La Orquesta Nacional de Nicaragua ofreció este lunes el concierto didáctico “Un canto de Paz, Identidad y Soberanía”, en el Auditorio Fernando Gordillo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua). La actividad, enmarcada en las Fiestas Patrias, reunió a más de 300 estudiantes, docentes y personal administrativo para explorar las transformaciones históricas del Himno Nacional.
El evento surgió de los convenios entre el Instituto de las Culturas de Pueblos y Juventudes (ICPJ) y la UNAN-Managua con el fin de brindar insumos de historia nacional a la comunidad universitaria, según explicó Juan Rafael Guido, de la Dirección Académica Docente. El recorrido abarcó desde las primeras melodías coloniales hasta culminar con el actual Salve a ti, Nicaragua.
Hugo Sandino Ruiz, director de la Orquesta Nacional, detalló que la interpretación se basó en una monografía de Salomón Ibarra, orquestada e investigada a inicios de los años noventa por el maestro Pablo Antonio Buitrago Molina, anterior director del elenco musical.

La propuesta cronológica inició con el Salmo litúrgico utilizado en León para catequizar y avanzó por distintas piezas militares de llamados y asambleas.
Acompañada por la narración del historiador José Arias, la orquesta ejecutó 12 piezas en una hora de presentación. El repertorio incluyó el Salmo Original, “¡Quién parió a tu mamá Pelota!”, así como los himnos de Carmen Vega (1876) y Alejandro Crusant (1889, Hermosa Soberana).
La sesión abordó además los cambios en las administraciones gubernamentales y el concurso posterior a 1910 —con un jurado integrado por Abraham Delgadillo y Carlos Ramírez Velásquez— que derivó en la versión oficial de 1918, arreglada por Delgadillo en tono de Mi Bemol Mayor y con influencias de Mozart.

Sebastián Espinoza, flautista de la agrupación integrada por 17 músicos, destacó la importancia de presentar esta suite instrumental, para que las nuevas generaciones comprendan el valor de la evolución musical del país.
La maestra Estefanía Picado, de la Dirección Académica, dio la bienvenida al evento señalando que estas iniciativas conectan con la memoria colectiva y fortalecen la identidad nacional en el marco de las estrategias educativas actuales.

Detalles históricos
El Himno Nacional de Nicaragua es único en América Latina por su brevedad, origen religioso y mensaje pacifista centrado en el trabajo y la concordia, alejado de las glorias bélicas. Su raíz se remonta al siglo XVIII, cuando un fraile franciscano (atribuido tradicionalmente a Fray Ernesto o Anselmo Castinove) compuso un salmo para la enseñanza religiosa.
A lo largo del siglo XIX y principios del XX, el país alternó composiciones como El Himno de los Palomos o La Patria Amada. En 1918, el Gobierno convocó a un concurso para dotar de una letra definitiva al salmo tradicional.
El certamen exigía adaptarse estrictamente a la melodía y exaltar únicamente la paz y el honor. El poeta chinandegano Salomón Ibarra Mayorga participó bajo el seudónimo “Rómulo” y resultó ganador por unanimidad.
Su propuesta fue interpretada por primera vez en Managua el 16 de diciembre de 1918 por los maestros Luis A. Delgadillo, Carlos Ramírez Velásquez y Alberto Selva.













