Me preguntan amigos y no tan amigos que cómo determino los temas editoriales de Detalles del Momento y francamente debo decir que es un reto porque, aunque generalmente van con la coyuntura, y de ahí el nombre de mi programa tanto en televisión como en radio, lo cierto es que los temas se desprenden desde lo que nos sugieren, desde lo que uno conversa en la calle o en la oficina donde hago gestiones o de lo que uno lee o escucha. 

En este caso escuchaba por la mañana del pasado viernes por Radio 800 un debate de opiniones entre los panelistas y escuchas sobre lo que es la democracia, por supuesto cada quien desde el cristal con el que ve, apostaba estar en lo correcto a la hora de definir el término de lo que significa concentrándose la mayoría, en que la democracia es alternabilidad en el poder, separación de poderes, libertad de expresión, respeto a los derechos humanos y otros aspectos políticos. 

Por supuesto que todo eso es parte de la democracia y cuando hablamos de elecciones libres, es porque hay elecciones libres, pero terminan siendo un “fraude o un robo” porque el oposicionismo como no gana, por falta de propuestas y de candidatos atractivos, honestos y potables, entonces llegan a llamar al reducido grupo de gentes que les puede apoyar a abstenerse, a no votar por ellos, porque saben que no tienen organización y entonces les resulta más fácil deslegitimar el proceso para que afuera el más interesado, el imperio, diga que aquí no hay elecciones transparentes y así distribuya la patraña y la mentira a los peleles que se creen la especie no porque sea cierta sino por una actitud servil con Washington. 

En una democracia la separación de poderes es importante pero aquí para el fracasado oposicionismo no existe porque argumentan que el Presidente de la República, en este caso Daniel Ortega los controla a todos. En tiempos Violeta Chamorro, de Arnoldo Alemán y del tristemente célebre Enrique Bolaños, cuando la Asamblea Nacional era controlada por el MRS, PLC y sus aliados, respectivamente, los magistrados de la Corte Suprema y del Consejo Supremo Electoral, eran nombrados por la mayoría parlamentaria, que no era la bancada Roja y negra y al final, quien los coordinaba era el presidente de la república y en ese momento los que hoy dicen que no hay separación de poderes decían todo lo contrario porque muchos de esos fueron magistrados y para colmo no servían para nada más que para figurar y pavonearse como los grandes personajes de la época y ganar salarios prohibitivos si consideramos la pobreza extrema de aquellos tiempos. 

La libertad de expresión es, no hay duda, es un parámetro válido del significado de democracia y en este rubro la actual administración de gobierno tiene notas sobresalientes porque aquí los decibeles en algunos medios de comunicación que mienten, desinforman, calumnian y difaman están por encima del libertinaje y si aquí se aplicara la ley y tuviéramos que ir a los tribunales para que los voceros del terrorismo respondan por sus canalladas, la justicia tendría que dedicarse solo a condenar a tanto tapudo y tanto escribano que la ha hecho un tremendo daño al periodismo y la honra y dignidad de mucha gente. 

En la democracia el respeto a los derechos humanos, el respeto a las minorías, a lo que piensan y a lo que dicen existe, pero lo que no existe por parte de quienes en realidad la niegan, es respeto a la autoridad, es respeto a la vida y al pensamiento ajeno. 

Aquí quienes son dictadores e intolerantes, aquellos que no se soportan entre sí, que campean en la división de sus propias refriegas y para quienes democracia es el irrespeto a la ley y al derecho de los demás porque el terrorista no concibe que otros tengamos humanamente el derecho a vivir en paz y cuando estos vándalos caen presos, por efecto de sus delitos y andadas criminales, entonces gritan violación a sus derechos humanos y es cuando aparecen los vividores defendiendo a los victimarios y desamparando a las víctimas porque ese es el negocio que por supuesto nada tiene que ver con la democracia pero sí mucho con la estafa de Vilma Núñez, Marcos Carmona o Álvaro Leyva que son al final agentes al servicio de lo más rancio de la política invasiva e intervencionista de quien les financia y que los usa para propósitos totalmente antidemocráticos que lastiman a la mayoría de los nicaragüenses. 

La democracia es tener un alto sentido de lo que son los derechos y obligaciones. No funciona cuando al exigir tus derechos crees que solo uno y no los demás los tienen y se te ocurrió que manifestarte y marchar es para destruir, parta quemar, para agredir o para insultar a quien te reclama porque con tu actitud afectas directamente a los demás. 

