Este 25 de enero el Dr. Paul Oquist, Ministro Secretario Privado de Políticas Nacionales de la Presidencia de la Republica de Nicaragua, realizó una intervención en nombre del Gobierno de Nicaragua ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en relación con el tema, “Impacto de los Desastres del Cambio Climático en la Paz y Seguridad Internacionales”.

Esta reunión fue convocada por la República Dominicana en su calidad de presidente del Consejo de Seguridad durante el mes de Enero, fue presidida por su ministro de relaciones exteriores, S. E. Sr. Miguel Vargas Maldonado.

Participaron los Cancilleres de Alemania, Bélgica, Guatemala, Haití Indonesia, Kuwait y los Ministros del Ambiente de Canadá, Fiji, Polonia y Noruega.

En el debate participaron más de 83 delegaciones de todas las regiones del mundo. De la región de Latinoamérica y el Caribe participaron: Barbados, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Haití, México, Nicaragua, Perú, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago y Uruguay.

En dicho debate la gran mayoría de las delegaciones manifestaron la necesidad de trabajar en conjunto en materia de cooperación para enfrentar las crecientes amenazas del cambio climático, el que se ha venido manifestando de manera cada vez más acelerada de acuerdo con la ciencia.

Nicaragua reitero que “para pérdidas y daños la única manera científica, justa y ética es que los países que han causado el fenómeno indemnicen a los países que están sufriendo las consecuencias en la medida de su responsabilidad histórica y actual, tal como el Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra propuso en su mensaje a la Asamblea General de Naciones Unidas en 2015.”

Asimismo, concluyó que “es imprescindible fortalecer la Convención Marco de Cambio Climático e implementar el Acuerdo de París, a través de compromisos de reducción de emisiones y financiamiento que permita limitar el alza de la temperatura promedio mundial al 1.5°C. El futuro de nuestra civilización y ecosistemas vitales para la vida en nuestra Madre Tierra, dependen de la meta de 1.5°C. Necesitamos un movimiento real y efectivo para la supervivencia.”