La Chola, Rosario Pérez, fue sepultada este lunes en medio de cantos y alegres recuerdos de su vida dentro de la actuación para la televisión y el teatro.

Su personaje marcó a toda una generación que creció sintonizando el canal 4 cada fin de semana para disfrutar de las ocurrencias de la Familia Pellas Díaz de la Cámara Matizona.

Para el gremio se trata de una dura pérdida, una de las mejores actrices y luchadora siempre por los derechos de la mujer desde su trinchera.

José Manuel Póveda, La Dorita, rival en el mundo fantástico ideado para la televisión, pero amigo fiel de Rosario en la vida real, la recordó como una persona carismática y bondadosa.

Para mí fue como una madre también, como una amiga, porque empezamos juntos hace 37 años, conviviendo juntos, trabajando día y noche con ella, durmiendo en las haciendas cafetaleras, en el campo, haciendo investigaciones para teatro, recordó conmovido.

En el cementerio general, donde descansan sus restos a partir de este 11 de noviembre, sonó la música de mariachis, también sonaron las filarmónicas sinfonías que recuerdan las fiestas patronales de Managua, tan parte de la cultura popular como la mismísima Chola.

Y a pesar de todo, las lágrimas se hicieron paso entre los presentes, para demostrar el profundo dolor que produjo esta sensible pérdida.

Evertz Cárcamo, director de la Cámara Matizona dio las gracias por el acompañamiento en nombre de la familia, pero también de sus compañeros del medio.

Es difícil olvidar a alguien que te ha hecho gozar, porque la risa es contagiosa y la risa es una píldora del alma para todas esas familias que estaban en su casa, con problemas y aparecía La Chola con un sketch y le transmitía risa, eso ayudaba a unir a la familia, recordó en el camposanto.

Pérez sería la tercera estrella del elenco de este programa, clásico de la época de los 90 en Nicaragua, en pasar a otro plano de vida en los últimos 5 años.