¡Buenos días, llenos del entendimiento y conocimiento que viene de Dios y nos permite hacer el bien y apartarnos del mal! Es de mañana, y mi corazón y espíritu, no siendo poeta, siente la necesidad de escribir unas líneas en homenaje al “Héroe del Amor”. Al revolucionario de tiempo completo, al que nunca claudicó en su amor por la Patria y la Revolución: Sí, me refiero al Compañero Bismarck Martínez:

 

El pueblo grita su dolor y llanto,

imposible callar sus quebrantos.

Y pregona al mundo la verdad,

la perfidia de tu secuestro, tortura

profanación y cruel asesinato,

provocado por el odio insensato.


Compañero: se me secó el alma

de tanta indignación, dolor y llanto.

Mi espíritu clama ante tu cuerpo

Inerte, pero veo a tu alma volar

hacia el infinito sol y las estrellas,

en busca de tu morada celestial

 

La angustia dio paso a la paz.

Enternecido pregona el pueblo

el día de la liberación de tu alma,

para nacer y crecer la esperanza,

en cada flor, en cada niño y niña,

que enarbolando las banderas,

con la luz de tu sonrisa en sus rostros,

cantarán el himno de tu redención.

 


Tú ejemplo de entrega y sacrifico

es la savia que fecunda nuestra

alma, para seguir en la batalla

por la dignidad del pueblo, al

que, hasta tu último aliento de

vida, con nobleza de revolucionario

comprometido, con amor hasta el final,

luchaste la batalla de la dignidad,

la cual has ganado con tu sangre.

 


EL PUEBLO NO TE FALLARÁ

NOSOTROS NO TE FALLAREMOS