La compañera vicepresidenta Rosario Murillo destacó este miércoles que Nicaragua va adelante con la fuerza de la esperanza que nadie puede arrebatarnos.

Proclamamos en bendición, que con la paz en nuestra Nicaragua no se juega, resaltó en su mensaje de mediodía.

Dijo que como pueblo de Dios nos sabemos bendecidos. Como pueblo de Dios nos sabemos fortalecidos por la paz. Como pueblo de Dios hemos pedido, hemos invocado que todos nos dispongamos a proclamar que con la paz no se juega, añadió.

Y nos hemos unido, estamos uniéndonos cada vez más alrededor del cuido amoroso, imprescindible, de la paz y del cariño en nuestra Nicaragua, dijo.

Un pueblo unido

Señaló que somos un pueblo cálido, amoroso, además de buenas costumbres, llenos de valores, familia, cristianismo, comunidad, y desde esa condición de dignidad y fortaleza es que nos estamos uniendo para proclamar, pedir a Dios, invocar a Dios, proclamando que con la paz no se juega e insistir que todos tenemos responsabilidades alrededor de la paz y del bien.

Dijo que más aún tratándose de autoridades con funciones pastorales, tienen más responsabilidad en la promoción del encuentro, de la convivencia armoniosa, de la paz, del bien, de los valores de familia y el festejo, de las fiestas de nuestra Madre María, Reina de la Paz y de las fiestas navideñas que proclamamos en buena voluntad.

Fiestas de la familia hemos dicho y fiestas de la paz en nuestra Nicaragua, recalcó.

La Fuerza de la Esperanza

Resaltó que todos tenemos responsabilidades y todos tenemos derechos y vamos adelante, vamos adelante con la fuerza de la esperanza, que nadie puede arrebatarnos.

Tenemos esperanza y esa esperanza y una luz, la luz divina que nos guía y que cada día ilumina, como ese sol que no declina, nuestros corazones, prosiguió.

Por más victorias en paz y bien

La compañera Rosario Murillo reiteró que vamos por más victorias en paz y bien, sin excluir a nadie, todo lo contrario, victorias del encuentro, de la reconciliación, de los valores cristianos y solidarios, de las familias nicaragüenses que queremos vivir tranquilos, trabajando honradamente, con seguridad y el derecho a prosperar.

También envió un saludo fraterno de parte del comandante presidente Daniel Ortega: Abrazos a todos de nuestro comandante Daniel que trabaja como trabajamos desde su equipo en la Presidencia de la República para fortalecernos todos alrededor de estos programas de justicia social, estos programas que nos llenan a cada uno de nosotros de más capacidad, porque fortalecen nuestros talentos y nuestras capacidades para avanzar en un mundo difícil, pero en un país lleno de prodigios, lleno de milagros, lleno de fe.

Instó al pueblo nicaragüense a continuar adelante siempre, siempre más allá en victorias de la esperanza, en victorias de la paz.

Nicaragua de buen corazón

Aquí en esta Nicaragua de buen corazón, de buena fe, cada día damos gracias a Dios por esta sana alegría con la que vivimos, la alegría de vivir seguros, en tranquilidad, con las fiestas de las Familias, de Las Purísimas, de las Navidades sonando en todo el país, alegrándonos a todos, expresó.

Sonando y viéndose iluminar los ojos de tantos niños y niñas que esperan al Niño Dios, como todos nosotros esperamos al Niño Dios para que renazca en nuestros corazones, dijo.

Instó también a que cada vez más convivamos como familia, en valores de familia, con nuestras buenas costumbres, nuestros modos de vida, nuestros profundos sentimientos de fraternidad, de solidaridad, de generosidad, buen corazón, buena voluntad, fe, confianza en Dios, que a todos nosotros nos llena de fortaleza para ver hacia delante y para ir siempre hacia delante, como hemos dicho todos los días en un mundo complejo, complicado.

