La alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, dio lectura a una declaración de respaldo al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, durante una sesión de trabajo en el Encuentro Latinoamericano de Gobiernos Locales y Democracia Participativa que se desarrolla en Caracas.

Más de 100 autoridades locales de 20 países de América Latina, sostuvieron un encuentro con el presidente Nicolás Maduro.

En la declaración las autoridades locales latinoamericanas expresan el reconocimiento al Gobierno Bolivariano de Venezuela, dirigido por el presidente democráticamente electo Nicolás Maduro Moros.

Además, respaldan el respeto y la no injerencia y no intervención en los asuntos internos de los países, el derecho a la paz y el respeto a la voluntad de diálogo de los actores políticos, disponiendo los medios y mecanismos apegados a la Constitución y en el marco del derecho internacional.

También demandan el cese de las medidas coercitivas unilaterales y el bloqueo impuesto contra la población venezolana, porque constituyen una violación masiva de sus derechos humanos.

Exigieron el cese inmediato del bloqueo económico ejecutado por el gobierno de Estados Unidos y los países satélites sometidos a sus intereses.

En la declaración los alcaldes reconocen los grandes avances en materia de atención a las poblaciones más vulnerables, expresadas a partir de la creación de las misiones sociales, garantizando el derecho a la vivienda, a la salud, educación gratuita, alfabetización, y derecho a la tierra para los campesinos y campesinas.

Asimismo, denunciaron el cerco comunicacional que se levanta contra Venezuela y que ha impedido transmitir transparentemente la realidad de la situación social de ese país. También denunciaron la campaña de manipulación mediática que ha tergiversado la verdad y condicionado la opinión y el comportamiento social.

También reconocieron el carácter solidario del pueblo y gobierno venezolano, que históricamente ha cobijado a millones de migrantes latinoamericanos, caribeños y del resto del mundo.

Finalmente, convocaron a los gobiernos del mundo a defender los principios de soberanía y de autodeterminación popular a la paz, a la democracia participativa y a la construcción de un mundo pluricentrico y multipolar.