La casa de doña Martha Aristas ya no es de zinc. Ahora cuenta con un piso firme y cuatro paredes edificadas sobre cimientos sólidos, pero lo más importante, la confianza de tener un futuro mejor.

Cuando vio que su vivienda se había desplomado por las lluvias del año pasado, nunca se imaginó que el sentimiento de angustia y tristeza se convertiría en esperanza ante la oportunidad de poder hacer nuevos proyectos de vida.

“Gracias a todos, primeramente, a Dios y después a todos ustedes por haberme concedido esta oportunidad de tener mi casa”, dijo a las autoridades haciendo muchos esfuerzos para contener las lágrimas de emoción.

El sueño vuelto realidad fue gracias a la acción de la alcaldía sandinista de la capital y el respaldo incondicional que ha dado el pueblo y gobierno de Taiwán.

“Doña Martha Isabel vivía en una casa, nos contó, precaria, que solamente tenía zinc, y ahora con esta casa ella se siente contenta y muy tranquila porque puede vivir tranquilamente con sus hijos, con su familia acá. Por eso también nos sentimos contentos de ver ese resultado, de la Alcaldía, de la gestión del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional”, aseguró el embajador Jaime Chin-Mu Wu, contagiado de la emoción de la propietaria de la nueva vivienda.

La alcaldesa de Managua Reyna Rueda, aseguró que así como el caso de Aristas, se han atendido las emergencias de otras 47 familias en los distritos de la capital donde ha sido necesario.

“La estamos entregando el día de hoy con mucha alegría, mucha satisfacción y mucho compromiso. Hay muchas, miles de demandas. Hemos avanzado mucho en la restitución de derechos, pero nos hace falta mucho por hacer, gracias a esa confianza y a esa esperanza que le tiene el pueblo a este Gobierno que les ha cumplido, vamos caminando poco a poco”, aseguró.