Este 26 de julio América Latina celebra el Día de la Rebeldía Nacional Cubana, una efeméride que sin duda es de importancia continental.

En Cuba, el 26 de julio de 1953, columnas de jóvenes guerrilleros cubanos guiados por los ideales de José Martí se lanzaron al asalto de los estratégicos cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes de la dictadura de Batista. El objetivo era desencadenar la lucha armada para liberar al país de las élites corruptas y vendidas al imperialismo.

Los jóvenes fueron derrotados y el régimen desató una feroz cacería y decenas de ellos fueron asesinados. Sin embargo, de la acción aparentemente derrotada resultó una plataforma política revolucionaria para toda la sociedad cubana, el Programa del Moncada, un referente de lucha armada para la toma del poder y un líder: El Comandante Fidel Castro. Siete años más tarde triunfaba la primer revolución socialista victoriosa de América.

Para el pueblo de la isla, el 26 de julio es el Día de la Rebeldía Nacional Cubana, pero por la proyección de esta revolución, bien puede y debe llamarse Día de la Rebeldía Nuestroamericana. Porque la Revolución Cubana desde su triunfo se convirtió en el catalizador que en América Latina sirvió para poner a un lado a quienes querían un verdadero cambio en beneficio del pueblo y los que simplemente deseaban un acomodo con los poderes fácticos del imperio estadounidense y la dependencia neocolonial.

De un lado los revolucionarios, apoyando a Fidel y su Revolución, y del otro, los inconsecuentes, los "realistas" que solo buscaban un lugarcito bajo el sol del orden imperial en Nuestra América, los que luego, varias décadas más tarde, se lanzarían de cabeza como alibis "de izquierda" en el sucio charco de la implementación de las políticas neoliberales.

No es en absoluto una coincidencia que a apenas una semana del triunfo del 19 de julio de 1979, un numeroso contingente de combatientes y dirigentes sandinistas emprendiera el primer viaje al exterior de la recién nacida revolución de Nicaragua para participar en Holguín junto al pueblo cubano en las celebraciones del 27 Anivesario del Moncada.

Junto a la lucha del general Sandino, la Revolución Cubana había sido la inspiradora de la lucha del FSLN en Nicaragua. El Comandante Fidel fue también el principal facilitador de la unidad de las tendencias del Frente Sandinista que hizo posible la victoria sobre la dictadura de Somoza. ¿Cómo no iba a ser Cuba el primer destino de una delegación internacional de la Nicaragua Sandinista? ¿Y qué mejor fecha para hacerlo, que en el aniversario del Moncada?

Como no podía ser de otra manera, en el acto realizado en la Plaza de la Revolución "Mayor General Calixto García Íñiguez" de Holguín aquel 26 de julio de 1979, el comandante Fidel Castro hizo de la Nicaragua Sandinista y del heroico pueblo nicaragüense el centro de sus palabras:

"¿De qué hablar, de qué otra cosa se podía hablar, qué acontecimiento más extraordinario en estos tiempos, qué hecho de mayor relevancia histórica, de mayor significado y connotación ha ocurrido en estos últimos tiempos que la victoria sandinista en Nicaragua? ¿Qué ha calado más profundamente nuestros sentimientos, qué nos ha interesado más en estas semanas, qué puede habernos emocionado más y alentado más que esta popular y heroica victoria? ¿Y qué honor mayor podíamos recibir nosotros, qué mayor realce a esta fecha revolucionaria nuestra, qué mayor honor para esta ciudad y esta provincia que la visita fraternal, afectuosa y solidaria de esta constelación de heroicos, valerosos, inteligentes y capaces Comandantes y combatientes del Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua?", dijo el comandante en jefe de la Revolución Cubana en ese momento.

"Ahora hay muchas interrogantes, y hay mucha gente queriendo establecer similitudes entre lo ocurrido en Cuba y lo ocurrido en Nicaragua. Algunas de estas interrogantes están inspiradas en la mala fe, como digamos, empezar a crear y buscar justificaciones y pretextos para también aplicar medidas agresivas contra el pueblo de Nicaragua, bloqueos contra el pueblo de Nicaragua, agresiones contra el pueblo de Nicaragua; toda esa inmundicia de medidas, todo ese montón de crímenes que cometieron contra nosotros, y hay que tener cuidado con eso", advirtió Fidel.