La democracia no es solo que tengas derecho a ser electo, sino que, al postularte para tal propósito, tangas certeza de que los electores van a observar en ti a una persona con los suficientes valores como para que se hagan representar por ti, pero si no tienes ese elemental requisito, nunca alcanzarás un cargo de elección popular, sobre todo en un país tan pequeño como el nuestro dónde todos sabemos quién es quién. 

Ahora bien, de lo que he hablado hasta el momento, es la democracia política con la que ningún pueblo prospera porque la base del desarrollo es otra cosa y no tiene nada que ver con los apetitos personales y de figuración con los que algunos creen es el camino hacia la toma del poder, y no necesariamente para servir. 

La democracia en la que los pueblos realmente cree es aquella que está antecedida de propuestas para la colectividad y no para las élites. Por ejemplo, aquí en Nicaragua este club de oposicionistas desde que desataron sus demonios contra la paz hasta nuestros días no han hecho una sola oferta social a la nación porque se la han pasado repitiendo y repitiendo que se vaya Ortega, pero no te dicen para qué, qué harían de ser cierto ese sueño, aunque esté en los cuernos de la luna, cómo van a arreglar al país, creerán acaso que los gringos mandarán sus aviones para bombardearnos con dólares. 

Los gringos, a los que algunos ven como paradigma, no están interesados en la democracia en Nicaragua, pero sí en que Daniel Ortega no esté en el poder porque es un mal ejemplo. En la década de los 90s la expresidenta Violeta Barrios abusivamente y sin consulta previa a nadie le perdonó la sentencia que La Haya había dictado contra Estados Unidos y que se llegó a calcular en unos 17 mil millones de dólares y en siete años de gobierno ultraconservador y pronalista el imperio lo único que dio fue migajas y lástima. 

Y la misma conducta tuvo con Arnoldo Alemán y con el ario y tristemente célebre de Enrique Bolaños, a pesar de ser este el clon mejorado de Adolfo Díaz y cuando llegó nuevamente a la presidencia Daniel Ortega lo primero que hizo el imperio fue quitar la Cuenta Reto del Milenio porque no se satisfacían sus caprichos y aunque se mantuvo con ellos relaciones respetuosas ellos por debajera financiaban, capacitaban y armaban el golpe del 18 de abril y todo porque el gobierno rojo y negro, con sus proyectos sociales, con poco pero con eficacia, había logrado ubicar a Nicaragua no solo como una de las naciones con mayor crecimiento en el hemisferio sino con una impactante visión social que obviamente perturbó el sueño del inquilino 45 de la Casa Blanca. 

No le gustó a Donald Trump el ejemplo de Nicaragua en una América Latina interesada en una izquierda como la sandinista que con un respaldo abrumador de su pueblo sigue hacia adelante desmontando un capitalismo salvaje con una revolución socialista, cristiana y solidaria que está en pie no por discursos cargados de promesas sino por hechos y por realidades. 

El papa Francisco afirmó hace unos días atrás que "no hay democracia con hambre, ni desarrollo con pobreza, ni justicia en la inequidad". Estas palabras que deberían hacer propias algunos obispos y sacerdotes vándalos de nuestro país, fueron ofrecidas durante un discurso que ofreció el máximo jerarca de la iglesia católica con motivo de la clausura de la Cumbre Panamericana de Jueces sobre Derechos Sociales y Doctrina Franciscana, celebrada en el Vaticano. 

"Un sistema político-económico, para su sano desarrollo, necesita garantizar que la democracia no sea sólo nominal, sino que pueda verse plasmada en acciones concretas que velen por la dignidad de todos sus habitantes bajo la lógica del bien común, en un llamado a la solidaridad y una opción preferencial por los pobres", dijo Jorge Bergoglio. Francisco mostró su preocupación por las "voces" de "algunos 'doctrinarios', que tratan de 'explicar' que los derechos sociales son 'viejos'" y no aportan nada a las sociedades actuales. 

El papa hizo un llamamiento para que los países trabajen en favor de la igualdad y minimicen cada vez más la "exclusión y segregación, de modo que la inequidad no tenga la última palabra". 

Que distinta la visión del Sumo Pontífice de aquella que tienen los obispos y sacerdotes golpistas de aquí que, en vez de tener una visión ampliamente democrática, lo que equivale decir una opción preferencial por los pobres su opción preferencial sea con los ricos, con las oligarquías, con los explotadores, con ese capitalismo salvaje que tanto dolor nos ha provocado. 

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.