El respeto es un valor que se construye muy lentamente y tenerlo e irradiarlo requiere de una gran autoridad moral. El respeto es un espacio que no todos pueden habitar porque requiere, en el caso de las personas, de una hoja de vida capaz de atraer simpatías y admiraciones que son el resultado de la honestidad, de la integridad y la transparencia, pero además de la coherencia, de la línea continua en el andar del propósito para llegar al destino final que por supuesto tiene que ser algo que sea fuente de inspiración para los demás.

Yo no puedo pretender que otros vean en mí un vaso comunicante sobre determinados temas que pueden influir en otras personas, en la familia o en la sociedad si mi conducta, mi proceder, mi actitud no están conectadas con lo que hago, es decir la prédica y la acción deben estar en plena armonía, en plena sintonía.

El respeto entonces no lo podemos otorgar a nosotros mismos, aunque sí seamos quienes debamos construirlo. Yo no puedo calificarme como persona de respeto. Son mis acciones y mis resultados, vistos por otras personas, quienes definen si soy o no una persona respetable.

Ahora bien ¿Qué me lleva a hablar del respeto?

El país, representado por la inmensa mayoría de quienes queremos verlo próspero y dinámico, va saliendo adelante y quienes lo estamos haciendo posible, vamos despacio y seguros. Edificando día a día las condiciones que nos conduzcan a la paz, pero en ese camino nos encontramos, pavoneándose como si fuese un gran personaje, con el irrespeto, el que ridícula y estúpidamente se lanza contra el sentido común, la inteligencia, la decencia y la dignidad de las personas.

Cuando aparecen esas murallas, aparentemente inexpugnables, no tanto por lo sólidas que sean sino por el financiamiento que reciben desde el exterior, el deseo por derribarla se hace mucho mayor.

Uno viene escuchando de este oposicionismo, que es un cuerpo sin alma, locuras, locuras y locuras de todo calibre y uno se impresiona de cómo estos fueron tan capaces de haber superado todos los límites del ridículo y la idiotez porque salen con cada cosa que el manicomio es nada para ellos.

Esta disposición exhibicionista propia de actos circenses de poca monta, por parte de payasos que no saben cómo se llaman y que creen que el insulto es sustituto del convencimiento, ha sido en gran medida un aliado natural y espontaneo de quienes vamos haciendo la paz, de quienes somos los demoledores del golpe fallido contra el estado, de quienes hicimos de la razón el arma más poderosa contra la estupidez.

El 18 de abril del 2018 fue la fecha para ejecutar un plan que desde hace años se venía montando, todos lo sabemos, y cuando el odio se estrelló con la sabiduría y el pretendido derrocamiento del gobierno fue repelido por el pueblo, entonces las miserias humanas hicieron lo peor tomar el camino de la demencia.

Por razones que son propias del amor que tengo por mi país desde el ejercicio político he luchado desde diferentes trincheras y desde diferentes modalidades, pero debo confesar que los puchos se tiraron la barda no por la contundencia de sus métodos sino por lo prolífero de sus ridiculeces.

Para efectos de un recuento mínimo del amplísimo glosario de estupideces del oposicionismo, además avaladas por gentes que uno creía con algún nivel de inteligencia, traigo a mi mente a una señora que se le ocurrió como protesta contra el actual gobierno, ya cuando los tranques habían sido desmontados, pintarse los labios de rojo y entonces comentaristas y periodistas salieron en cámara pintarrajeándose solo para hacer sospechosa su condición de género; Después se les ocurrió andar lanzando globos azul y blanco por todos lados causando la indignación de todo nicaragüense por ver vulgareados los colores de la bandera nacional por gente que estaba politizando sus colores cuando en la práctica lo que hacían era granjearse la repulsa de la ciudadanía que sabía del daño que esos bárbaros le habían causado al país.

Como si la destrucción causada, el desempleo, la crisis económica que generaron no fuera suficiente llamaron a tres paros que no afectaron en nada al gobierno, pero sí a la empresa privada y hasta hoy los brutos, que decían que la economía no era importante, reconocen que metieron las patas, los cascos o las pezuñas, pero eso sí. Con el agregado de muchos pequeños y medianos empresarios que fueron criminalmente afectados por los irresponsables del COSEP.

