No son “periodistas independientes” son mentirosos profesionales que denigran la profesión y que representan el rostro macabro de la falsedad personificada.
Pero a partir de mediados de julio se ha evidenciado que a pesar de las imágenes de colapso casi total que sigue difundiendo la prensa internacional, el país lleva camino de estar volviendo a algo parecido a la normalidad.