, resaltó.
Profesionales altamente calificados
La jornada está siendo realizada por un grupo de médicos nicaragüenses altamente cualificados y calificados profesionalmente.
Alargan la vida
Villarreal fue diagnosticado con esta afección a raíz de una caída que tuvo hace cuatro años. “Yo estaba resignado a la muerte, pero Dios está en todo y después nuestro Gobierno, nuestro Presidente, la Compañera y, aquí estoy”, afirmó.
La operación “no es tan sencilla, tiene sus complicaciones, estamos claros de ello, pero siempre confiamos en Dios que todo va a salir bien y gracias al gobierno se ha venido dando esto en el país, algo beneficioso, porque los costos son bastante altos”.
A nivel centroamericano, el costo de estas cirugías lo tiene que costear el paciente; sin embargo, en Nicaragua es gratuita, mejorando la salud cardiovascular de las familias.