Indicó que a pesar de que vivimos en mundo convulso, en esta Nicaragua donde reina el amor, donde reina Cristo Jesús, donde estamos cada vez más convencidos todos, de que es unidos que vamos adelante.

Privilegiados con milagros y prodigios

En esta Nicaragua nos sentimos privilegiados, porque vivimos milagros y prodigios. Que caminamos, que recibimos, con agradecimiento profundo a nuestro Señor, a nuestra Madre María, los vivimos, los caminamos, los trabajamos, porque son dones que recibimos y que trabajamos para consolidar la patria buena, la patria de todos, la patria donde cada vez con más claridad, florece el bien de todos, resaltó.

Vamos sintiéndonos llenos porque impera la razón. La razón del buen corazón, la razón que es la certeza de que Nicaragua como tierra sagrada y sobre todo como territorio sagrado, donde vivimos como familia, tiene que ir adelante, atrás jamás, añadió.

Caminamos, avanzamos, nos queremos y cuidamos como familias porque nuestro tesoro es la paz y con la paz no se juega y estamos seguros, convencidos que la mano de Dios nos guía para que su voluntad, que es reconciliación, encuentro, convivencia armoniosa, respetuosa, prácticas de fe, como pueblo de Dios estamos llenos de fe, eso es lo que nos fortalece todos los días y esas prácticas de valores cristianos y solidarios  son garantía de la vida buena que todos queremos que crezca cada día, expresó la compañera vicepresidenta de Nicaragua.

Asimismo abogó por que abunde la bondad, la generosidad, la solidaridad y el conocimiento, la razón clara, la inteligencia clara de que es con bondad, con generosidad y con solidaridad, en fraternidad, que Nicaragua prospera y que vamos adelante.

Con la paz no se juega, no tenemos oídos para palabras que alteren la paz, o que sean reflejo de sentimientos innobles, impropios, no, no hay oídos, advirtió.

Cuando éramos pequeños decíamos, ‘no oigo, tengo orejas de pescado’. No tenemos oídos para improperios, para palabras ácidas, para amarguras, no, recordó.

Llenos de alegría y fe

Aquí estamos llenos de alegría, es porque estamos llenos, precisamente, de fe. Damos importancia y valor a la vida que está hecha para celebrarnos en familias y comunidades cristianas desde la fortaleza que nos da Cristo Jesús, señaló más adelante.

Vamos adelante en esta Nicaragua de todos, donde el bien de todos es el mandato, reiteró.

La paz es el camino

Dijo: Hemos proclamado y seguimos proclamando que la paz es el camino. Que con la paz no se juega. Que la paz se resguarda, se cuida, amorosamente, con celo. Celo bendito, cuidar la paz. Construir paz todos los días. Desentendernos de amarguras y acideces y saber que la paz, construir paz es llenarnos de dulzura, de ternura, de sentimiento bueno. Hacer crecer el amor en cada uno de nosotros que retira, que aleja, las amarguras, las agruras y que nos deja como lo que debemos ser, seres humanos llenos, que procuramos desde ese sentimiento de satisfacción y desde nuestra riqueza espiritual, que procuramos vivir trabajando, prosperando y bendiciendo a Dios todos los días.

Con la paz no se juega, somos un pueblo de paz y bien. No jugamos con la paz, mucho menos con el bien, porque la paz es bien que Dios quiere, que todos queremos, que Dios dispone, ha dispuesto para Nicaragua, reafirmó.

El amor es más fuerte que el odio

Indicó que por eso siempre decimos el amor es más fuerte que el odio. El bien sabe imponerse. Hay tiempo para todo en la vida. “Tiempos para construir, son los que estamos viviendo. Tiempos para promover y proclamar que somos una gran familia”, reiteró.

Tiempos para hacer crecer la esperanza y la confianza en Dios y en cada uno de nosotros que bendecidos y con su mano, construimos el porvenir brillante, digno, iluminado, que todos merecemos, concluyó.