"Por eso a las afirmaciones o a los temores expresados por alguna gente con esas intenciones, de que si Nicaragua se iba a convertir en una nueva Cuba, los nicaragüenses le han dado una magnífica respuesta: ¡no, Nicaragua se va a convertir en una nueva Nicaragua! (APLAUSOS), que es una cosa muy distinta", prosiguió.

"No se miran ellos (los guerrilleros sandinistas) en nosotros como quien se mira en un espejo, más bien somos nosotros los que nos miramos hoy en ellos como en un espejo, porque nada nos recuerda más nuestras propias luchas, nuestros propios sacrificios, nuestra propia imagen de aquellos tiempos primeros de la Revolución", afirmó.

"No hay dos revoluciones iguales. No puede haberlas (...) las condiciones en que se produce nuestra Revolución no son exactamente las condiciones en las que se produce la revolución de ellos (...) Es decir, que no van a ser exactamente iguales, ni mucho menos, las cosas de Nicaragua y las de Cuba", constataba el líder cubano.

Hoy, tras cuatro décadas de luchas compartidas, de inquebrantable solidaridad mutua, ambas revoluciones, ahora acompañadas por la Revolución Bolivariana de Venezuela y por la Revolución Democrática Cultural de Bolivia, han pasado muchas pruebas y han demostrado que tienen la capacidad de resistir y de a la larga vencer. Cuando triunfó la Revolución Sandinista en 1979 Cuba estaba sola entre las naciones del hemisferio, hoy existen varios gobiernos revolucionarios y progresistas en el Abya Yala, a pesar de la contraofensiva reaccionaria que azota al mundo.

Este 25 de julio, el comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, a nombre del pueblo de Nicaragua, enviaron un sentido mensaje de felicitación al presidente del Consejo de Estado y de Ministros, de Cuba, el compañero José Díaz-Canel.

"En estos Tiempos complejos que vive el Planeta, y que vivimos los Pueblos, con Esperanza creciente y con recia y firme Certeza de nuestra Dignidad y Espíritu de Resistencia y Victorias, saludamos el Aniversario Número 66 del 26 de Julio que marcó para siempre nuestros Corazones y dejó, en la Historia de Nuestramérica caribeña, imborrables Símbolos de Nobleza y Amor Patrio", escriben los dirigentes sandinistas.

"Un día como hoy, aunque también todos los días, evocamos todas nuestras Gloriosas Gestas, y vivimos la Grandeza de Fidel, que nos llama a desplegar todas las Fuerzas de nuestra Memoria Heroica, para acercar Nuevos Momentos de Triunfos de la Justicia, el Derecho y el Bienestar que nuestros Pueblos merecen", continúan.

"Los Tiempos cambian, y todo esto también pasará. Todo lo que hoy vemos y vivimos como tormentas y huracanes amenazantes, que azotan con infamias nuestras Libertades, nuestra Honra, nuestro Orgullo, pretendiendo humillar y avasallar, todo eso pasará. Se apagará. Y el Sol que ilumina sin declinar a cada [email protected] de las Mujeres y Hombres, valientes e insobornables, de Nuestramérica y el Mundo, brillará en todo su esplendor, inaugurando Otros, Nuevos, Tiempos de Armonía, Trabajo, Paz, y Cooperación para el Progreso de los Pueblos", aseguran.

"El 26 de Julio, el 19 de Julio, la Revolución Bolivariana, son Llama Sagrada de nuestros Heroicos Pueblos. Porque luchamos, porque caminamos, porque avanzamos, porque Somos Libres, Somos Grandes, Indoblegables y Fieros. Nuestros Sueños y cada Paso que damos con Amor, Valor y Honor, garantizan la Paz, la Alegría, la Buena Voluntad, y la Prosperidad que merecemos", concluyen los dirigentes sandinistas.