Hoy muchas de estas maras están detenidas y están siendo investigadas, otras que se sienten culpables y saben qué hicieron, andan huyendo y otras ya se fueron a Costa Rica descaradamente a pedir “asilo político”.
El victimario nunca podrá ser víctima y lo saben perfectamente quienes hoy andan huyendo, no porque sean perseguidos políticos, sino porque después de lo que consumaron, sabiéndose hechores de muchos crímenes, hasta de lesa humanidad.
Sin embargo, algunos medios informativos no colaboran con los esfuerzos por asentar la paz y la convivencia en Nicaragua con reportajes, cuando menos, poco neutrales.
El cinismo es no creer en la sinceridad o bondad humana, ni en sus motivaciones ni en sus acciones. Es una tendencia a expresarse mediante la ironía, el sarcasmo y la burla.
Con una angustia patentada, Noam Chomsky opinó sobre la Nicaragua del presidente Daniel Ortega al coincidir con las palabras de Amy Goodman: "Pero ha habido mucha corrupción, mucha represión. Es autocrático, sin dudas”.
El periodismo debe reconciliarse con la verdad y la primera gran verdad es que es un crimen seguir patrocinando desde nuestros editoriales el descarrilamiento del país por contenidos eminentemente políticos.
El Dr. Francisco Domínguez en su artículo detalla como los medios corporativos de noticias se alinean para culpar de la violencia al Gobierno del Presidente Ortega.