Al cumplirse este 5 de febrero 87 años del natalicio del Padre Miguel D'Escoto Brockmann, la cancillería de Nicaragua le rindió homenaje recordándolo como un gran ejemplo, amigo, ser humano y militante sandinista.

El canciller de Nicaragua, Denis Moncada acompañado de amigos, compañeros y familiares recordaron momentos de su vida de lucha y trabajo diplomático, político y por los más pobres, defensa de la soberanía nacional y Revolución Sandinista.

Moncada expresó que al Padre Miguel se le recuerda con mucho cariño, estimación, gratitud y respeto, sobre todo por su importante papel y misión que cumplió defendiendo la Revolución Popular Sandinista en la década de los ochenta en diferentes frentes de lucha como el diplomático, en organismos multilaterales y la memorable sentencia de la Corte Internacional de Justicia a favor de Nicaragua.

"Estamos aquí recordando a un hermano, a un sacerdote, a un militante del Frente Sandinista que, de forma decidida, como todo militante sandinista, mantuvo una posición de defensa sólida de la Revolución”, indicó el canciller.

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Sofía Clark D’Escoto compartió que esta fecha es muy especial para ella tanto en el plano personal como en el profesional y político.

El padre fue mi mentor espiritual, político también, fue mi figura paterna, fue mi tío, fue mi jefe, fue la persona que me educó sobre el proceso revolucionario cuando estaba todavía en la época de lucha contra Somoza”, manifestó Sofía.

También compartió algunas apreciaciones de su vida y lucha, y lo que hizo no solo para Nicaragua sino por los pueblos, por lo que de forma muy merecida se le llama canciller de la dignidad”.

Por su parte, el doctor Carlos Argüello, compañero y amigo del Padre Miguel, recordó que era un hombre brillante y emprendedora que agarraba las ideas y las hacía producir.

El Padre fue un hombre muy especial para mí, aprendí mucho de él. Le tuve mucho cariño y le sigo teniendo”, aseveró.

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Igualmente, el compañero Saúl Arana, quien trabajó junto con el canciller de la Dignidad, recordó el discurso realizado en Hiroshima en donde pidió perdón en nombre de la Iglesia por la complicidad en la tragedia ocurrida contra la población civil.

Miguel fue un hombre que creyó en el ser humano no como algo transitorio, si como lo esencial”, indicó.

Su énfasis era la paz

Asimismo, mencionó su mayor deseo era buscar la paz con justicia e igualdad con convivencia humana y la búsqueda de esa paz se basó en la idea de Gandhi, Fidel, Martin Luther King y de Tolstoi, quienes fueron sus referentes ideológicos.

Por eso la enseñanza de Miguel. Fue un sacerdote, un padre, un compañero, un amigo, un misionero y un conductor prevalecen y prevalecerán por siempre, porque él es y ha sido responsable de buscar y de guardar como un tesoro la paz que todos deseamos en Nicaragua y la convivencia entre los nicaragüenses como hermanos que somos”, puntualizó Arana.

Por último, su hijo adoptivo en su intervención indicó que de su padre recuerda lo que le expresó una vez que hay que servir al pobre no con palabras sino con acciones.

Y algo más que le dijo cuando estaba bastante enfermo, pero lúcido: “Te pido a vos y a tus hijos no traicionen a Daniel, que no traicionen a Daniel que es el líder del Frente Sandinista”. Y él le contestó: Te lo juro padre”.

Yo he mirado el reflejo (de su padre) en dos personas. El reflejo de servir a los pobres, el comandante Daniel Ortega Saavedra. Y eso es lo que no les gusta a los gringos, y eso es lo que no les gusta a muchos ricos, porque quieren enriquecerse solo ellos. Bendito sea el Señor que le dé más fuerza y le siga sirviendo a los pobres”, finalizó don Manuel Gutiérrez.

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