El embajador de Cuba en Nicaragua, compañero Juan Carlos Hernández Padrón, calificó el “Sí” en el Referéndum del pasado 24 de febrero, como un triunfo de la Revolución y del pueblo cubano, para adaptar la Constitución a las nuevas realidades.

“Evidentemente el Sí, ha sido un triunfo de la revolución, ha sido un llamado a la unidad, y es una demostración de la voluntad inquebrantable de la inmensa mayoría de los cubanos”, expresó el diplomático en declaraciones a la revista En Vivo del Canal 4 de televisión esta mañana.

“Como usted decía, este es un proceso que no se inició el día de la votación, sino que desde hace varios años ya se viene trabajando. La Constitución existente data de 1976, es decir, más de 40 años de existencia, que debía adaptarse a las nuevas realidades, atemperar a la realidad de Cuba, pero también del contexto internacional, totalmente diferente”, añadió.

“Sabiendo estas realidades se trabajó intensamente por una comisión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se presentó un anteproyecto de Constitución, que fue ampliamente discutido por todo el pueblo cubano”, enfatizó.

Señaló que entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre del año pasado ese anteproyecto fue discutido en más de 13 asambleas en todo Cuba, así como en centros de estudios, centros laborales y en las comunidades.

Más de nueve millones de cubanos aportaron y ampliaron los elementos del anteproyecto constitucional y el embajador cubano destacó que fue un proceso ampliamente democrático.

Se recogieron más de nueve mil propuestas para incluir, enmendar o modificar el proyecto de Constitución propuesto.

Tras ese proceso de consulta el 60 % del articulado del documento fue modificado, dijo el diplomático. Eso fue lo que se votó el pasado 24 de febrero en el referéndum.

Dijo que el 24 de febrero es una fecha significativa en la historia de Cuba, porque es el reinicio de las guerras de independencia en 1895 con Maceo y con Martí.

“En la nueva batalla de estos tiempos Cuba dio una demostración ante el mundo de dignidad, unidad, de inquebrantable apoyo a la Revolución, cuando más del 86% de los que participaron en esta votación, dieron un sí rotundo a este proceso”, resaltó.

Dijo que hubo un mínimo de los electores que mostró otro comportamiento. “Podemos compartir con ustedes las estadísticas, un 1.68 fueron votos anulados; 2.54 votos en blanco y un 9 % que votó por el No”, detalló.

Destacó que contrario a lo que sucede en otros países, las urnas custodiadas por pioneros dieron un Sí rotundo a este proceso.

En el proceso participaron más de 400 mil personas, autoridades electorales, supervisores, pero que, a diferencia de en otros países donde son los militares los que deben custodiar las urnas, en Cuba fueron estudiantes universitarios y de la enseñanza media superior, los que supervisaron ese proceso, destacó el embajador cubano.

La población tuvo la oportunidad de estar en el inicio del proceso y participar en el final del referéndum, en el conteo de los votos, cada uno viendo ahí directamente cómo fue el proceso realizado.

“Es una demostración también de nuestra democracia participativa, lo que ha tenido lugar en este proceso”, subrayó.

Informó que el padrón básico era de 8 millones 669 mil 714 cubanos y participaron 7 millones 848 mil 343. Los cubanos participaron en el proceso desde el lugar en que se encontraban. Todos estos datos son preliminares porque falta un proceso de cotejo.

El 95.85 % de las boletas fueron válidas y el embajador dijo que esas cifras son más que contundentes.

“En Cuba hay una conciencia política, la gente sabía de lo que estaba votando, no se trata de un proceso en el que la gente fue obligada ni mucho menos, fue una demostración de lo que había hecho previamente en ese proceso de discusión, la gente interpretó en su justa medida lo que significaba votar por la Constitución, que es garantizar no solo el presente sino también el futuro, porque estamos también estas conquistas para las futuras generaciones”, dijo.

El Embajador también se refirió a otros temas relacionados con la economía cubana y las iniciativas puestas en marcha para fortalecerlas, el bloqueo y la nueva realidad de la isla.