La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, durante el homenaje póstumo al comandante guerrillero Raúl Venerio señaló que él es un comandante del pueblo, por ello el amor desbordado de sus compañeros, familiares y amigos quienes lo acompañaron hasta sus últimos instantes.

Aplausos del pueblo, las manos del pueblo aplaudiendo a su héroe, manos del pueblo imponiendo la condecoración máxima de esta Revolución y de este gobierno revolucionario a la familia del héroe del pueblo. Cuanto cariño nos unió siempre con el comandante Venerio, Willy, así lo conocíamos, ese era su seudónimo, cuánto amor, aquí, cuantos combatientes históricos emocionados, impresionados y decididos a continuar el camino, expresó.

La compañera Rosario destacó que el ejemplo del comandante Venerio motiva al pueblo y a la militancia a seguir adelante, inclaudicable en la decisión de vencer por el bienestar de todos los nicaragüenses.

Nosotros somos caminantes, vamos adelante, somos inclaudicables en la decisión de vencer y de asegurar la mejor vida posible al pueblo de Nicaragua, ese es el compromiso histórico del sandinismo, de los sandinistas para eso hemos vivido y para eso tantas personas, mujeres, hombres y hasta niños han dado la vida en esta patria libre que honramos todos los días alzando las banderas, destacó.

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La compañera Rosario refirió que la bandera azul y blanco a través de la historia la han pretendido enlodar y atropellar algunos traidores, los de siempre.

Frente a ese poquitito, ese puchito de gente de estos tiempos, traidores, igual se alza la gigantesca voluntad, presencia y decisión de un pueblo dispuesto a forjar más y mejores victorias. Se nos va Raúl en los días que iniciamos a conmemorar a nuestros héroes a esos que creyeron matar y no pudieron matar, por ellos comprometidos todos en estas rutas de victoria por sus familias, las madres, los hermanos, hijos, nietos, por ellos y por todos ellos el compromiso es vencer, indispensable e imprescindible es vencer, dijo.

Somos un pueblo valiente, somos el pueblo de Sandino, de Darío, no nos vendemos, ni nos rendimos jamás, no sabemos de dobleces, no nos sabemos doblegar, sabemos de caminar, avanzar, trascender, enfrentar los desafíos, las circunstancias y retos. Sabemos de vida, la vida que es muchas cosas, que no la negamos, al contrario, la asumimos con todo su potencial y riquezas, la vida que nos mandata en el nombre sagrado del pueblo de Nicaragua a vencer e ir siempre adelante por más y muchas más nuevas victorias de la fe, la esperanza, nuevas victorias de la mano de Dios, enfatizó.

Además, recordó que el comandante Venerio fue un hombre que luchó para vivir en todos los corazones de las familias nicaragüenses.