La vicepresidenta compañera Rosario Murillo destacó el legado de la periodista nicaragüense Mercedita Solís, quien este domingo partió a otro plano de vida.

Y hermanos, hermanas, hoy lunes 20 de enero estaremos rindiendo homenaje a Mercedita Solís Delgadillo, queridísima compañera periodista, maestra de generaciones. Estaremos con sus hijos Alejandro, Vladimir y Mara Hernández Solís. Mercedita se casó con el maestro también del periodismo, maestro también de la inteligencia nicaragüense digna, Francisco Hernández Segura. Y tuvieron a Alejandro, a Vladimir y a Mara a quienes abrazamos en este día. A su hermana Digna y Bertha Solís Delgadillo, a Sonia Pérez quien era como su hija y a sus nietos Alina, Alejandro, Ángel, Alejandra, Roxana, Mara, Joseph y Francisco, y a su bisnieto Axel de 10 años”, expresó la compañera Rosario Murillo.

Indicó que Solís “nació en León hace 82 años, se graduó de maestra de primaria, estudió derecho, se trasladó a Managua, se licenció en periodismo, y luchó incansablemente contra la dictadura somocista laborando en distintos espacios de radio, en medios de comunicación anti somocistas, participó en el periodismo de Catacumbas de grandiosa recordación y estuvo también formando parte del equipo de la clandestina radio Sandino. Estuvo trabajando todos los años de la Revolución, en la primera etapa integró en el Ejército Popular Sandinista y estuvo ahí como subteniente y jefa del estado mayor de la defensa civil de Managua y sus municipios”.

Años maravillosos se llama el programa que tenía con su hijo Alejandro, un programa semanal en Radio Sandino, comentó la vicepresidenta.

Destacó que Mercedita fue “defensora de las revoluciones, la revolución cubana, la revolución bolivariana, la revolución, nuestra revolución sandinista y hoy estamos rindiéndole homenaje en distintos espacios y en particular en el Palacio de la Cultura donde va a recibir de manos del presidente de la Asamblea Nacional, doctor Gustavo Porras, la orden Rigoberto Cabezas. Será entregada a su hijo Alejandro Hernández Solís con gran cariño y reconocimiento”.

Queremos decir que Mercedita Solís nos honró con su amistad, con su hermandad, con su cariño, y que es parte del legado indispensable, legado inspirador del periodismo valiente, digno, honesto, de esta Nicaragua libre, siempre, siempre bendita y fuerte con mujeres y hombres como Mercedita Solís, como el maestro Hernández Segura, no le decimos adiós, le decimos: ‘Estamos juntos Mercedita y seguimos construyendo el porvenir que hemos soñado’”, concluyó.