La vicepresidenta compañera Rosario Murillo, valoró que en esta Nicaragua que invoca a Dios todos los días, la construcción de la paz no puede fatigarnos.

No nos cansamos, no nos rendimos, la paz es el camino, y la paz será y la paz está siendo, todo lo que nos llega de la mano de Dios bendito sea, bendito sea Dios y su santo nombre, bendito sea el nombre de Jesús, y bendito sea su sagrado corazón y su preciosísima sangre. Bendito sea el espíritu santo que nos consuela a todos, bendito sea y bendito sea el pueblo de Nicaragua que busca la paz y la sigue, que busca el bien y lo sigue”, dijo la vicepresidenta.

La compañera Rosario Murillo señaló que en su palabra Dios nos dice todo el tiempo que los caminos no son fáciles, que en los caminos siempre hay tropiezos, “pero que el alma es grande, el alma es poderosa porque recibe su poder de la mano de Dios, entendemos que Dios nos reparte la luz. Dios manda el viento sobre la tierra y abre camino a los relámpagos y truenos, y hace llover y también sobre el desierto hace llover para llenar la tierra desierta e inculta y para hacer brotar la tierna hierva”.

De Dios nos llega todo, sabemos interpretar los signos y señales y sabemos por eso mismo que vamos adelante en medio de todas las batallas, en medio de los relámpagos y los truenos, en medio de las lluvias, caminando sin cansarnos, construyendo cada día, cimentando cada día Patria, Paz y Porvenir”, afirmó la vicepresidenta.