Cada 27 de agosto, la militancia Sandinista conmemora la Gesta Heroica de Pancasán.   

Esta gesta marcó un antes y un después en la lucha continua del Frente Sandinista de Liberación Nacional en pro del derrocamiento de la Dictadura Somocista, y es parte de un ciclo de lucha guerrillera en América Latina en contra de las dictaduras promovidas y armadas por el imperialismo yankee.

Este heroico acontecimiento marcó un punto de inflexión en la lucha contra la Dictadura somocista, pues con la instalación de focos insurreccionales en el centro del país se procedería a trabajar en la concientización política con los campesinos  nicaragüenses.

La gesta de Pancasán representaría un conjunto de enseñanzas para el FSLN, era la necesidad de seguir fortaleciendo el trabajo con el campesino desde un punto de vista integral; es decir, propiciar la incorporación a la lucha guerrillera, pero fortaleciendo su conciencia y la creencia en un mundo más justo.

Por otra parte, la importancia de fortalecer, al mismo tiempo, las estructuras y la lucha en la ciudad, intensificando el trabajo con los estudiantes y trabajadores urbanos.

Entre los que perecieron en la batalla del 27 de agosto de 1967 fueron 13 jóvenes guerrilleros sandinistas: Silvio Mayorga, Carlos Reyna, Otto Casco Montenegro, Carlos Tinoco, Francisco Moreno, Nicolás Sánchez, Fermín Díaz, Felipe Gaitán, Ernesto Fernández, Oscar Armando Flores, Fausto Heriberto García, Rigoberto Cruz (Pablo Úbeda); también, capturaron y asesinaron al joven médico Oscar Danilo Rosales.

A 52 años las montañas del departamento de Matagalpa custodian la historia, memoria y legado de la lucha de los 13 valientes jóvenes; siendo asesinados por la dictadura de Somoza, quién envío un comando para masacrar a los militantes Sandinistas. 

La gesta de los Héroes de Pancasán representó la evidencia, ante el pueblo de Nicaragua, de la existencia de una fuerza política capaz de derrocar a la dictadura somocista; por eso, Pancasán vive y vivirá siempre entre los militantes del FSLN.