DETALLES DEL MOMENTO
HEMOS DE BLINDARNOS
Por: Moisés Absalón Pastora.
En medio del estruendo bélico que aflige y deprime al mundo hay quienes necia e insensiblemente quieren añadir más notas distorsionantes al desafinado concierto fúnebre que decidió ejecutar el factor común que hace sufrir a la humanidad, el inquilino 47 de la Casa Blanca, y como si los choques entre los gigantes del planeta no fueran suficientes para determinar que nada volverá a ser igual, los agentes del odio y el resentimiento pretenden seguir apuntando hacia Nicaragua.
Nuestro país, ni sus auténticos ciudadanos, nos sorprendemos por la maledicencia de los que en condición de traidores, están super identificados, más aún, después de las funestas, pero aleccionadoras experiencias del 2018 que nos marcaron un antes y un después, un retorno a la vida posterior a la agonía prolongada de tres meses que solo representaron espanto, dolor y muerte.
Los grandes conflictos hoy por hoy están, aparentemente largos de nuestro territorio solo porque en la distancia son guerras que se libran en la Europa Oriental, en el Medio Oriente y en el Golfo Pérsico. Ahí Rusia avanza en su legítima defensa sobre una Ucrania envalentonada por una OTAN que la abandonó; Está el absurdo demencial de Israel que después de arrasar con Gaza creyó a larga distancia haría lo mismo con Irán que con una historia militar milenaria está acabando con la pretendida supremacía de los Estados Unidos mientras en la pelea asoman Dubái, Jordania, Siria, Turquía e Irak lo que indica que ya no hablamos de conflictos regionales sino que todo esto avanza hacia una tercera guerra mundial.
En pelea de gigantes quien sufre es el pequeño y de la misma manera cuando los elefantes pelean la hierba es la que sufre y esto significa que, cuando los poderosos chocan, los débiles pagan las peores consecuencias y se refiere a situaciones donde los débiles son dañados por el poder de los fuertes y los afectados somos personas o naciones chicas impactadas por algo en lo que nada tienen que ver.
Seguramente esa realidad no nos inhibe para asumir una postura a favor o en contra de una de las partes porque para eso están las causas y los efectos y en lo particular Nicaragua ha sido blanco histórico del mismo factor común que nos hizo la guerra con intervenciones, invasiones, sanciones y conspiraciones que nos empobrecieron, que nos negaron por mucho tiempo el desarrollo y la posibilidad de construir, como ahora, la nación en paz que tenemos.
Para los que han tomado partido por ese que dejó de ser la cabeza del fracasado mundo unipolar y que hoy es el hazme reír y repulsa de toda la humanidad, la actitud de los que somos auténticamente nicaragüenses, que representa ir adelante con la frente en alto, enorgullecernos por el nacionalismo de gritar a todo pulmón que somos soberanos, es un problema que según ellos van a resolver haciendo lo que todo lacayo hace, entregándose como damiselas esquineras de la noche al violador, proxeneta y prófugo de la justicia de su país porque creen que Mister Zanahorio saldrá bien librado del laberinto en el que se metió mientras el pueblo estadounidense espera el mes de noviembre para freírlo vivo.
Como dije estamos al otro lado del conflicto bélico creado por Donald Trump que asumió curiosamente como el 47 de la Casa Blanca con el discurso de que pararía en un día las guerras y lo primero que hizo fue echar gasolina al fuego, pero con manguera de bombero. Sin embargo, esta es una situación que nos va a afectar, que ya nos está afectando y si no la sentimos con la intensidad que la padecen otras naciones en la región es porque estas no previeron, no dispusieron de colchones amortiguadores con el nivel de reservas que nosotros tenemos, aun intactas.
Administrativamente tenemos gente de extraordinario talento que administra la economía bajo una estricta disciplina matemática en la que hay visión financiera, de inversión, de sanidad, de transparencia presupuestaria y por supuesto de honestidad en todos las áreas de la función pública y eso es lo que nos permite mantener el nivel de crecimiento económico que tiene un solo propósito: Ganarle a la pobreza que es nuestro único y verdadero enemigo y en este aspecto Nicaragua destaca en los lugares cimeros del continente.
¿Que nos ha permitido tener a nuestro país donde esta? La paz, y esa palabrita que encierra un profundo significado, es la que les quita el sueño a los enemigos de Nicaragua porque la paz es el extremo hiperbólico del odio, de la violencia, el resentimiento, la maldad, y claro, de la guerra, que es donde habita la infamia de los que están malditos hasta el último día de sus miserables vidas por lo que nos hicieron y por lo que según ellos nos continuaran haciendo.
Precisamente por lo anterior es que digo con mucho énfasis que hemos de blindarnos porque la defensa es legítima y porque no vale, después de tanto avance, darnos el lujo de retroceder ni un milímetro pues equivaldría a levantarle la mano a esta Nicaragua que ya sufrió mucho; que viene de llorar demasiadas tristezas; que no quiere ser lastimada con las verborreas odiosas de quienes solo existen para deprimirla y amenazarla con volverla a torturar como sucedió en el 2018 donde hijastros bastardos la secuestraron y la tomaron de rehén para exigir como rescate un poder que sabían nunca alcanzarían por la vía de las elecciones, menos ahora que nos estamos legítimamente blindando.
Blindarnos significa protegernos; cubrirnos legal y moralmente con la razón en resistencia ante los ataques del cobarde que se inventa escenarios que solamente el habita porque nuestra verdad verdadera es monumental y es una coraza impenetrable, un escudo de acero que rompe toda mentira y manipulación que se haga de nuestra realidad.
Entonces hemos de blindarnos de ideas físicas porque cuando aquí hablamos de educación y salud gratuita, de carreteras, caminos de penetración, telecomunicaciones, energización, tecnología, emprendedurismo, deportes, recreación, turismo y muchas otras cosas más nos referimos al derecho humano que por siglos fue una negación absoluta para un pueblo que rompió las cadenas de la opresión el 19 de julio de 1979 para hacer sonar las campanas de su liberación y nunca volver a ser esclavo de nadie y esto deben leerlo muy bien los que sueñan con retornar al pasado con el cual decidimos una ruptura total e irreconciliable con el oportunismo y gansterismo de los enviciados por el somocismo que cerro su último ciclo en julio del 2018 cuando el pueblo puso en su lugar a sus asesinos.
Nos blindamos entonces con las reformas constitucionales que terminarán por consolidar la paz y la estabilidad que demanda nuestro desarrollo; Nos blindamos estableciendo un marco jurídico ético y moral que garantice que nuestros procesos electorales serán soberanos y muy nicaragüenses; Nos blindamos definiendo normas de conducta y de respeto de los partidos políticos y sus postulantes en la competencia por el poder; Nos blindamos poniendo las reglas del juego para todos a fin de hacer de cada elección una fiesta cívica y nunca más un escenario de deslegitimación para ambientar posteriormente intentonas golpistas para derrocar gobiernos legítimamente electos.
Blindándonos así es que defendemos la democracia que es el poder del pueblo y nunca más la soberbia de las minorías por encima de las mayorías. Los que alguna vez pensaron lo contrario ya no están aquí, no tienen retorno a un país al que siguen tratando como enemigo y país que en consecuencia ni los quiere ni los necesita.
QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA
Opinión
Detalles del Momento: Hemos de blindarnos













