Tras concluir el acto de presentación de cartas credenciales al presidente Daniel Ortega, por parte de 9 representantes diplomáticos acreditados en el país, la compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, envió saludos a las familias nicaragüenses en este Día Internacional de la Familia, invocando a Dios como se hace todos los días para que nos acerque más a lo que todos queremos, que es la convivencia armoniosa.

Y en esta tarde que se han recibido las cartas credenciales de pueblos y gobiernos amigos de Nicaragua y como decía el comandante, estamos, precisamente en comunicación fraternal con tantos pueblos del mundo”, dijo la compañera Rosario Murillo.

Recordó que mañana es el Día de la Convivencia Pacífica “lo que todos queremos en nuestra Nicaragua, nos hemos venido recuperando, hemos consolidado esa voluntad, ese compromiso de paz que tenemos todos, de reconciliación, encuentro, justicia y paz”.

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La compañera Rosario Murillo expresó que este país es de milagros y de prodigios, y cree más y más en los milagros a pesar de tanta negatividad y odio que también se trató de sembrar. “Han sido más fuertes el cariño entre nosotros, los vínculos y los lazos de familia, de fraternidad y de apropiación de la paz y el bien común, mucho más fuertes, y ese es el gran milagro”, apuntó.

En medio de todos los desafíos, de los retos, que nos han impuesto, todavía tenemos esos desafíos y esos retos, a nosotros nos llena de fortaleza, de admiración la espiritualidad profunda del pueblo nicaragüense que se manifiesta todos los días en esa confianza en Dios Nuestro Señor que nos lleva adelante”, señaló la compañera Rosario.

Mencionó que hoy se presentó el Plan de Producción que no solo establece las metas para este año, sino que reconoce los logros del año pasado, en medio de tanto intento de destrucción, lo que muestra que este es un pueblo decidido a superar todos los retos y obstáculos, porque somos un pueblo de fe y de verdad que se pone en manos de Dios Nuestro Señor para superar los obstáculos.

Y creemos en la justicia, en la justicia divina como decía Sandino. Creemos en el amor, creemos que desde el amor y la justicia se construye la paz. Y la paz no es un decreto, no es una ley, la paz es artesanía, construcción cotidiana, de buena voluntad, de buena fe, de buen corazón, aseveró.

Nicaragua tiene vínculos fraternales, constructivos y positivos con otros pueblos del mundo

Asimismo, la vicepresidenta de Nicaragua, expresó que hoy se firmó en Naciones Unidas las relaciones diplomáticas y de amistad con el gobierno y pueblo de Sri Lanka, que acaba de recibir terribles atentados terroristas contra la vida y la paz.

También se recibió una carta del presidente de ese hermano país agradeciendo la misiva que se envió a nombre del pueblo nicaragüense y haciendo el llamado a seguir uniendo fuerzas contra el mal, el terrorismo, la destrucción y el odio.

Estamos bendecidos porque tenemos amigos en todas partes del mundo, amigos, reconocimiento, respeto al pueblo nicaragüense en tantas partes del mundo. Y nos enorgullece enormemente ese vínculo, esa relación, esa disposición a unir todos los esfuerzos por la paz”, afirmó la compañera Rosario.

Pero, además nos sentimos tan orgullosos de ese pueblo nuestro, que hace posible todos esos vínculos fraternales, constructivos y positivos con otros pueblos del mundo que admiran los esfuerzos que hacemos en Nicaragua, como nosotros admiramos los esfuerzos que ellos están haciendo para preservar la paz en un mundo tan complejo, este es un mundo complicado, un mundo de tantas amenazas, un mundo de tantos retos, y sobre todo la paz, a la seguridad”, expresó.

La compañera Rosario Murillo señaló que, en medio de todo, “vamos adelante, con fe y esperanza, vamos siempre más allá, invocando al Altísimo, pidiendo su bendición. Se bendicen los campos en esta Nicaragua de trabajo y paz, se bendice la siembra, el cultivo, la cosecha, se le pide a Dios todos los días, que, así como estamos materialmente sembrando, también estamos espiritualmente sembrando en todos nosotros los mejores sentimientos para avivar, precisamente la fraternidad y restaurar lo que quisieron destruir, pero ¡no pudieron, ni podrán!”

La vicepresidenta concluyó diciendo que: “Ese corazón bueno que tienen y tenemos todos los nicaragüenses que queremos paz, seguridad, trabajo, prosperidad y eso es lo que merecemos, alegría en nuestra vida, la alegría que nos da Dios Nuestro Señor”.