Más tarde llamaron a un paro de consumo, pero los cabecillas que lo promovieron en el mismo día que lo convocaron fueron fotografiados en los Ranchos engulléndose un filetón de 32 onzas como que si nada y a otros de la alianza cínica pasándose entre pecho y espalda una pescuezona Johnny Walker cinta azul en el Terraza; Después fue el pitazo a las seis de la tarde y nunca se escuchó alguno; Luego llamaron a sonar las cazuelas y entonces el ruido brillo por su ausencia porque las pailas estaban sobre la estufa preparando la cena familiar que desde la intimidad del hogar criticaba la odiosidad de tanta locura.

Después, ante la falta de respeto y obediencia a los procedimientos establecidos por la ley, que dispone cómo se otorga un permiso para poder marchar y que entre otros aspectos requiere de firmas responsables que respondan a las consecuencias de la naturaleza violenta de los vándalos terroristas que caracteriza al componente de las miserias humanas, se les ocurrió despistadamente los tales “piquetes exprés” en los que cuatro esperpentos, ensuciando nuestra bandera, ladrando insultos contra todo y contra todos, generan ante quienes los ven pena ajena porque da vergüenza, que diciendo que ellos que son aquí la mayoría, no pasen de cuatro gatos que tienen por característica ser chavalitos rosaditos, hijos de papa, que a lo mejor ni saben en qué bandas terroristas andan metidos sus vástagos, que por supuesto no tienen idea de lo que es el fundamento político o la conciencia social, pero que son lanzados por viejos mediocres y cobardes cuyo único interés es el poder por el poder mismo y paren de contar y todo lo hacen porque desesperadamente buscan muertos que por supuesto jamás serán los cabecillas.

Todos estos desadaptados, de una sociedad que como la nuestra quiere paz y trabajo, son tan reducidos de la mente que conscientes de las barbaridades que hacen y de la repulsan que generan, todavía se preguntan por qué se les llama descerebrados cuando la respuesta está a flor de piel porque es tan enorme como el Monte Everest o más grande que el Coloso de Rodas.

El más reciente acto descerebrado que es de monumental e hiperbólica bestialidad fue el de un paro vehicular al que llamaron con acentos de orden o sea yo lo digo y vos lo haces. Para demostrar que el desaguisado, en contraste con una actividad normal de trabajo en todo el país, vimos a un payaso como Juan Sebastián Chamorro, degradado del FUNIDES y de la tal Alianza Cínica, disfrazarse como ciclista, poniéndose los cascos de las extremidades inferiores en la cabeza para asumir que el triste espectáculo que hacia lo emulábamos todos, lo que por supuesto solo segundó otro mucho más payaso, Edwin Carcache, quien apareció en una caponera que lo pintó seguramente como el más acémila de ese club donde habitan los bichos prehistóricos y retrógrado más repugnantes de la especie zoológica y así porque ahora sabemos que el tipo no pasa pensión alimenticia a una de sus múltiples hijos, que es ladrón, cachiporreador de mujeres y por encima clínicamente loco, porque ignorando que por todo eso lo espera la cárcel, él dice que no pagará un centavo.

Así las cosas, no nos extrañemos que le digan al sol que se apague como protesta contra Luis Almagro porque el Secretario General de la O.E.A no considera que en Nicaragua no existe la “dictadura” que solo ellos ven en sus delirios de persecución; No nos extrañemos que un día de estos llamen, dado que están llenos de gente contra natura, a un día de tacones altos para protestar contra la “dictadura” que les permite hacer y decir lo que quieran como solo en una democracia puede suceder.

Son tantas las babosadas de esta gente que yo me atrevo a sugerirles algunas recomendaciones para que las pongan en práctica ya, como por ejemplo hacer un efectivo paro de consumo y así se abstengan de beber guaro, drogarse, hacer cosas contra naturas, no consumir agua, no ver televisión, dejar de usar celulares, no usar las redes, dejar de maldecir y dejar de odiar a esta nación que cuyo único pecado, a lo mejor, fue haberlos parido.

 QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA.