La Vicepresidenta Compañera Rosario Murillo, reflexionó este lunes sobre la Nicaragua de paz y bien que se ha venido instalando desde la luibertad, la confianza en Dios y los valores de familia.
"Hemos instalado una Nicaragua de paz y bien, Nicaragua de bienestar hacia la que nos encaminamos. Hemos instalado una Nicaragua de alegría, de color, reiterado nuestra vocación de amor, de familia, de comunidad. Cuántas celebraciones en estos días, cuántas tradiciones las vemos en todas partes, la celebración de la vida, de la pasión, de la resurrección de la vida, la vida desde nuestra cultura, nuestra identidad, nuestra manera de ser, nuestra manera de relacionarnos unos con otros, con cariño, como hermanos, con solidaridad desde la fraternidad, libertad, dignidad, fraternidad", dijo.
"En estos días nos celebramos confirmando y ratificando que somos libres, que somos hermanos, que tenemos fe y esperanza, que confiamos en Dios y que somos de valores de familia, de cultura local, de vecindario, de barrios, de comunidades, genuinos. No nos disfrazamos, no nos engañamos, genuinos, como somos sinceros, como somos laboriosos, como somos contentos, como somos agradecidos a Dios", agregó.
Indicó que "todos los balnearios, nos cuentan los compañeros, están llenos. Y todas las alcaldías están tratando de cumplir lo mejor posible a las familias veraneantes. Todos los balnearios y todos los municipios y pueblos, porque muchos de nosotros sobre todo los trabajadores, los servidores del Estado y del Pueblo vamos a nuestros municipios".
"Cantidad de gente, me decía esta mañana el compañero Johnny Gutiérrez, desde San Carlos Río San Juan, que está entrando aquí a los municipios a reencontrarse, a reunirse con su familia y a celebrar juntos la principal tradición que es la del amor cristiano, vivir como familia, vivir como hermanos y avanzar en la esperanza cierta de la Resurrección", dijo.
"Y ¿qué es la resurrección de Cristo, ¿qué es? en la vida práctica en la vida de todos los días los que creemos en la pasión, en el amor, en la capacidad, la valentía de entregarnos al amor, de dar la vida por amor, sino la vida como debe vivirse, como la hemos vivido siempre con fe y siempre con valor, honor y valor, la vida en esos valores, valga la redundancia, de familia, auténticos, genuinos, de barrio, vecindario, comarcar, comunidades", añadió.
La Vicepresidenta envió "un abrazo a todas las familias nicaragüenses en estos días de unión, de pasión, de reconocer que somos capaces de dar la vida por amor y de resurrección, renacer para vivir mejor, para promover más entendimiento, cultura de paz, para enterrar el odio, ese odio que vivimos que se extendió como una rayería maléfica y que supimos vencer con amor, el odio que no vuelve gracias a Dios, así lo decimos, lo declaramos, así lo decretamos en esa lógica de los decretos espirituales. Con odio nunca más. Con amor, como hermanos, como familia, en nuestra cultura, nuestra identidad y nuestra dignidad nacional, vamos adelante".













